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10 de abril de 2019

ARGENTINA: EL MUSEO DEL VINO Y LAS BODEGAS DE CAFAYATE

 

Desayunamos en un entorno tranquilo en La Vieja Posada, un hotel con acogedoras habitaciones de estilo colonial, patios, jardines y piscina. 

Es un lugar para disfrutar y relajarse, con cierto encanto. 

Cafayate es ideal para conocer el vino de la región. Por la mañana visitamos el Museo de la Vid  y El Vino, enclavado en un edificio espectacular. 


A través de una serie de dioramas y carteles en medio de la penumbra, recorremos la historia del vino desde los tiempos del Neanderthal hasta la actualidad.

A 1770m sobre el nivel del mar, se cría uno de los mejores vinos blancos, el “torronté” medio seco, medio dulce, pero también existen diversas variedades de tinto. La vendimia dura hasta la mitad del mes de abril.

El origen del vino en la zona de Cafayate e remonta a la mitad del siglo XVIII, por esa misma época es cuando nacieron las primeras estancias donde se producía el vino para consumo familiar.

Las condiciones de los valles Cachalquíes son únicas en el mundo. Dada la altura de sus tierras, el clima se vuelve seco conteniendo una amplitud térmica óptima que hace que sus uvas maduren en equilibrio y formen el sabor característico que une el sol, agua y tierra.

Saliendo del pueblo de Cafayate, visitamos la Bodega Vasija Secreta donde nos hicieron un recorrido por la antigua casa. Es la bodega más antigua de Cafayate, y se encuentra en la entrada del pueblo. Esta casa perteneció a una familia de vascos, pasando posteriormente por diferentes familias.

En la Bodega Vasija Secreta siguen generando la producción del vino de forma familiar y una de las botellas a destacar es el vino blanco Gata-Flora, de sabor semi-dulce. El término Gata-Flora se refiere a cuando una persona no está contenta ni con una cosa ni con otra, en concreto a las mujeres.

También producen el vino “torrontés” y tres tintos más. La vendimia se hace a mano y son los mismos temporeros los que en julio y agosto vienen a podar las viñas. Hacemos dos degustaciones, de vino blanco y tinto de forma gratuita.

La muestra exhibe más de 300 piezas que incluye maquinaria, elementos de trabajo artesanal y toneles de roble y algarrobo, además de varios efectos personales de sus fundadores como fotografías…etc.  

La bodega El Esteco que deseábamos visitar permanece cerrada por reformas, pero permiten hacer una fotografía de sus viñedos con la antigua casa–bodega al fondo.


12 de junio de 2018

MOLDAVIA : UNA VISITA A LAS BODEGAS CRICOVA

Visitar una bodega como la de Cricova es todo un privilegio para quien sabe apreciar el buen vino. Podemos decir que es una de las más grandes del mundo. Sus  120km de laberintos subterráneos lo confirman. La que le precede es la Bodega Milesti Micci, que posee el Récord Guiness por ser la más grande de todas con sus 200 km de laberintos subterráneos, también ubicada en la República de Moldavia.

Y uno se pregunta ¿Cómo es posible que las dos bodegas más impresionantes del mundo se encuentren en este pequeño país y su vino sea poco conocido? Pues porque a pesar de ser un país pobre con baja renta per cápita, se vive principalmente de la agricultura y ya desde la época comunista se exportaba este delicioso vino a toda la URSS, desde Moscú hasta Vladivostok.

Previamente se pide hora concertada para visitarla y si vas con el tiempo más ajustado mejor no perderse esta visita. Nosotros lo gestionamos con la agencia Best Travel, ubicada en la capital.

A las 1115h nos vinoe a buscar Nicolai, el chófer de la agencia pues a las 12h teníamos la visita. Tan sólo se encuentra a media hora conduciendo desde Chisinau. En la entrada esperando nuestro turno nos hicieron la foto de rigor.

Nos montamos en el tren desde el exterior pues es la única manera de acceder a la bodega, (por cierto, íbamos a toda pastilla por los túneles laberínticos). Hacía bastante fresco pues nos encontrábamos a unos 14 grados en el interior para poder mantener en condiciones óptimas la temperatura del vino durante todo el año.

Cada calle llevaba un tipo diferente de uva y con el tren íbamos haciendo varias paradas para ver el proceso de fermentación y producción. 

En concreto el guía vitivinícola nos explicaba el proceso del último vino que comercializaba la marca que es el champán que consiste en una doble fermentación de estilo “champagnoise” que lo hace el Don Perignon: se van eliminando los sedimentos de cada botella y en el último proceso colocan el corcho.  

