17 de octubre de 2026

ISLA DE TENERIFE : EL CONJUNTO HISTÓRICO Y ARTÍSTICO DE LA OROTAVA

 

La Orotava es uno de las localidades más bonitas de la Isla de Tenerife. Situada en medio del valle del mismo nombre, destaca por sus construcciones perfectamente conservadas, lo que ha llevado al casco de la ciudad a ser declarado Conjunto Histórico Artístico.



Desde la parada del autobús fuimos subiendo por una de sus calles principales y llegamos a la Plaza de la Constitución, donde se alzaba la Iglesia de San Agustín.




Seguimos subiendo por la bonita Calle de San Agustín pasando por Casa Egón, una confitería-café de 110 años , la más antigua de las Islas Canarias. Pero estaba tan a rebosar que apenas pudimos entrar.



Seguimos por la Plaza del Ayuntamiento y llegamos a la Iglesia de la Concepción del siglo XVIII, de arquitectura barroca canaria.



Continuamos por la Calle San Francisco hasta donde se encontraba el Molino de Gofio. Pagamos una entrada conjunta que incluía la Casa de los Balcones. 




Es la Casa del Hoyo, donde existía un antiguo molino que a día de hoy es el único que sigue en funcionamiento





Primero nos mostraron un documental sobre la vida de los molineros que trabajaban para la gente pudiente.





La acequia, que traía agua de los nacientes de Aguamansa, descendía por las casas de la villa y pasaba a la casa a través de un acueducto.




Afuera en el patio se conservaban los tostaderos de los cereales para hacer el gofio que incluía trigo y millo, de esta forma se podía consumir directamente.





En una de las máquinas pudimos ver el gofio molido que por mediación de una rueda se movía a intervalos para molerlo.



Entramos en la Casa de los Balcones, una preciosa casa-museo del siglo XVII que había pertenecido a la familia de los Machado y que primeramente fue de la familia Rubens, descendientes del pintor.





Esta casa es un complejo artesanal de los más importantes de Canarias. Visitándola, uno se transporta a tiempos pasados.




Destaca su patio canario con plantas de vegetación tropical y la balconada de los dos últimos pisos.



Visitamos la Casa Molina (popularmente llamada la Casa del Turista por la venta de artesanía). 



Entramos en la casa contigua a la de los balcones donde había una muestra del arte de realizar las típicas alfombras para la celebración del Corpus. 





Las piedras son recogidas del Teide (para uso exclusivo de la fiesta) y sus colores son naturales. 



Subimos a la terraza donde habían unas vistas espectaculares del valle.





Volviendo hacia la Plaza de la Constitución, entramos en los Jardines del Marquesado de la Quinta Roja, con diseños elegantes diversificados en siete terrazas escalonadas.





Arriba se encontraba un mausoleo de simbolismo masónico donde yacía el hijo de los marqueses al que no permitieron enterrar en el pueblo por su condición de masón.



Finalmente, el panteón quedó vacío.


16 de octubre de 2026

ISLA DE TENERIFE : EL BARRIO DE LA RANILLA EN PUERTO DE LA CRUZ

 

Empezamos nuestro recorrido en Puerto de la Cruz con el Peñón del Fraile. Es un pedrusco que surgió en torno al año 1430 a partir de una roca volcánica incandescente procedente de una erupción del Volcán Taoro y que rodó hasta la costa. Los lugareños acostumbran subir y sentarse a charlar un rato frente al mar.



Paseamos por la Ranilla, un antiguo barrio de pescadores con casas bajas y pintadas en diversos colores. 



Situado en la zona oeste de la ciudad, entre el Peñón del Fraile y la Plaza del Charco esta calle se ha convertido en un museo al aire libre de arte urbano.





Era un paseo en el tiempo y permitía admirar sus murales de vivos colores dando un valor adicional al barrio.




Llegamos  al muelle antiguo de piedra volcánica con su pequeña playa que se encontraba protegida por los espigones del puerto. Fue el primer puerto de las Islas Canarias que se construyó en el siglo XVI.




Seguidamente fuimos a ver la Iglesia de San Francisco del siglo XVIII y la Ermita de San Juan Bautista del siglo XVI. Unidas ambas en un solo edificio, decorado encalado de blanco y piedra gris volcánica.



