14 de octubre de 2026

ISLA DE TENERIFE : EL LEGADO COLONIAL DE SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA

 

San Cristóbal de la Laguna es Patrimonio de la Humanidad desde 1999. Situado a 545 mts. s.n.m., tiene una población de 161.108 habitantes y es la segunda ciudad más poblada de la isla de Tenerife. La Laguna fue fundada en el siglo XV. 



Es una ciudad preciosa que invitaba a pasear por sus calles empedradas y peatonales llenas de vida y con edificios históricos de los siglos XV a XIX. Empezamos por la Iglesia de la Concepción del siglo XVI y su campanario.



La Laguna dispone de más de 600 edificios y casas catalogadas. Su trazado rectangular de calles sirvió de modelo para las ciudades coloniales de América.





Caminamos por la calle San Agustín donde se situaban los edificios más emblemáticos.



El Convento de San Agustín se encontraba en ruinas. Si que pudimos acceder a su patio donde había un drago junto a la torre del campanario.



En su interior pudimos acceder al claustro del antiguo convento. Aquí también se ubicaba el Instituto Canario con exposiciones. 




Siguiendo la Calle San Agustín, vimos la Casa Salazar, un edificio civil que mostraba el estilo barroco canario. Su construcción de piedra volcánica tenía columnas corintias. Actualmente es el Palacio Episcopal. 




Nos adentramos en el Museo de Historia y Antropología, ubicado en la Casa Lercaro donde se exponía una visión amplia de la historia de las Islas Canarias. 




La casa era un edificio pintado en amarillo con balconadas típicas de madera y suelos entarimados originales.





Pertenecía a una familia genovesa del siglo XVI y fue construída en 1593. Mostraba la cultura de los guanches y su pisterior colonización. En salas contiguas se exhibían los diversos oficios desde esa época hasta la época actual. 



En otra sala ubicada en uno de los patios se exhibían dos carruajes del siglo XIX.




Saliendo del museo, entramos en el patio de la Casa Montañés. 



Muchas de las puertas de estas casas llevaban el pomo al estilo de antaño pues en lugar de tener timbre se sigue utilizando el picaporte.



Nos llamó la atención una casa neerlandesa del propietario Van Der Heede, del siglo XVIII. Esta casa se encontraba en venta y su interior disponía de 38 habitaciones.



Nos colamos en el Casino, del siglo XIX. Nos permitieron realizar una foto de las escaleras y el vitral de colores. 




Finalmente llegamos a la Plaza del Adelantado donde se ubicaba el Palacio Nava. Y volvimos subiendo por la Calle Dean Palahí.




Entramos en el patio de Casa Alvarado y seguidamente en la Catedral de Ntra. Sra. de los Remedios, de estilo neogótico con altar barroco.

 



En cada capilla se encontraban verdaderas joyas. Resaltaba también la Sala del Tesoro. 





Subimos a la planta superior donde se encontraba el órgano y desde aquí había una magnífica panorámica de la Capilla Mayor y el Coro.



Visitamos el Monasterio de Santa Clara donde vivían monjas de clausura y el Santuario Real del Santísimo Cristo de La Laguna con un retablo dorado digno de ver.



Después de ver más edificios y perdernos por sus encantadoras calles, nos fuimos a cenar para celebrar el aniversario de Francisco.


24 de septiembre de 2026

BOTSUANA : GABORONE, ¿LA CAPITAL MÁS LIMPIA DE ÁFRICA?


Cuando llegamos a Gaborone vimos la inconfundible colina Kgale, de 1287 metros s.n.m. Mi percepcion sobre la capital chocó con otras ciudades que he visitado de África. 



Y es que este país que cumple el 60 aniversario a final de mes para celebrar su independencia, organiza eventos durante toda una semana de desfiles y música y es un ejemplo para otros países desarrollados por sus medidas drásticas de limpieza y civismo. 



El gobierno actual se ha impuesto hasta el punto de multar a los ciudadanos que tiren papeles u otros objetos al suelo y esto me parece genial. Eso no quita que Gaborone sea una ciudad escasa en población, con muchos coches, taxis y pocos autobuses. A pesar de ser una ciudad nueva, sosa y haya poco que hacer, si creo que vale la pena conocerla aunque sea en una visita de paso.



Iniciamos el recorrido primero al monumento de Los Tres Dikgosi: Batheun, Khama III y Sebele, los tres jefes que defendieron y evitaron que el país se mantuviera en el protectorado británico frente a los peligros de la antigua Rhodesia de Cecil Rhodes y que desempeñó un papel revelante en la colonización del sur de África.

  


En el monumento había representaciones alegóricas de las virtudes nacionales: heroismo, resistencia, responsabilidad e independencia. Detrás se encontraba el Hight Court de diseño moderno con una cúpula dorada que incluía una estatua de la Dama de la Justicia.



