Mostrando entradas con la etiqueta Cementerios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cementerios. Mostrar todas las entradas

13 de noviembre de 2024

IRAK : EL ZIGGURAT DE UR

 

Queríamos visitar las ruinas mesopotámicas de Ur, a 24km de la ciudad de Nasiriyah. Cuando llegamos con el taxi, nos pidieron los pasaportes y pagamos los 25000 dinares de rigor como en todas las demás entradas de la Unesco.



Mesopotamia significa "entre ríos" y es la región histórica de Oriente Medio que se encuentra entre los ríos Tigris y Eúfrates en Irak.




Allí se construyeron numerosos edificios llamados Ziggurats.



El Ziggurat es una torre escalonada construida de ladrillo de barro con cañas y betún utilizados como mortero. La palabra ziqquratu en akkadiano significa "altura" o "pináculo" refiriéndose a "collina del cielo o la montaña de Dios". Su templo superior estaba dedicado a la adoración de Nanna, el Dios de la Luna y principal deidad de Ur.




Sus cuatro esquinas están alineadas con los puntos cardinales de la brújula. La construcción fue emprendida por el fundador de la 3a dinastía, UR.NAMMA (2112-2095 a.C.), y fue completada por su hijo Shulgi (2095-2047 a.C).



Los ziggurats se construyeron en muchas ciudades y se convirtieron en características de la arquitectura de Mesopotamia. El Ziggurat ilustra el fenómeno de ingeniería de las paredes inclinadas hacia adentro conocido como Al-Sabt. Esto tiene el efecto de hacer que el edificio parezca más alto y, por lo tanto, más espléndido y prestigioso.



Las paredes exteriores e interiores tenían contrafuertes decorativos; ambos eran medios para fortalecer la arquitectura y aumentar su atractivo estético. Los agujeros rectangulares en el zigurato actúan como drenaje para contrarrestar la filtración de agua en la estructura. 



El Ziggurat tiene tres escaleras; la del medio conduce directamente al templo superior. Los dos laterales conducen a la primera etapa, momento en el que se encuentran con la del medio. El Dios de la Luna (Nana en sumeria/Sin en Akkadia), era el principal dios de la ciudad de Ur.



Destacamos también el Santuario Dublal- Makh, que significa Casa de las Tabletas. 



Este edificio se utilizó para varios propósitos a lo largo de los años y sirvió como puerta de enlace que lleva al Ziggurat, así como un almacén para tabletas. Más tarde fue un tribunal de justicia y luego en un Santuario.



Otro de los edificios de este complejo llamado Khur-Sag que en sumerio significa "la casa de la cabeza de la montaña" se encuentra en la sección noreste del barrio sagrado y se construyó en forma de sala principal, a la que posteriormente se añadieron dos alas y con numerosos pasillos y salas de servicio. Aquí se encontraron ladrillos inscritos que confirman su nombre.




El cementerio se encuentra al final del recinto y se considera uno de los más grandes del antiguo Irak. Se descubrió en 1933 en una misión conjunta del Museo Británico y el Museo de la Universidad de Pensilvania.



Ur, junto a Uruk, Eridu y la zona de las Marismas forman parte de un mismo Patrimonio de la Humanidad desde el 2016.


19 de febrero de 2021

SUDÁN : RUMBO A OLD DONGOLA

 

El paisaje desértico nos acompañaba en la ruta de camino hacia Old Dongola. Veíamos algunas acacias y arbustos que decoraban el  paisaje. 




De tanto en tanto pasábamos por algún chiringuito de carretera donde los camioneros paraban a comer. Los camellos campaban a sus anchas y también habían rebaños de cabras. A medida que avanzábamos por la carretera en línea recta, el  plano desierto iba convirtiéndose en suaves dunas con algún que otro arbusto.



Los oasis se percibían a lo lejos con las palmeras muy al fondo, allá donde la vista apenas alcanza como si de un espejismo se tratara. Era el curso del Nilo que más tarde atravesaríamos.




Rhazid tuvo que desinflar un poco las ruedas del 4x4 pues estaban demasiado hinchadas, menos mal que iba preparado y trajo una rueda de recambio por si los pinchazos porque apenas se encontraban talleres por el camino ni hacia donde nos dirigíamos. Paramos en varios peajes donde nuestro conductor iba entregando papeles de permisos y dinero. En algún que otro tramo de la carretera, las dunas ocupaban parte de ella.

 



Antes de llegar a nuestro destino empezamos a ver algunas casas de adobe decoradas en vivos colores y su mezquita porque nos íbamos aproximando a algún poblado. 



Paramos a comer en un chiringuito donde degustamos alubias negras, falafel, pollo en salsa y ensalada con agua y té. Y es que el Nilo ofrece una rica variedad de frutas y verduras y hace que la gastronomía en Sudán sea muy variada. La gente nos observaba con curiosidad.





La ciudad antigua de Old Dongola es la capital del reinado de Makuria, de religión cristiana y en sus ruinas pudimos apreciar un asentamiento del siglo XIV con unos pilares de granito de la antigua catedral y el castillo ubicado en un promontorio con vistas al Nilo.





Desde el Castillo pudimos ver a lo lejos el Cementerio del Hombre Sufí después de que el Islam se convirtiera en la religión de Nubia. Nos aproximamos con el 4x4 para poder disfrutarlo de cerca. 




Los Qubbas son grandes cúpulas funerarias de origen islámico  que datan del siglo XVII, hay más de 10 esparcidas en medio del desierto. 



