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18 de febrero de 2025

TAIWAN : EL GEOPARQUE YEHLIU

 

Nos encontramos en Keelung y esta mañana, tras el desayuno nos fuimos a la estación de autobuses de donde salía el 790 para ir al Geoparque Yeliu.



Compramos la entrada del parque y nos costó 30 TWD por persona. Yehliu se encuentra a 15km de Keelung, en la costa norte y pertenece a la prefectura Ciudad Nueva de Taipei.



El autobús salió de inmediato y tardó unos 45 minutos en llegar. Nos dejó en la parada del puerto pesquero. Nos sorprendió lo grande y lo tranquilo que estaba.



Había barcas atracadas y muchas jaulas de pesca sostenible de redecilla que decoraban el puerto. Era una imagen bucólica.



Un poco más allá se encontraba el Geoparque Yehliu, famoso por sus formaciones rocosas y perfecto para pasar un día junto al mar.




Estas formaciones se moldearon a gusto del viento y la erosión del mar.



A alguna formación se le ha dado nombre: uno de ellos es "la cabeza de la reina" que se asemeja al perfil de la reina Nefertiti egipcia, también "el zapato pulido", "los champiñones", "la cabeza de leopardo", que sólo se ve 18 días al año, según las mareas, etcétera.



En el suelo se han encontrado fósiles de 2000 millones de años, parecían pétalos de flores.




El área panorámica se extiende como un promontorio de unos 1700 m de largo por 250 m de ancho. La parte media es la más estrecha de tan sólo 50 metros.



Geológicamente las rocas de Yehliu se han ido formando desde las capas de hace 25000000 de años hasta 10000000 de años y están apiladas.




Principalmente estas son de arenas y orcas, con abundante calcio. Cada capa se compone de distintas condiciones formando así el paisaje geográfico de Yehliu, que ha ido cambiado con el tiempo.




Las rocas bajo viento, sol, lluvia y los monzones del noroeste y las fuertes olas hasta las rocas más duras han ido convirtiéndose en rocas extrañas y espectaculares.



Asímismo las rocas de hongo se las llaman rocas “hoodoo” conocidas como rocas de hadas. Desde el mirador contemplamos la vista frente al Mar de China y se asemejaba a un paisaje digno de otro planeta.



Los españoles en el siglo XVII le pusieron el nombre de “Punta Diablos” que derivó en los aborígenes en “iallos” y finalmente acabó llamándose “ielu”.



El lugar era original, con vistas espectaculares desde los miradores. Aunque había bastante gente visitándolo, al ser una extensión amplia se respiraba tranquilidad en gran parte del trayecto.



Volvimos hacia Keelung y nos fuimos a comer a visitar el night market. Finalmente comimos en un japonés de fideos udon acompañado de un poco de ternera y una tempura de verduras, riquísimo. Como estuvo lloviendo toda la tarde ya no salimos el resto del día.

24 de octubre de 2022

TANZANIA: LOS PRIMATES DEL PARQUE NACIONAL GOMBE

 

Uno de mis deseos al viajar a Tanzania era visitar el Parque Nacional de Gombe. Había leído el libro de Jane Goodall “Gracias a la vida” y me cautivó su estudio sobre los chimpancés y el dedicarle toda una vida a ello.




Cuando llegamos a Kigoma, (después de 2 horas de ferry y 13 horas de autobús) desde Mwanza,  al día siguiente nos acercamos a la oficina oficial del P.N.de Gombe con un chico nativo que nos ayudó a encontrar el camino.



Una vez allí, nos presentaron a uno de los responsables de la oficina del Gobierno, Khalfán. Nos hizo pasar a una sala después de darnos la mano  y nos informó de los costes para llegar hasta Gombe. El alquiler de la barca, los permisos de entrada y la contratación del guía, ascendía a una cantidad elevada de dólares, y bastante más si querías pernoctar en el mismo parque.



