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22 de septiembre de 2022

SUIZA : LA CASA TAVEL DE GINEBRA

 

Queríamos recorrer la zona de los Alpes franceses e italianos y cogimos un vuelo a Ginebra por la proximidad de fronteras entre los tres países.




Nos alojamos en el Hotel Ibis del barrio Des Paquis. El mismo hotel tuvo la gentileza de enviarnos 2 tickets para trasladarnos gratis del aeropuerto al centro de la ciudad, así que escogimos la línea de tren pues tan sólo en 7 minutos nos dejaba en la misma Estación Central, a sólo 5 minutos andando hacia el alojamiento.




El barrio era de lo más bohemio, se asemejaba un poco al Raval de Barcelona, con diversos locales nocturnos alternativos, mercadillos, tiendas y restaurantes de comida internacional. 




Además había una zona de prostitución donde las mujeres se exhibían a través de escaparates, un poco menos canalla que el Red Light District de Amsterdam.




Nada más llegar y dejar las mochilas en el hotel, nos dirigimos hacia el famoso Jet de L’Eau pues desde la habitación se veía bien a lo lejos. Caminamos unos minutos y el típico chorro de agua se alzaba sobre el lago de forma exorbitante.




El Jet de L’Eau existe desde finales del 1800, alcanza los 140 metros de altura y la velocidad es de 220 km la hora. Antaño servía para controlar una hidraúlica.




Era la atracción de la ciudad pues alrededor se encontraban heladerías y cafés para contemplar la vista y pasar un rato.




Atravesamos un puente y fuimos hacia los muelles desde donde se podía contemplar más de cerca. Los barcos ofrecían cruceros por los alrededores del lago. Ginebra es una ciudad cosmopolita, donde la gente pasea charlando de forma distendida y disfruta del entorno. 




Aprovechamos las horas para visitar el centro histórico de la ciudad, ubicado en un promontorio. 





Vimos la Catedral de San Pedro, las casas señoriales, las balconadas, las pequeñas calles con rincones encantadores. Incluso la Universidad era preciosa, en una esplanada.




Estuvimos en la Casa Tavel pues la entrada era gratuita. Es una mansión de la Edad Media, perteneciente a una familia noble de Ginebra. En las salas se exhibía todo tipo de mobiliario de distintas épocas y objetos, además de datos históricos. 




La casa fue derruida por un incendio en 1334 y la Familia Tavel la reconstruyó dándole el carácter de palacio urbano.



Más tarde pasó por varias familias influyentes a lo largo de los siglos y finalmente la ciudad de Ginebra adquirió la casa en 1963 y la restauró de forma ejemplar. Se convirtió en museo en 1986. Me llamó la atención los diferentes tapizados tan refinados.





Las seis plantas ilustran el desarrollo urbano de la ciudad, así como los diversos aspectos de los antiguos habitantes de Ginebra.




Después de comer, nos dirigimos hacia la zona donde se encontraban los Jardines Ingleses. Frente al Lago Leman, había un reloj decorado de flores. 




Junto al paseo, en la barandilla que tocaba al lago, había una inscripción recordando a la Emperatriz Sissí cuando fue asesinada en ese mismo lugar el 10 de septiembre de 1898.




Elegimos un sitio bajo uno de los árboles del jardín para hacer una pequeña siesta, descansar un poco y continuar visitando la ciudad...  

 

17 de agosto de 2022

FINLANDIA : LA FORTALEZA DE SUONMELINNA

 

Hoy nos dedicamos a visitar la Fortaleza de Suomenlinna, Patrimonio de la Humanidad desde 1991. Su construcción, comenzó a mediados del siglo XVIII, cuando Finlandia aún  formaba parte de Suecia. El país también pasó a manos de los rusos a finales del siglo XIX hasta su independencia.



Para llegar desde Helsinki había que coger un barco que salía del muelle de Kaupatori. El viaje de ida costaba 2,80eu por persona y llegamos en tan sólo 15 minutos, pasando por pequeños islotes flotantes que se mecían en el Mar Báltico.  



Una vez en destino cruzamos el puente del embarcadero. Suonmelinna en finés o Sveaborg en sueco, significa  “Fortaleza de Finlandia”. 



La fortaleza se encuentra dividida entre dos islas. Cubre una extensión de 210 Ha y 6 km de murallas defensivas. Contiene unos 200 edificios además de casas de madera, museos, algún café y restaurantes.




Antes de llegar a la isla grande pasamos por una iglesia y atravesamos un puente junto a otro embarcadero. Nos encontrábamos ante un recinto amurallado. 



Llegamos a una plaza donde se exhibía la escultura de un barco y donde se encontraba el patio de armas.