Alrededor de cada una de ellas hay tumbas con piedras redondas que sobresalen del suelo. En el interior de las qubbas habían unos cuantos murciélagos.




Antes de llegar a Karima, rodeamos la carretera por obras y el 4x4 se hundió, por lo que tuvimos que ser rescatados por otros que hacían la misma ruta pues con nuestra ayuda no era suficiente. Mientras sacaban el coche de la arena pudimos ver la puesta de sol.    





Llegamos casi de noche, nos alojamos en una casa de campo básica, había varias habitaciones y pudimos elegir a nuestro gusto. Luego salimos a cenar algo en la estación de autobuses de Karima pues no había otra cosa encontrándonos en pleno desierto.

24 de abril de 2011

AZERBAIYÁN: LAHIÇ. EL PUEBLO ARTESANO DEL COBRE

 

A las 9:00 h de la mañana nos dirigimos hacia la estación de autobuses para coger una marshrutka y llegar a Lahiç, un pequeño pueblo de montaña para ver de cerca la vida rural.



Pero como no salía ningún transporte negociamos con un taxista de pelo cano que sabía francés, así que nos pusimos en marcha. El camino era de verdes praderas, cada vez más bonito, con vacas y ovejas por la carretera. 



Después de pasar un camino de pista y subir por una estrechísima carretera con precipicio que amenazaba desprendimientos de piedras, nos paramos a contemplar por dónde acabábamos de pasar y era espeluznante. El señor nos dijo que con una sola piedra que nos hubiera caído ya se acababa la historia de nuestra existencia.



Una vez en la entrada del pueblo fuimos a la casa de hospedaje “El jardín del paraíso”. Nos acompañó un hombre joven con su burro y nos despedimos del taxista dándole el dinero y las gracias.



Dos mujeres que vivían en la casa nos recibieron amablemente aunque no sabían inglés. Llevaban lindos pañuelos en la cabeza. Llamaron por teléfono al marido y nos dijeron que vendría enseguida.



Nos enseñaron las habitaciones que se encontraban en la parte de arriba de la casa de madera. Había un porche con mesa y sillas, grandes ventanales donde podíamos contemplar una vista de las montañas y del jardín.




En el pueblo no había agua corriente pero en esta casa no era necesario pues podían calentar el agua con un termo ya que había que asearse fuera en el patio donde también se encontraba el lavabo. 



Dejamos nuestras mochilas en la habitación elegida y al poco rato nos trajeron té y bombones rusos.



Lo curioso de Lahiç es que la gente habla una mezcla de farsi y azerí. Nos acercamos al cementerio que se encontraba justo al lado de la casa, en un pequeño montículo.




Las lápidas mostraban las fotografías de los fallecidos, (algunas en tamaño natural). Dos niñas de 6 y 7 años correteaban entre las lápidas. Subimos a lo alto de la colina y desde aquí pudimos divisar todo el pueblo, pero los tejados de uralita desmejoraban las casas de piedra.



Optamos por ir a ver el pueblo, en la plaza principal es donde se reúnen los viejos del pueblo y donde llegan las marshruskas para ir a ismaillily.




Atravesamos la calle principal empedrada donde se encontraban las tiendas en souvenirs y los artesanos del cobre trabajando. 





 


La gente nos saludaba al pasar, era un lugar tranquilo donde el tiempo parecía haberse detenido. 



Los habitantes se dejaban fotografiar en sus quehaceres cotidianos, incluso en la peluquería del pueblo.



Las mujeres iban ataviadas con pañuelos estampados de colores tapando parcialmente sus cabellos.



Vimos vacas, cabras y corderos en medio de las calles. Los burros y caballos estaban parados comiendo su forraje y en la calle principal habían fuentes de piedra de la que se podía beber.



Nos acercamos al edificio de Información y Turismo donde también se ubicaba el Museo Regional. Un señor nos invitó a té hacíéndonos subir a la oficina del ayuntamiento que estaba en la segunda planta. 



Nos dio chocolates y aunque no nos entendíamos en ruso ni azerí, estuvimos con él conversando el idioma del “body language” durante un buen rato: sobre sus hijos, sus edades, el presidente que gobierna el país...etc.



Al cabo de un rato nos marchamos dándole las gracias y visitamos el Museo Regional. La señora que vigilaba la sala nos enseñó instrumentos y unas fotos de los héroes que murieron en la guerra del Nagorno Karabagh. Salimos de allí dando un pequeño donativo.




Vimos una pequeña mezquita y un señor nos saludó, iba ataviado con un gorro típico y nos dijo que se quería hacer una foto con Francisco.



Llamaban la atención las mujeres que iban ataviadas con pañuelos de vivos colores. 



Volvimos satisfechos hacia la casa de hospedaje. Eran las 18:00 h de la tarde y en cuanto llegamos nos saludó el dueño de la casa. Era periodista, hablaba inglés correcto y nos dijo el precio de la habitación que es el mismo que indicaba la Lonely Planet.




Nos preparó el hammam antes de cenar. Nos enseñó la sala donde se dejaba la ropa y entramos. Aunque era un poco cochambroso, fué una delicia relajarnos, sentir el calor y apartar los pensamientos dejando la mente en blanco.



Después de un buen baño, cenamos una sopa vegetal, encurtidos de pimiento rojo, arroz pilaf y carne de cordero en trocitos con castañas. De postre bombones con té y nos acostamos pronto. Al día sigiente vendría la marshrutka a las 8:15 h para salir hacia ismailly.