29 April 2010

VANUATU: BAJO EL VOLCAN DE TANNA

Fecha del viaje: Noviembre 2009
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Quien no ha soñado alguna vez con perderse en una país exótico?

Vanuatu fue condominio francés e inglés y tras un periodo largo de lucha consiguió la independencia de ambos gobiernos en el año 1980. A dia de hoy sus habitantes  dominan los dos idiomas que  junto con el bislama (el idioma común que contiene mezcla de inglés) son las tres lenguas oficiales, además de numerosos dialectos que se hablan por las ochenta islas del país formando parte de la Melanesia en el Pacífico.  




Tanna es una isla llena de encanto por sus habitantes que te hacen la estancia muy agradable, por su hospitalidad, por los niños que te regalan sonrisas por dondequiera que vayas y que nos acompañan en numerosos trayectos enseñandonos las bellezas de la isla sin pedirte nada, regalandote flores y fruta fresca.Nos cautiva lo exhuberante de sus paisajes porque su  naturaleza permanece practicamente intacta. Una de las joyas es el gigante byant, un arbol autóctono que nos deja asombrados.



En Tanna todavía se conservan costumbres ancestrales como la cultura del kava, una bebida de efectos "relajantes" que preparan de forma ceremonial. Definitivamente esta isla parece anclada en el tiempo.


Después de recorrer Tanna durante unos días realizando varias excursiones a pie y en autostop, conociendo parte de las costumbres y compartiendo momentos inolvidables con la gente local, quisimos presenciar de cerca el rey la isla: el  volcán Yasur.



En medio de la penumbra de la noche, nos adentramos con linternas para ver y escuchar el rugido de este fenómeno de la naturaleza. Es uno de los pocos volcanes en el mundo que sigue en erupción y donde se puede apreciar bien de cerca las expulsiones de lava que cada cinco minutos nos hace gritar y saltar de inquietud, por el estruendo y por lo peligroso de sus chispazos. Aquí no hay vallas de seguridad. Un cambio brusco  del viento se podría convertir en una desgracia. Si el infierno existiera, este seria el lugar más parecido. Pero es realmente alucinante estar aquí a pesar de que nos da un respeto enorme tener delante este espectáculo tan temible y maravilloso a la vez. Nos tiemblan las piernas de la emoción.




Rodeamos la cima, nos quedamos un buen rato presenciando la maravillosa gama de colores rojizos que envuelve al volcán y quedamos alucinados. Al bajar seguimos mirando hacia atrás por temor a que no nos salpique la lava. Nos acompaña nuestro amigo, un niño que conocimos junto a sus hermans hace un par de días en un poblado cerca de la Shark's Bay y con el que después nos marcharíamos felices a su casa para degustar un lap-lap, el plato típico nacional que su madre, Josefine nos ha preparado para compartirlo todos.




El lap-lap es un plato que suelen preparar en celebraciones y contiene una base de banana cocida, pollo y canela que se cocina bajo tierra colocando piedras calientes encima. Cenamos a la luz de las linternas con toda la familia. Ver a los niños disfrutar fue una gozada, este fue otro de los momentos inolvidables a pesar de la precariedad del lugar donde nos encontrábamos.


P.D. Este post se lo dedico a un  blogger  amante de la naturaleza y estudiante de geologia, que formó parte de  esta blogosfera y al que sigo apreciando a pesar de que abandonó por motivos personales... Desde aquí,  te mando un abrazo Will.  

1 April 2010

JAPON: EL GRAN BUDA DAIBUTSU DE KAMAKURA

Fecha del viaje: Noviembre 2009
Extracto de Mi Diario de Viajes:

El Gran Buda Amida Nyorai conocido popularmente como Daibutsu es la deidad más popular de Japón. Se encuentra en la ciudad de Kamakura, a tan sólo 50 minutos en tren desde Tokio tomando la JR Yokosuka Line.




Recorremos las pequeñas calles de Kamukura plagadas de tiendas (como en todas partes en Japón) antes de visitar los  templos que se encuentran esparcidos por la ciudad. Existen   señalizaciones indicativas en japonés e inglés. Se pueden recorrer todos los itinerarios a pie y para ver los templos más alejados de la ciudad podemos coger los autobuses 1 y 6. En la oficina de la estación de tren entregan un plano con pequeños dibujos de los templos más importantes para visitar.  Enfrente se encuentra la estación de autobuses.




El Gran Buda es de principios del siglo XIII y tardó  diez años en terminarse. Los costes corrieron a cargo del cura Joko que persuadió hábilmente a la comunidad para facilitar las donaciones necesarias para su construcción. El Buda de Daibutsu de bronce se considera patrimonio nacional. Es la segunda escultura religiosa más grande de Japón midiendo 13,4 metros de alto x 11,3 metros de ancho y tiene un peso de 121 toneladas. El que le precede se encuentra en la ciudad milenaria de Nara.   



Nos acercamos a uno de los templos donde los fieles se encuentran rezando. En otro de ellos hay una ceremonia donde celebran una boda al estilo tradicional. La novia pone cara de circunstancias.



El  simbolismo en este tipo de nupcias está muy arraigado. Las novias visten de blanco, durante la ceremonia, como señal de pureza, y de rojo, en la recepción o convite posterior. Durante el enlace, los novios beben sake y leen sus votos matrimoniales. Y al lugar del enlace, el  santuario shinto, solo solo acuden sus familiares más cercanos. El Sintoísmo es la segunda religión con mayor número de fieles en Japón, después del Budismo.



Otro tema son las bodas acordadas o-miai, donde los familiares eligen a los futuros novios segun su estatus social, atractivo fisico...etc. Parece mentira que en un pais tan desarrollado como Japón continúen estas tradiciones a la antigua usanza.


En otro de los templos nos acercamos a un cementerio budista, paseamos por sus jardines interrumpidos por el sonido del viento y el dulce gorjeo de los pájaros.




Por las calles y templos de Kamakura las mujeres pasean con sus hijas en kimono, el traje tradicional. Les pregunto en japones "onegai shimasu" (por favor) si se dejan hacer fotos y posan amablemente. 




Siempre pidiendoles permiso y con educación, acceden fácilmente a los deseos de quien elija  retratarlas. 


Sayonara!