9 February 2014

KOSOVO: PRIZREN, CAPITAL CULTURAL


Fecha del viaje: Abril 2013
Extracto de Mi Diario de Viajes: 
  
Prizren es una de las perlas de Kosovo. Es una pequeña ciudad enclavada en un valle con un legado cultural importante y se encuentra alrededor del rio Lumbardhi con numerosas fuentes esparcidas por la ciudad.

Un viejo proverbio dice “El que una vez bebe agua de la fuente, le resultará difícil salir de Prizren”. Y a mi me recuerda a una pequeña Estambul situada entre montañas.



A pesar del dia lluvioso y nublado, no dudamos en acercarnos al centro histórico que se encuentra a cinco minutos desde el Hotel Residence. Vemos un edificio clásico de Información y Turismo y pedimos un mapa con los edificios y monumentos más importantes del casco antiguo. Justo detrás se encuentra una noria de agua. 



Caminando unos metros más adelante vemos el famoso puente de piedra que es uno de los más llamativos de los que conectan con la ciudad vieja, pues data de la época del Imperio Otomano. Recientemente fue restaurado en su totalidad debido a las inundaciones en 1982.  





Nos dirigimos hacia el barrio de Shaterman que es el núcleo más importante del centro histórico con su plaza, sus casas de colores y sus cafés y restaurantes, siendo este el centro de reunión de sus habitantes. 




Muy cerca nos topamos con las mezquitas de Sinan Pasha  del siglo XVIII y Emin Pasha, que data del siglo XV.




Más hacia el sur se encuentran los baños turcos, el Gazi Mehmet Pasha, un edificio precioso pero cerrado por su restauración en el interior. También encontramos cerrada y apuntalada por los cuatro costados la Mezquita del Viernes.


En la Iglesia de San Jorge no piden los guardas de la entrada el pasaporte, pues las iglesias ortodoxas en esta zona se encuentras resguardadas policías de Kosovo, para evitar el vandalismo. Antes eran los del Kfor ( Kosovo Force, es el ejercito que puso la Otan para controlar el país). Queda terminantemente prohibido hacer fotos dentro.




También vemos muchos comercios pequeños donde se venden frutos secos, café, trajes de novia, joyería y puestos de Burek, el típico tentempié de los Balcanes, que es una especie de torta redonda de pasta filo rellena de queso o carne. Se toma acompañado de yogurt líquido.



Se pone a llover y nos resguardamos en uno de los puestos de Burek para degustar uno de carne.Cuando deja de llover subimos hacia la fortaleza pues desde abajo se ve imponente. Un pequeño camino nos lleva en pocos minutos hacia el castillo.



El fuerte es considerado uno de los monumentos principales de Prizren. Se utilizó como fortificación militar hasta 1912. El castillo domina toda la ciudad y las vistas son espectaculares pues comienza a salir el sol.

12 January 2014

SERBIA: EL BARRIO TURCO DE NOVI PAZAR Y EL MONASTERIO DE SOPOÇANI

Fecha del viaje: Abril 2013
Extracto de Mi Diario de Viajes:

El sonido del muecín nos despierta en mitad de la noche, pero después de descansar un poco más en el Hostel Khan, con habitaciones de minúsculas camas aunque limpias y baratas, nos acercamos a la zona turca de la ciudad donde se encuentra el bazar y las mezquitas.

Optamos por desayunar en el café Sherezade, un local de gente joven donde toman café y fuman. A pesar del humo, entramos y desayunamos yogourt de fresones, cerezas y moras, acompañado de un café turco. Nos lo traen en un recipiente típico. Dentro del azucarero hay dos delicias turcas.



Las casas son pequeñas conservando los antiguos tejados y donde albergan las tiendas de los comerciantes.  Novi Pazar significa “nuevo bazar” y la mayoría de sus habitantes son musulmanes. Es una ciudad fronteriza con Kosovo y Montenegro.

 Compramos en una panaderia un pequeño pan relleno de frutos secos y los panaderos nos dejan entrar para ver como fabrican el pan y otras pastas.