Después nos fuimos hacia el Museo Nacional. Era gratis la entrada y a pesar de ver varias salas en rehabilitación, pudimos conocer un poco sobre la historia de este país a través de paneles gráficos y fotografías. Afuera había un patio con réplicas de  chozas y animales.




 

Fuimos paseando hacia el Pula Arch cruzando un paso de peatones. El paso de cebra estaba diseñado con la forma de las rayas de las cebras.



Este era el inicio del Main Hall. En su día fue el centro administrativo de la ciudad, donde se encontraban las embajadas. Ahora es un centro comercial al aire libre con tiendas de ropa la mayoría en colores azul, blanco y negro como la bandera nacional. También había puestos de comida.





Cerca se encontraba la National Assambly, ubicado en un parque con la estatua de Seretse Khama, el antiguo presidente de mandato más longevo del país. 





En el parque habían baobabs, flores y plantas diversas. Los bancos estaban pintados una vez más con los colores de la bandera nacional.
 



Allí un vigilante nos dijo que no podíamos acercarnos más de lo debido para hacer fotos. Pero parece ser que le caímos bien y accedió a participar en las fotografías.




En el parque había una placa conmemorativa en homenaje a los caídos contra la guerra con Zimbaue de 1939 a 1945, simbolizada con un rifle.



Como queríamos comprar algún recuerdo nos fuimos con un taxi hacia el Botswana Craft, donde destacaba una bonita selección de cestería y bandejas planas confeccionadas con palma mokola y utilizando tintes naturales. Compramos una de ellas como recuerdo.



Luego nos fuimos al restaurante donde había una terraza muy animada. Tomamos uno de los platos típicos: el seswaa con carne de res desilachada con arroz y una ensalada de pollo picante. 



Las camareras iban ataviadas con unos uniformes de color azul. Lo curioso es que al comensal le traían una jofaina con agua para lavarse las manos antes de comer. 




Finalizamos la jornada con un grupo de músicos que ensayaba en un gran escenario. Preguntamos a los camareros y nos dijeron que era para la celebración del aniversario por la Independencia. 



Cuando llegamos al hotel para descansar, la directora, una mujer etíope muy agradable y que atendía por el nombre de Alga, que significa en inglés Hope, nos entregó una invitación para la fiesta que iban a preparar en su establecimiento. Lástima que ya teníamos que coger un vuelo de regreso a casa. 

20 de septiembre de 2026

BOTSUANA : UN ENCUENTRO CON LOS BOSQUIMANOS

 

Los bosquimanos, también conocidos como pueblo "San", son los habitantes indígenas más antiguos de África. 




Bosquinano deriva de la palabra en afrikáans/neerlandés "boschjeman", que significa "hombre del bosque". Habitan principalmente en el desierto de Kalahari que comprenden los países de Botsuana, Namibia, Angola y Sudáfrica.



Queríamos conocer su forma de vida y en Ganzhi pudimos contactar con una persona de Trail Blazers que nos llevó hasta ellos. Eran tres jóvenes y una abuela de unos 72 años. Se presentaron y realizamos la caminata con ellos, lo que denominan "circuito cultural".




El desierto del Kalahari abarca una extensión de 52000km2 y en la zona cercana Ganzhi nos dijeron que vivían unos 200 bosquimanos de los 60000 que hay repartidos en el país. 



El poblado se encontraba a 16km de Ganzhi adentrándote en el desierto más 4km de pista. Nos acompañaba una guía que nos hizo de traductora al inglés.



Pertenecían a la etnia Naro y nos explicaban en su idioma (acompañados de los típicos chisqueos) los beneficios de las plantas y sus tácticas de caza pues tienen un profundo conocimiento de su hábitat.




Uno de ellos nos hizo una demostràción lanzando una flecha a lo lejos que contenía veneno en su punta y echó a correr como un gamo para ir a buscar su presa. A veces al tener contacto con el veneno les ha producido diarrea y se curan hirviendo unas ramas bebiéndose su extracto.




La abuela y la chica joven nos explicaron los beneficios de las plantas que utilizaban para diversas situaciones. 



Unas servían para curarse las heridas, para lavarse las manos, para la limpieza bucal, para constipados y dolores menstruales...etc.



Nos enseñaron una especie de rama espinosa que sirve por las noches para proteger las chozas de los animales colocándolas alrededor, además también sirven como repelente de mosquitos.



Los chicos nos mostraban cómo se consigue hacer fuego, frotando uno palito sobre otro con fuerza. Nos enseñaron como conservaban el agua para beber en un huevo de avestruz.



Finalizaron con unas canciones colocándose los chicos unas semillas grandes atadas a los tobillos y mientras bailaban ellas daban palmas y cantaban. 



Una de las canciones era una nana. Normalmente cuando mecen a los bebés, utilizan unas ramitas donde colocan una especie de algodón para que se sientan más confortables y así poder dormirlos.



Las últimas las dedicaron a los animales de la selva como la jirafa, el leon…etc.



Una vez más fuimos testigos de una forma de vida ancestral que aún pervive en el tiempo.