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5 de abril de 2022

SAN MARINO : EL MONTE TITANO

 

Al bajar del tren en Rímini enseguida encontré la Oficina de Turismo donde me facilitaron un mapa de la ciudad. Pero primero quería visitar la República de San Marino y pregunté desde dónde salían los autobuses, así que  me vendieron el billete por 10eu ida y vuelta informándome que salían justo enfrente de la estación de tren. 




Como aún quedaban unos veinticinco minutos para salir, intenté localizar el Hotel Moderno que se encontraba muy cerca, pero me despistó un poco porque fuera indicaba “Albergho” sin más. Entré y les dejé la mochila que llevaba para ir más cómoda, luego a la vuelta haría el check-in.




La ventaja que tiene el viajar sola es que una toma las decisiones en cada momento y eso me gustaba, además, disponía de cuatro días para recorrer también Rímini, Cesenático y la Basílica de San Luca en Bologna, ciudad que ya había visitado en anteriores ocasiones.




A los diez minutos vino el autobús puntual y comenzamos a subir por una carretera en subida y que tardó unos 45 minutos en llegar a destino, dejándonos a los pasajeros junto a un parking y de ahí a un ascensor que nos dejaba en la parte superior para comenzar la visita.



La República de San Marino guarda una historia milenaria que, según la tradición, ahonda sus raíces en una pequeña comunidad cristiana formada en el siglo III d.C., alrededor de la figura carismática de San Marino: este cantero de origen dálmata eligió el Monte Titano como lugar ideal para dedicarse a la oración en soledad.



El Monte se lo había regalado la matrona Felicíssima  para agradecerle la curación milagrosa de su hijo.



Durante siglos esta comunidad ha permanecido en una entidad sólida basada en la paz  y la democracia. Es la República de San Marino la más antigua del mundo y es el tercer estado más pequeño de Europa Fue inscrita en la lista de Patrimonios de la Humanidad el año 2008.



Todo era un camino cuesta arriba, pero paseando se hacía fácil. Ya me iba encontrando con edificios emblemáticos, aunque como había demasiada tienda opté por subir a las torres que me parecía más interesante.



Caminando desde el ayuntamiento se divisaban unas vistas espectaculares, se podía ver enfrente iglesias y casitas dispersadas en la montaña , bajo un manto verde.



Desde Porta di San Francesco subí hasta la Piazzeta del Titano y había un teleférico para llegar hasta Borgo Maggiore. 



La estatua de Garibaldi se encontraba justo al lado de una tienda de coleccionistas de monedas y sellos. 



Seguí por la Piazza de la Libertá y por una gran avenida me desvié hasta la segunda y tercera torre.



Desde la segunda torre (donde albergana el Museo de las Armas Antiguas pero permanecía cerrado por obras) subí por la Avenida de las Brujas que ofrecía una impresionante vista sobre el Mar Adriático. También había una magnífica vista de la primera torre y de las murallas.



Caminé a través de un bello bosque hasta la tercera torre, de principios del siglo XIV. Era el último bastión en la cima del Monte Titano. Fue en su momento una prisión.

 



Su altura es de 7 metros alcanzando los 735 metros s.n.m. Sobre el Monte Titano las vistas alcanzan los 360 grados.

30 de abril de 2018

DINAMARCA: LA CIUDAD LIBRE DE CHRISTIANIA

Caminando hacia la zona este de Copenhague, bastante alejado del centro, me aproximo al barrio bohemio de Christiania, donde vive gente alternativa, artistas y donde los hippies campan a sus anchas. Aunque suelen pagar  sus impuestos igual que todo ciudadano danés,  disponen de sus propias leyes.



Primero recorro el Christianhavn, donde se ubica un gran canal con  sus barcos.  En algunos de ellos viven familias. Tiene un encanto especial, alrededor hay bares y cafeterías, incluso a ras del agua donde la gente se anima a entablar conversación y ver la vida pasar.



Buscando la entrada de la “Ciudad libre de Christiania”, veo a lo lejos una iglesia que permanece ahora cerrada pero siguiendo el muro de la calle Princesa se localiza enseguida.



Traspaso el cartel que a modo de bienvenida indica “Welcome to Christiania” y paseo por sus curiosas calles (algunas son del siglo XIV) que están asfaltadas con adoquines. En otras zonas es simplemente tierra o de asfalto normal.



Las casas son de alquiler y se paga en función del espacio. También los inquilinos pagan sus recibos de luz y agua. El terreno ocupado pertenece a la misma comunidad de Christiania.



Todos los graffitis son de gran colorido y muchos de ellos reivindicativos. También encuentro interesantes esculturas. 



En los alrededores hay infinidad de bares  a rebosar. Y es que aquí las bebidas son más baratas que en el resto de la ciudad debido a que están libres de impuestos.



También paseo por la zona donde se vende droga blanda de forma legal en pequeñas casetas. El olor a marihuana me lleva hasta allí pero opto por no hacer fotografías para no molestar …




En este barrio conviven unos 1000 residentes y el ambiente dista mucho del que se ve en el centro de la ciudad. Aparte de artistas y hippies, hay bastante gente racial, incluso indigentes que parecen haber vivido aquí toda su vida.



En una de sus calles hay una nave que es un gran almacén donde venden productos ecológicos y todo tipo de suministros, parece todo muy bien organizado. Veo hasta bombones de color amarillo…me llama la atención.




Christiania es un lugar que hay que visitar pues te da otra visión muy diferente de los daneses que viven en el centro…