Recorremos el bazar y hacemos algunas fotos de la gente que se encuentra desayunando, fácilmente posan para nosotros regalándonos sonrisas.


Hoy visitaremos el Monasterio de Sopoçani, que se encuentra a unos quince kilómetros de Novi Pazar. Negociamos el precio con un taxista y salimos en ruta. 









El trayecto con el taxista se hace ameno pues nos explica que Serbia considera esta parte del sur como la zona de los turcos, pues al ser musulmanes los tienen discriminados. Ellos no se sienten culpables de de que el Imperio Otomano ocupara esta zona de Serbia en su totalidad hasta principios del siglo XX y que cuando ya pudieron liberarse, ya existía esta influencia turca en el sur. Opina que Serbia se ha quedado relegada y empobrecida, que ha perdido al separarse los demás países.El paisaje por el valle es espléndido, nos acompañan verdes montañas durante un trayecto de unos veinte minutos.

Nos encontramos de repente con este bello edificio, del siglo XIII  que fue destruido por los turcos a finaldes del siglo XVII. Más tarde fue restaurando en 1920. El monasterio se encuentra ubicado en lo alto de un montículo. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad pues conserva unos maravillosos frescos en muy buen estado.




Después de esperar un buen rato, entramos en un edificio contiguo donde un pope (sacerdote de la iglesia ortodoxa) nos trae la llave para poder entrar, pues este se encuentra cerrado. Nos acompaña a la entrada principal el monasterio y  nos abre la puerta, esperando en la entrada.


Dentro podemos admirar esos frescos tan bellos y que aun conservan los colores tan vivos como hace más de ocho siglos.  Destaca la Asunción de la Madre de Dios y el retrato de San Philippus, por su misteriosa mirada  que al contemplarlo parece que te sigue con sus ojos.

Después de poder hacer alguna fotografía con permiso del pope, damos un pequeño donativo y las gracias en serbio, por lo que el pope nos responde con un “bye”.

15 December 2013

MONTENEGRO: LA BELLEZA DE LA BAHIA DE KOTOR

Fecha del Viaje: Abril 2013
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Nada más bajarnos del autobús viniendo desde Budva, nos encontramos con un gran cartel que dice “Dobro Dosli” que significa “Bienvenidos”.


Nunca pensábamos que en Kotor íbamos a caer en el alojamiento más barato de todos, siendo este el lugar más turístico de nuestro viaje a los Balcanes. No por ello es menos bonito pues el pequeño hostal es una casa particular donde sólo hay cuatro habitaciones y dos baños más una pequeña terraza que da a una plaza.


Nuestra habitación está en las golfas con baño compartido y tan sólo nos cuesta 22 euros la noche. Además estamos solos y lo mejor de todo es que se encuentra en el corazón de Kotor, en pleno casco antiguo. 




Kotor era un lugar de comerciantes y navegantes, fue construida en estilo veneciano entre los siglos XII y XIV pues fue ocupada durante más de cuatrocientos años (antes era conocida como Cattaro).Sus habitantes hablaban el veneciano, como la mayoría de la población de la costa del Adriático. Kotor fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979. Muchos de sus edificios fueron reconstruidos por el gran terremoto ocurrido en 1978.



Después de dejar nuestro equipaje entusiasmados recorremos un poco el centro, nos apetece perdernos entre sus calles, sus recovecos y descubrir plazas, iglesias y nos dejamos llevar sin rumbo.

Pero al cabo de un rato, como vemos que acaban de llegar hordas de turistas, preferimos emprender la subida por una de sus puertas y dejar el casco antiguo para la tarde.



Es un ascenso  con algo más de 1350 escalones que nos llevará hasta la fortaleza, a unos 1200 metros sobre el nivel del mar. 



Vamos subiendo y a medida que lo hacemos paramos para ver las vistas de los tejados rojos de las casas, sus iglesias y con muchas ganas de llegar a la cima para ver la impresionante Boka Kotorska  y para descansar un poco del calor. 



