24 de septiembre de 2026

BOTSUANA : GABORONE, ¿LA CAPITAL MÁS LIMPIA DE ÁFRICA?


Cuando llegamos a Gaborone vimos la inconfundible colina Kgale, de 1287 metros s.n.m. Mi percepcion sobre la capital chocó con otras ciudades que he visitado de África. 



Y es que este país que cumple el 60 aniversario a final de mes para celebrar su independencia, organiza eventos durante toda una semana de desfiles y música y es un ejemplo para otros países desarrollados por sus medidas drásticas de limpieza y civismo. 



El gobierno actual se ha impuesto hasta el punto de multar a los ciudadanos que tiren papeles u otros objetos al suelo y esto me parece genial. Eso no quita que Gaborone sea una ciudad escasa en población, con muchos coches, taxis y pocos autobuses. A pesar de ser una ciudad nueva, sosa y haya poco que hacer, si creo que vale la pena conocerla aunque sea en una visita de paso.



Iniciamos el recorrido primero al monumento de Los Tres Dikgosi: Batheun, Khama III y Sebele, los tres jefes que defendieron y evitaron que el país se mantuviera en el protectorado británico frente a los peligros de la antigua Rhodesia de Cecil Rhodes y que desempeñó un papel revelante en la colonización del sur de África.

  


En el monumento había representaciones alegóricas de las virtudes nacionales: heroismo, resistencia, responsabilidad e independencia. Detrás se encontraba el Hight Court de diseño moderno con una cúpula dorada que incluía una estatua de la Dama de la Justicia.



Después nos fuimos hacia el Museo Nacional. Era gratis la entrada y a pesar de ver varias salas en rehabilitación, pudimos conocer un poco sobre la historia de este país a través de paneles gráficos y fotografías. Afuera había un patio con réplicas de  chozas y animales.




 

Fuimos paseando hacia el Pula Arch cruzando un paso de peatones. El paso de cebra estaba diseñado con la forma de las rayas de las cebras.



Este era el inicio del Main Hall. En su día fue el centro administrativo de la ciudad, donde se encontraban las embajadas. Ahora es un centro comercial al aire libre con tiendas de ropa la mayoría en colores azul, blanco y negro como la bandera nacional. También había puestos de comida.





Cerca se encontraba la National Assambly, ubicado en un parque con la estatua de Seretse Khama, el antiguo presidente de mandato más longevo del país. 





En el parque habían baobabs, flores y plantas diversas. Los bancos estaban pintados una vez más con los colores de la bandera nacional.
 



Allí un vigilante nos dijo que no podíamos acercarnos más de lo debido para hacer fotos. Pero parece ser que le caímos bien y accedió a participar en las fotografías.




En el parque había una placa conmemorativa en homenaje a los caídos contra la guerra con Zimbaue de 1939 a 1945, simbolizada con un rifle.



Como queríamos comprar algún recuerdo nos fuimos con un taxi hacia el Botswana Craft, donde destacaba una bonita selección de cestería y bandejas planas confeccionadas con palma mokola y utilizando tintes naturales. Compramos una de ellas como recuerdo.



Luego nos fuimos al restaurante donde había una terraza muy animada. Tomamos uno de los platos típicos: el seswaa con carne de res desilachada con arroz y una ensalada de pollo picante. 



Las camareras iban ataviadas con unos uniformes de color azul. Lo curioso es que al comensal le traían una jofaina con agua para lavarse las manos antes de comer. 




Finalizamos la jornada con un grupo de músicos que ensayaba en un gran escenario. Preguntamos a los camareros y nos dijeron que era para la celebración del aniversario por la Independencia. 




Cuando llegamos al hotel para descansar, la directora, una mujer etíope muy agradable y que atendía por el nombre Halga, que significa eperanza, nos entregó una invitación para la fiesta que iban a preparar en su establecimiento. Lástima que ya teníamos que coger un vuelo de regreso a casa. 

20 de septiembre de 2026

BOTSUANA : UN ENCUENTRO CON LOS BOSQUIMANOS

 

Los bosquimanos, también conocidos como pueblo "San", son los habitantes indígenas más antiguos de África. 




Bosquinano deriva de la palabra en afrikáans/neerlandés "boschjeman", que significa "hombre del bosque". Habitan principalmente en el desierto de Kalahari que comprenden los países de Botsuana, Namibia, Angola y Sudáfrica.