Se calcula que estas bodegas producen unas 50.000.000 de botellas al año. Vemos las salas principales que han sido visitadas por grandes personalidades y presidentes. 

Por ejemplo, Putin celebró aquí su 50 aniversario. Hay infinidad de colecciones con botellas: una desde principio de siglo XX de 1902, de Jerusalén que tiene un valor de 600.000 euros.

Una parte de las colecciones expuestas pertenecía a Ribbentrob, uno de los ministros de Hitler, que al ser ejecutado, hicieron partición de su colección propia en el castillo donde vivía y una tercera parte sigue conservada en las bodegas. Varios de los presidentes y ministros que visitaron estas bodegas disponen de su propia colección en las bodegas Cricova.


Finalmente nos llevaron a una sala para presenciar un vídeo mientras prepararon una degustación con vino blanco espumoso. Seguidamente nos trasladaron a una gran sala donde degustamos tres vinos y champán. 


Todo acompañado  con sabrosa degustación de gastronomía moldava: “placinta” de patata, verduras, queso fresco más  nueces y galletas de pipas.



La visita duró algo más de dos horas y fue todo un placer, un gran recorrido a través de la historia y el tiempo.

30 de abril de 2012

BULGÁRIA : EL VINO DE MELNIK


La pequeña población de Melnik consta de 243 habitantes por lo que es considerado el pueblo más pequeño de Bulgaria.



Melnik se encuentra entre un valle rodeado de montañas con formaciones piramidales de arenisca en su cumbre. 





Nos alojamos en el Despot Slav Hotel, una antigua casa con suelos de madera, muros de piedra y chimeneas dentro de un ambiente acogedor y nos fuimos a dar una vuelta. 





Melnik es un próspero centro viticultor desde el siglo XIII. Sus casas antiguas de piedra poseen bodegas donde fabrican el vino de forma artesanal. El vino de Melnik se considera el mejor del país. 




Pudimos ver la única casa visitable: la Kordopulova Kûshta que se alza sobre la “izba” la bodega más antigua y grande de Melnik.




Las bodegas están talladas en la roca. Esta casa perteneció a un gran vinatero griego de la época, Manolis Kordopoulos. 




Fue construido en 1754 específicamente para la producción de vino y posee estancias de estilo de otomano tardío. 




Hay un gran patio desde donde se puede observar una gran vista de Melnik y sus originales montañas.




Seguidamente nos adentramos en la taberna cerca de la casa desde donde se veía otra panorámica y como ya era hora de comer pedimos unos pimientos con lomo a la plancha y vino de la casa, servido en vasijas de cerámica.




Eran cerca de las 4pm y fuimos a la estación de autobuses que nos llevaba al Monasterio de Rozhen, a unos 7 km de Melnik. Se encontraba ubicado sobre una llanura con vistas de las montañas de Pirin.




Este monasterio fue fundado en 1220 por Alexei Slav, un señor feudal del siglo XIII. En el período otomano la iglesia ortodoxa utilizó el monasterio como convento hasta que volvió a manos búlgaras en la Primera Guerra Balcánica.




Los edificios del monasterio forman un hexágono irregular con balcones de madera en torno a la iglesia del nacimiento de la Santa Virgen. 




Las pinturas y frescos exteriores se encuentran protegidos por un porche donde aparecen unos creyentes ascendiendo por una escalera hacia el cielo ayudados por Ángeles.




En una capilla lateral de la Iglesia hay un icono milagroso de la Virgen que se pasea en una procesión en torno al monasterio en el 8 de septiembre. 



El iconostasio dorado posee iconos Italianos realmente bellos. Es este un lugar tranquilo y acogedor, además no se paga entrada al igual que en el monasterio de Rila.



Volviendo hacia Melnik aprovechamos para ir al hotel y tomamos unas buenas cervezas del país pues hacía un día espléndido de sol.



Después subimos a la bodega Mitko Sheshtaka(seis dedos) situado en un promontorio desde donde se veía una vista fabulosa de MMelnik. 



La bodega estaba enclavada en la roca y pagamos 2 leds por persona. Nos invitaron a visitarla acompañados de una buena copa de vino tinto del lugar. 



Era un momento mágico que disfrutamos sentados en la parte exterior de la bodega con las montañas arenosas y la casa de estilo otomano en frente. 



Era un lugar y un momento único para no olvidarlo poniéndose el sol en medio de la naturaleza.