La vista desde la cima se percibe con forma de fiordo, es decir, este es el único fiordo que existe del Mediterráneo, por lo que la  bahía  se encuentra situada entre montañas.

Bajamos hacia el casco antiguo, parece que todo se encuentra más calmado y visitamos la Catedral de San Trifón, una verdadera joya que ha sido reconstruida varias veces por los terremotos.


Un último paseo nos lleva por rincones preciosos, sin apenas gente, sentimos que Kotor es para nosotros, escuchando el silencio, que se rompe en algún instante por el sonido de algún que otro paseante en busca de paz y sosiego.



Los restaurantes de Kotor ofrecen en su mayoría gastronomía italiana, pero también hay tabernas con platos nacionales. Nos apetece cenar en una pizzeria, elegimos una pizza para dos pues es enorme, lleva el queso típico del país.



Los pueblos que visitaremos mañana alrededor de la bahía son Perast y Herzeg Novi.

10 November 2013

ALBANIA: GJIROKASTRA, LA CIUDAD DE LOS MIL PELDAÑOS

Fecha del Viaje: Abril 2013
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Llegamos por fin a Gjirokastra, que se encuentra ubicada al sur de Albania, en el valle del río Drinos. El viaje desde Korça ha durado unas seis horas más dos de espera, ha sido tortuoso pero hemos disfrutado de los paisajes, la música exótica típica del país y hemos mantenido conversaciones con curiosos pasajeros.  
  


Disponemos de alojamiento reservado para asegurarnos de poder disfrutar del Hotel Kalemi, ya que dispone de pocas habitaciones. Es una antigua casa tradicional de estilo turco, donde uno se adentra de inmediato al pasado. 


La mayoría de las casas se construyeron en pleno periodo del Imperio Otomano. Nuestra habitación es preciosa, tiene una gran cama con chimenea, los techos de madera artesonados y unos largos asientos con ventanas que nos recuerda a las casas antiguas de Safranbulu en Turquía. Dispone de buenas vistas a las montañas y al castillo. En la terraza que hay arriba, se ve una bonita panorámica de Gjirokastra y su Ciudadela.




Una vez acomodados, la señora que regenta el hospedaje nos entrega un mapa del pueblo y nos indica donde estamos ubicados. Aprovechamos el día para visitar la Ciudadela que impresiona por lo bella y grande que es, pues fue declarada Patrimonio de la Humanidad en  el 2005 junto con Berat.



Nos acercamos al castillo que nos ofrece magnificas vistas pues desde aquí se domina toda la ciudad. Fue construido alrededor del siglo VI  y se utilizó como prisión, luego fue ocupado por los nazis y finalmente por los comunistas hasta el 1971. Dentro podemos visitar el Museo Nacional de Armamento de Albania, donde hay expuesta una amplia exhibición de cañones y todo tipo de armas. 


En uno de los recintos exteriores hay restos de una antigua avioneta de combate. 



Las casas y edificios que rodean a la Ciudadela son también de estilo clásico otomano. Son caras de mantener pues a pesar de que existen más de cuatrocientos edificios protegidos, estos se encuentran colapsados para su restauración en los últimos años.




Bajamos de vuelta para pasear por el pueblo y comprar algún que otro souvenir, la gente es amable y nos sonríe, nos preguntan de donde somos y cuantos días nos quedamos. Nos ayudan para poder cambiar euros, pues no existen las casas de cambio, así que en una de las carnicerías nos cambian moneda. 



Las pequeñas tiendas de recuerdos nos seducen por los textiles típicos, hay unos calcetines gruesos tejidos de lana, son dignos de museo. Me los quedo pues están tejidos con alegres colores y con formas romboides.  





Buscamos un lugar para cenar, pues ya está anocheciendo… Probamos unos mejillones fresquísimos de Saranda rebozados, bolas de arroz con carne y pimientos verdes fritos. Acompañamos con vino tinto de la casa, todo delicioso. Nos sentimos entusiasmados por lo que hemos visto y compartido en el dia de hoy... Pero mañana comienza una nueva aventura…