Queríamos conocer su forma de vida y en Ganzhi pudimos contactar con una persona de Trail Blazers que nos llevó hasta ellos. Eran tres jóvenes y una abuela de unos 72 años. Se presentaron y realizamos la caminata con ellos, lo que denominan "circuito cultural".




El desierto del Kalahari abarca una extensión de 52000km2 y en la zona cercana Ganzhi nos dijeron que vivían unos 200 bosquimanos de los 60000 que hay repartidos en el país. 



El poblado se encontraba a 16km de Ganzhi adentrándote en el desierto más 4km de pista. Nos acompañaba una guía que nos hizo de traductora al inglés.



Pertenecían a la etnia Naro y nos explicaban en su idioma (acompañados de los típicos chisqueos) los beneficios de las plantas y sus tácticas de caza pues tienen un profundo conocimiento de su hábitat.




Uno de ellos nos hizo una demostràción lanzando una flecha a lo lejos que contenía veneno en su punta y echó a correr como un gamo para ir a buscar su presa. A veces al tener contacto con el veneno les ha producido diarrea y se curan hirviendo unas ramas bebiéndose su extracto.




La abuela y la chica joven nos explicaron los beneficios de las plantas que utilizaban para diversas situaciones. 



Unas servían para curarse las heridas, para lavarse las manos, para la limpieza bucal, para constipados y dolores menstruales...etc.



Nos enseñaron una especie de rama espinosa que sirve por las noches para proteger las chozas de los animales colocándolas alrededor, además también sirven como repelente de mosquitos.



Los chicos nos mostraban cómo se consigue hacer fuego, frotando uno palito sobre otro con fuerza. Nos enseñaron como conservaban el agua para beber en un huevo de avestruz.



Finalizaron con unas canciones colocándose los chicos unas semillas grandes atadas a los tobillos y mientras bailaban ellas daban palmas y cantaban. 



Una de las canciones era una nana. Normalmente cuando mecen a los bebés, utilizan unas ramitas donde colocan una especie de algodón para que se sientan más confortables y así poder dormirlos.



Las últimas las dedicaron a los animales de la selva como la jirafa, el leon…etc.



Una vez más fuimos testigos de una forma de vida ancestral que aún pervive en el tiempo.

17 de septiembre de 2026

BOTSUANA : EL PARQUE NACIONAL MAKGADIKGADI PANS

 

El Parque Nacional Makgadikgadi Pans alberga una fauna fascinante adaptada a las condiciones áridas de las salinas más grandes del mundo en Botsuana. 



En un trayecto de 150km desde Maun pudimos acceder a este maravilloso parque y nos alojamos en la entrada del mismo, en el Boteti River Camp.



Frente a nosotros corría el precioso río Boteti y al mediodía, antes de realizar el primer Game Drive, nos relajamos en la piscina del campamento.



Realizamos la primera visita por la tarde. Accedimos por la Khumaga Gate cruzando el río con un pequeño ferry de tracción manual.




Las cebras protagonizaban el parque pues es la segunda migración más grande de África, con unos 25.000 a 30.000 animales que se desplazan buscando pastos frescos.




Las cebras suelen ser muy asustadizas y en el río Boteti formaron un gran escándalo cuando echaron a correr. Había cientos de ellas.



También había una importante migración de ñús y pequeños grupos de gacelas saltarinas, órices del Cabo, antílopes, kudús…






Los elefantes frecuentaban la zona del río Boteti y las áreas arboladas, especialmente lo suelen hacer en la estación seca.





También había leones, pero sólo vimos sus huellas frescas, guepardos y leopardos (estos últimos aún más difíciles de ver en los bosques ribereños).



Encontramos una cebra muerta y los buitres que despedazaban sus restos. 



Una de las escenas más divertidas fue perseguir una avestruz pero corría más que nosotros. Estas aves pueden llegar a alcanzar hasta 70 km por hora.



También presenciamos jirafas, calaos, gallinas de Guinea, hienas moteadas, chacales y zorros orejudos, además de huesos de elefantes y de cebras.



A la madrugada siguiente realizamos un segundo Game Drive y conocimos una californiana de origen asiático que llevaba 5 años viajando y en Botsuana iba acompañada de dos amigas, una inglesa y una alemana.



Ya me encantaría a mi viajar por un tiempo, sin pensar en el billete de vuelta. Espero que cuando podamos hacerlo no sea demasiado tarde...