11 de noviembre de 2025

FRANCIA : SAINT-MALO, CIUDAD DE CORSARIOS

 

Saint-Malo es una ciudad portuaria en Bretaña, en el noroeste de Francia. A ltas murallas de granito rodean el casco antiguo, que fue baluarte de corsarios (piratas autorizados por el rey).



Las impresionantes murallas a caballo entre el mar y la ciudad, el estuario de la Rance y el puerto, es por sí mismo un auténtico monumento. 





Paseamos por sus murallas disfrutando de las panorámicas que nos ofrecía la ciudad y el mar. Debido a la destrucción de esta zona durante la liberación de Saint-Malo en 1944, la mayor parte de intramuros está reconstruida pero quedan algunas calles con edificios que sobrevivieron al incendio y que se remontan en algunos casos hasta el siglo XVI.




La Muralla encierra la totalidad de la ciudad remonta en sus tramos más antiguos a la Edad Media (paños del lado oeste), si bien la mayor parte data de la Edad Moderna, especialmente como fruto de las ampliaciones de la ciudad por la zona sur y noreste en el siglo XVIII. 




En ella destacan una serie de poternas y varias puertas, especialmente la Grande Porte y la Porte Saint-Vincent.





El Castillo de Saint Malo fue construido en el año 1424 por orden de los duques de Bretaña.




La Catedral Saint-Vincent, de estilo gótico y románico, fue construida en el siglo XII y hoy en día es una mezcla de la antigua catedral y de la nueva, ya que ha tenido que ser restaurada en varias ocasiones. Sus vitrales representan la historia de la ciudad. 



Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió importantes daños, pues los alemanes llegaron a disparar contra la torre del campanario, que sería reconstruida años más tarde.




En los alrededores de intramuros existen una serie de fuertes (Fuerte del Petit Bé y Fuerte Nacional) que protegían a la ciudad corsaria de los ataques marítimos enemigos. Se construyeron según los planos del ingeniero militar el Marqués de Vauban. Este tipo de fuertes son considerados Patrimonios de la Humanidad.



A escasos metros de intramuros se encuentran las islas del Petit Bé y del Grand Bé; si la primera destaca por su fuerte, la segunda alberga la tumba de Chateaubriand. A ellas se accede a pie con marea baja.




Paseamos por uno de los muelles, corría la brisa, la gente iba abrigada y nuestras mejillas aparecían enrojecidas del frío pero era un placer encontrarnos en esta ciudad de piratas con una historia interesante que contar. 




Por ejemplo encontramos una placa conmemorativa de Alain Colas, navegante y ciudadano de honor de Saint-Malo, partió de esta ciudad a bordo del "Manureva" durante la Ruta del Rhon de 1978, siendo su último viaje.



A otro lado del puerto habían los pescadores que se encontraban trabajando y con las m+aquinas iban recogiendo las vieras que se encontraban en grandes sacos para su venta en el mercado. 




Desde uno de los muelles fuimos hasta el faro y pudimos ver una perspectiva de la ciudad amurallada contemplando toda su belleza. Un rincón insólito para disfrutar.




10 de noviembre de 2025

FRANCIA : LA ABADÍA DEL MONTE SAINT MICHEL

 

El Monte Saint-Michel es uno de los monumentos más icónicos, mágicos y visitados de Francia. Esta espectacular comuna e isla mareal, situada en la región de Normandía, destaca por su imponente abadía benedictina medieval y por estar rodeada de una bahía que experimenta las mayores mareas de Europa.



Nosotros llegamos desde Rennes en transporte pùblico en 1 hora y 15 minutos.



La abadía del Monte Saint-Michel es la joya arquitectónica que corona el islote rocoso, mezclando a la perfección los estilos románico y gótico.



El Monte y la abadía fueron inscritos en la lista de Patrimonios de la Humanidad en el año 1979. Fue un importante lugar de peregrinación cristiana desde el siglo VIII.




Empezamos por la Grand Rue que es la calle principal del pueblo, repleta de casas medievales de entramado de madera, tiendas y restaurantes.




En sus murallas pudimos dar un paseo por las fortificaciones militares que ofrecían vistas panorámicas impresionantes de toda la bahía.



El acceso al pueblo y a las murallas es gratuito. Sin embargo, hay que pagar la entrada para visitar el interior de la abadía.



Desde las taquillas puedes llegar al monte caminando por la pasarela (unos 30 minutos) o utilizando el autobús lanzadera gratuito (le passeur). Nosotros llegamos andando.



Dependiendo de la hora del día, el monte puede verse rodeado por kilómetros de arena o convertirse por completo en una isla aislada por el agua.



Para evitar quedar atrapado, hay que consultar siempre el calendario oficial en la Oficina de Turismo del Monte Saint-Michel.



El recorrido exige subir numerosas escaleras empinadas. El clima atlántico suele ser muy cambiante y ventoso, por lo que conviene vestir con capas y llevar un cortavientos.



La mayor afluencia de turistas es en verano a todas horas así que nosotros fuimos en el mes de noviembre cuando había menos visitantes.




Poder visitar el Mont Saint-Michel se convirtió en un día mágico pues hacía tiempo que deseábamos conocer este magnífico lugar ubicado en la región de la Normandía.


9 de noviembre de 2025

FRANCIA : LAS CASAS MEDIEVALES DE RENNES

 

Queríamos visitar la Bretaña fuera de temporada, cuando la región se encontraba con menos afluencia de turismo.




Rennes es una ciudad histórica y vibrante, capital de la región de Bretaña en el noroeste de Francia, conocida por su arquitectura medieval y su animado ambiente estudiantil.



Con una población de más de 200.000 habitantes, Rennes es la ciudad más grande de la región.



Empezamos por su centro histórico, paseando sin prisas por las calles adoquinadas de Chapitre, Palette y Saint Saveur con tiendas exclusivas, cafés encantadores y restaurantes que se asomaban a las bonitas plazas.




 

Habían magníficos palacios e iglesias y admiramos sus impresionantes casas de madera que datan principalmente de finales de la Edad Media formando un centro histórico medieval único con sus 286 edificaciones.




Muchas de ellas habían sido convertidas en bares y restaurantes, destacando un estilo de construcción de entramado de madera que le daba un aire de cuento.



Visitamos el edificio neurálgico de la ciudad, la Catedral de Saint Pierre, con dos torres impactantes de granito de 48 mts. de alto.




En su interior albergaba sorprendentes vidrieras, pinturas y magníficas bóvedas. Aquí fueron coronados los Duques de Bretaña.



Vimos las “Portes Mordelaises”, una gran puerta medieval que era la entrada principal de la ciudad, flanqueada por dos grandes torreones y que se utiliza a día de hoy para el paso de peatones y coches de la ciudad.



En una de sus centros comerciales se celebraba el Salon des Artesans et Commerçants con pases de moda, venta de ropa y otros productos.




Seguimos por el barrio de la calle Saint-Michel admirando las casas hasta perdernos por sus antiguas calles adoquinadas…