Subimos por la Calle Quintana llegando a una pequeña iglesia ubicada en una pequeña plaza. Era la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia.



Llegamos al Mirador de los Vientos, donde el Océano Atlántico se asomaba con toda su fuerza chocando contra las rocas. Hay gente que se atrevía a bañarse bajando unas escaleras. 





Llegamos hasta la Ermita de San Telmo, junto a la playa. Volviendo por los baluartes nos encontramos con el Ayuntamiento. 





Paseamos por la fortaleza y los baluartes con los cañones apuntando al mar. 




Llegamos de nuevo al muelle y degustamos cerveza Dorada Pilsen, contemplando la bahía. 




Al día siguiente visitamos el complejo del Lago Martiánez, pagando 7eu los foráneos y 3,5eu para residentes. Todas las piscinas y el lago son de agua salada. 




Fue diseñado por Cesar Manrique que dejó un legado importante en las Islas Canarias. Es un lugar de obligada visita porque sencillamente es espectacular, se encuentra junto al mar y el agua en octubre se mantiene a 24 grados.

14 de octubre de 2026

ISLA DE TENERIFE : EL LEGADO COLONIAL DE SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA

 

San Cristóbal de la Laguna es Patrimonio de la Humanidad desde 1999. Situado a 545 mts. s.n.m., tiene una población de 161.108 habitantes y es la segunda ciudad más poblada de la isla de Tenerife. La Laguna fue fundada en el siglo XV. 



Es una ciudad preciosa que invitaba a pasear por sus calles empedradas y peatonales llenas de vida y con edificios históricos de los siglos XV a XIX. Empezamos por la Iglesia de la Concepción del siglo XVI y su campanario.



La Laguna dispone de más de 600 edificios y casas catalogadas. Su trazado rectangular de calles sirvió de modelo para las ciudades coloniales de América.





Caminamos por la calle San Agustín donde se situaban los edificios más emblemáticos.



El Convento de San Agustín se encontraba en ruinas. Si que pudimos acceder a su patio donde había un drago junto a la torre del campanario.



En su interior pudimos acceder al claustro del antiguo convento. Aquí también se ubicaba el Instituto Canario con exposiciones. 




Siguiendo la Calle San Agustín, vimos la Casa Salazar, un edificio civil que mostraba el estilo barroco canario. Su construcción de piedra volcánica tenía columnas corintias. Actualmente es el Palacio Episcopal. 




Nos adentramos en el Museo de Historia y Antropología, ubicado en la Casa Lercaro donde se exponía una visión amplia de la historia de las Islas Canarias. 




La casa era un edificio pintado en amarillo con balconadas típicas de madera y suelos entarimados originales.





Pertenecía a una familia genovesa del siglo XVI y fue construída en 1593. Mostraba la cultura de los guanches y su posterior colonización. En salas contiguas se exhibían los diversos oficios desde esa época hasta la época actual. 



En otra sala ubicada en uno de los patios se exhibían dos carruajes del siglo XIX.




Saliendo del museo, entramos en el patio de la Casa Montañés. 



Muchas de las puertas de estas casas llevaban el pomo al estilo de antaño pues en lugar de tener timbre se sigue utilizando el picaporte.



Nos llamó la atención una casa neerlandesa del propietario Van Der Heede, del siglo XVIII. Esta casa se encontraba en venta y su interior disponía de 38 habitaciones.



Nos colamos en el Casino, del siglo XIX. Nos permitieron realizar una foto de las escaleras y el vitral de colores. 




Finalmente llegamos a la Plaza del Adelantado donde se ubicaba el Palacio Nava. Y volvimos subiendo por la Calle Dean Palahí.




Entramos en el patio de Casa Alvarado y seguidamente en la Catedral de Ntra. Sra. de los Remedios, de estilo neogótico con altar barroco.

 



En cada capilla se encontraban verdaderas joyas. Resaltaba también la Sala del Tesoro. 





Subimos a la planta superior donde se encontraba el órgano y desde aquí había una magnífica panorámica de la Capilla Mayor y el Coro.



Visitamos el Monasterio de Santa Clara donde vivían monjas de clausura y el Santuario Real del Santísimo Cristo de La Laguna con un retablo dorado digno de ver.



Después de ver más edificios y perdernos por sus encantadoras calles, nos fuimos a cenar para celebrar el aniversario de Francisco.