13 de noviembre de 2025
FRANCIA : DINAN, UN PUEBLO DE ENSUEÑO
27 de julio de 2025
ALEMANIA : EL CASTILLO DE SCHWERIN
Visitamos la pequeña ciudad de Schwerin, a medio camino entre Hamburgo y a 45 minutos en tren desde Wismar.
Esta ciudad es parada obligatoria por su magnífico castillo, con jardines y lagos que lo rodean.
Desde la estación de tren fuimos andando por la avenida principal bordeando el lago Schwerin y a través de un puente nos topamos con el castillo.
A pesar de encontrarse ese día cerrado, valía la pena pasear por sus jardines y ver la magnitud del castillo y el lago.
El Palacio Schwerin se encuentra en una isla en medio del lago del mismo nombre, y es la principal atracción de la ciudad.
Anteriormente los duques y grandes duques de Mecklenburg reinaron en este edificio. Hoy en día es la sede del Parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
Este castillo fue denominado Patrimonio de la Humanidad en el 2024 junto con otras casas señoriales, edificios culturales y sagrados y el lago ornamental Pfaffenteich.
Es una obra representativa del historicismo romántico.
Diseñados por el francés Jean Laurent Legeay, los jardines del castillo de Schwerin están dominados por un enorme canal custodiado por decenas de estatuas de mármol y piedra.
Su estilo barroco, su colorido (rojo, amarillo, violeta, verde, azul…) y sus vistas lo han convertido en uno de los imprescindibles de la ciudad.
Paseamos por sus jardines imaginando cómo sería la vida aquí en tiempos pasados.
Luego nos fuimos hacia el centro y visitamos las calles y los edificios más emblemáticos de la ciudad.
Fue inaugurada con motivo del 800 aniversario de la muerte del duque.
Sin duda, otra ciudad de la liga hanseática muy agradable con ambiente relajado y enmedio de la naturaleza, con senderos para recorrer los lagos.
4 de marzo de 2025
OKINAWA : EL LEGADO DEL REINO RYŪKYŪ
Hacía tiempo que queríamos visitar el archipiélago de Okinawa en Japón. Con un vuelo desde Taipei llegamos a su capital, Naha.
El nombre de Okinawa significa "cuerda en mar abierto", en alusión a la larga hilera de islas situadas entre la isla principal de Japón y Taiwán.
Esta mañana salimos desde Naha hacia Suri Station, la parada del monorail donde se encuentran varios de los monumentos catalogados en la lista de Patrimonios de la Humanidad del reinado Ryūkyū.
Caminamos algo más de 1km. pero antes de entrar al castillo paramos en el pequeño lago Enkan donde había patos y un puente de piedra.
El puente fue construido en 1502 y se podía acceder hacia un pequeño templo. Fue destruido en la batalla de Okinawa en el 1945 y se restauró después de la guerra.
Los patos eran muy curiosos y se acercaban a nosotros sin tener miedo, eran blancos y negros moteados con el pico anaranjado.
Se parecían a los kuina, unos pájaros que no pueden volar y que se encuentran en vías de extinción, pues son endémicos de la isla.
Volvimos hacia el camino principal para llegar al castillo de Suríjo. A lo lejos se veía la descomunal entrada y a través de una puerta de piedra entramos en el recinto. Había un indígena ataviado con la vestimenta típica indicándonos el camino a seguir y dándonos la bienvenida.
Seguimos por unas escaleras de piedra y llegamos a uno de los miradores donde apreciamos la panorámica de la ciudad nueva y el mar.
En taquilla pagamos €2 cada uno pero al llegar al castillo vimos que estaba en plena reconstrucción pues a pesar de que había sido reconstruido varias veces, en el 2019 tras un incendio que arrasó totalmente el edificio, tuvieron que empezar de nuevo.
Una lástima aunque había vídeos donde se mostraba el interior del castillo y los nuevos trabajos de reconstrucción.
El lugar era muy bonito y merecía la pena pasear. Nos fuimos hacia una gran avenida decorada con flores multicolores.
Allí se encontraba la puerta de piedra que también formaba parte de la UNESCO por su antigüedad. Fue inscrita en el año 2000.
El reino de Ryūkyū era un reinado independiente de la dinastía Sho que gobernó entre los siglos XIV y XIX, hasta que los japoneses invadieron la isla y pasó a ser parte de Japón.
Después fuimos hacia el mausoleo de Tamaudon pagando una nueva entrada. Primero visitamos el pequeño museo donde se exhibían fotografías, cofres funerarios y los nombres de los numerosos Reyes que fueron aquí enterrados.
Tamaudon se construyó en el 1501. Fuimos a ver la tumba atravesando una puerta con un muro de piedra.
Constaba de tres habitaciones, la del este era donde se enterraban los reyes y reinas, la puerta del centro era para guardar los restos antes de lavar los huesos y la sala oeste era para el resto de los miembros de la familia real.
Sus muros eran impresionantes y el silencio inundaba el lugar pues estábamos solos.
A poca distancia se encontraba el barrio de Kinjocho donde había una calle pavimentada con piedras antiguas del Rey Shin del siglo XV y algunas casas que contenían muros de coral.
Fuimos paseando en medio de una naturaleza exuberante donde había un lugar sagrado con un altar.
Nos sentamos bajo un árbol y sentimos el halo místico del lugar.
Salimos de allí para volver al presente e ir a buscar el monorraíl de vuelta. Bajamos en el centro de la ciudad...
































