Más abajo pudimos ver el astillero más antiguo del mundo que sigue activo a día de hoy.




Pasamos por una playa hermosa que se asomaba a la bahía y comenzamos a subir para apreciar las hermosas vistas en mar abierto entre búnkeres y cañones esparcidos en una gran esplanada. 



Caminamos por la parte superior a través de plataformas de madera, el resto era todo arena. 




Aquí los militares guardaban las municiones y en cada búnker había un cañón.




Otra hermosa playa con rocas nos deleitaba la vista donde había niños jugando. A lo lejos se veía pequeñas embarcaciones pasar. Hacía un día espléndido y la gente bajaba a la playa para tomar el sol  y pasar el día.




Finalmente fuimos hacia la puerta del Rey construida en piedra junto a otro embarcadero que te llevaba de vuelta a la capital. 





Un poco más allá había un submarino de la Segunda Guerra Mundial.




Cuando Finlandia ganó la Independencia en 1917, la fortaleza recuperó su nombre original pero Suonmelinna se convirtió en prisión para los comunistas tras la independencia, durante la época de la Guerra Civil.  




A día de hoy, Suonmelinna forma parte de la ciudad de Helsinki, siendo un distrito donde habitan  más de  850 personas y es una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad.

18 de junio de 2022

MADEIRA : EL BARRIO DE PESCADORES DE FUNCHAL

 

Nos encontrábamos en Funchal, Madeira. Alojados en el  centro en el Hotel Sirius, nos acercamos al Mercado dos Lavradores, poco después de llegar de un vuelo de Sao Miguel en Las Azores.



En este mercado que se inauguró en 1940, ofrecen productos frescos de primera calidad siendo el principal centro de abastecimiento de la ciudad de Funchal. La mezcla de olores de las flores y  el colorido y aromas que despedían sus frutos tropicales nos animaba a hablar con sus vendedores.  




El antiguo barrio de pescadores de Funchal había sido rehabilitado en los últimos años gracias al proyecto “Portas abertas”. Paseando por su casco antiguo, vimos que habían pintado las puertas de las casas y parte de sus muros en alegres colores con bonitos dibujos y motivos marineros.





Transmitía un cierto aire bohemio. A través de sus restaurantes y cafés a pie de calle, nos llevaron hasta la Fortaleza de Sao Tiago, con los muros embellecidos de color azafrán y daba al mar.




En la entrada había dos coches antiguos (Austin y Rolls Royce) que ofrecían recogerte en el alojamiento, pasearte con uno de esos coches y cena romántica incluida, trayéndote de vuelta al hotel.




Cerca se encontraba la  Capilla del Corpo Santo, construida a finales del siglo XV por los pescadores locales para adorar a su santo Patrón, San Telmo.



Desde aquí nos fuimos hacia la Iglesia de los Jesuitas, junto a la Plaza del Ayuntamiento y la Sé, principal lugar de culto para reunirse y admirar la belleza de su interior profusamente decorado. Los techos son de alfarje con grabados de madera de cedro de Madeira incrustada de conchas, cuerda y arcilla blanca. 

 




Su altar fue renovado en el 2014 y en los paneles góticos representan la vida de la Virgen y la Pasión de Cristo.




Paramos a comer en uno de los restaurantes del barrio de pescadores y probamos el típico plato de la isla, espada con banana. Se elabora con “peix cinto” un pescado muy feo parecido a la anguila, pero muy sabroso haciendo contraste muy interesante con la banana.



Por la tarde cogimos el autobús 31 que nos llevó hasta el Jardim Botánico de Funchal. Este recinto maravilloso ubicado en una ladera mirando al mar, cubre unos 80.000 m2. Data de 1950 y sus jardines son espectaculares.



Había más de 2000 plantas exóticas de todo el mundo y de diferentes clases: endémicas, cactus, medicinales, aromáticas… y la topiaria, la zona donde pudimos apreciar el arte de cortar los setos. También albergaba el Museo de Historia Natural.




Pero lo más destacado era su jardín central coregrafiado con un colorido intenso de amarillos, rojos y verdes siendo un deleite para la vista.



Fuimos después a descansar un poco al hotel y por la noche asistimos al puerto para ver los fuegos artificiales, únicos en el mundo. Se celebraba la Festa do Atlántico, especialmente se hacía cada sábado durante el mes de junio como entrada de bienvenida al verano.




Además de los pirotécnicos en Funchal, se realizaban varias iniciativas culturales por sus calles como actuaciones de circo, musicales…etc. También había espectáculos por el resto de la isla.



La Marina estaba repleta de gente esperando que comenzara el espectáculo de los fuegos y los chiringuitos que había, no daban abasto ofreciendo el típico ponche de ron de frutas variadas y sirviendo gastronomía fast food local.