Khalfán nos contaba las anécdotas vividas sobre la relación de su abuelo, su padre y el mismo que han mantenido a lo largo de los años con la famosa bióloga la cual dedicó más de 60 años cuidando y observando los maravillosos primates de Gombe. 



Hacía dos meses había venido a visitarlos pues ella ya no se encontraba en el parque. "En los últimos años se dedica a  realizar conferencias por todo el mundo"  nos decía. Khalfán nos cedió una foto de la reciente visita de Jane Goodall a Tanzania.



Nos explicó que en el parque hay tres comunidades de chimpancés: en la zona sur, central y norte y que la parte más fácil para explorar era la central pues veríamos a los chimpancés sin problema. Le dimos las gracias a Khalfán por toda la información y atención recibida y nos fuimos. 



Al día siguiente, fuimos hacia el embarcadero para salir bien temprano. Previamente nos hicieron firmar en un libro conforme salías del puerto e ipso facto ya nos encontrábamos cruzando el Lago Tanganika durante algo más de una hora con una barca para nosotros solos, que es lo que más apreciamos cuando viajamos, sin turismo de masas.



Nos llevaron primero a una sala para darnos las instrucciones necesarias y nos presentaron a Paulo, el guía que nos habían adjudicado durante esa mañana. Subíamos y bajábamos  pues en algunos tramos era un parque bastante accidentado, lleno de maleza y de  hojas secas. Nuestro guía iba con el machete cortando la maleza al pasar, incluso en algún momento me ayudaba a subir dándome la mano.  




En tan sólo cincuenta minutos de búsqueda con los walky-talkies ya nos encontrábamos observando a los chimpancés. La norma era dejarte a escasos metros de ellos para verlos durante una hora o algo más y sobretodo respetar las reglas.




La experiencia de ver estos animales en libertad en su propio entorno fue muy emocionante. Además, sus gestos eran tan parecidos al ser humano que me confirmaba la creencia de que el hombre desciende del mono. La felicidad me embargaba en esos momentos. 




Debíamos llevar mascarilla para no contagiar por si tuviéramos Covid o cualquier otra enfermedad contagiosa pues los primates son tan vulnerables como las personas. Otra de las normas era acercarse sin hacer movimientos bruscos.





Uno de descubrimientos de Jane Goodall fue que para comer cogían los palitos del suelo, les quitaban pacientemente sus ramas e introducían en los orificios donde podían comer hormigas y termitas, enseñándoles a su vez a sus hijos y allí mismo lo estábamos viendo.

 



En cada comunidad se encontraba un macho alfa, el dominante del grupo y tanto los machos como las hembras son polígamos. Los bebés se balanceaban en las ramas y jugaban entre ellos. Otros dos se estaban peleando y jugando a la vez hasta que uno de ellos se dio un coscorrón llevándose la mano a la cabeza.



El embarazo de las hembras llega a durar unos 8 meses y medio y los bebés son amamantados hasta la edad de dos años. Viven en grupos de 15 a 50 individuos. Paulo nos decía que el más mayor tiene 52 años y se llama Gelin y que llegan hasta la edad de 70 años.



De vez en cuando los chimpancés adultos nos miraban, sin dar importancia…parece que para ellos no existías. Lo que si me di cuenta es que había algún que otro observador del parque oficial y ellos se acercaban a saludarlos, tocaban su pierna a modo de saludo y se iban.



Más tarde al finalizar la visita nos dejaron ir por libre hacia otras zonas del parque y almorzamos en el restaurante del parque… Después de pasar la jornada entera intentábamos asimilar todo lo que habíamos vivido en tan sólo poco más de una hora, sintiéndonos agradecidos por ese maravilloso día.


26 de abril de 2018

DINAMARCA: EL PUERTO DE NYHAVN EN COPENHAGUE


Hacía dos meses del fallecimiento de mi madre y opté por viajar sola a una ciudad que tenía ganas de conocer desde hacía tiempo: Copenhague. Necesitaba nuevos aires para despejar la tristeza que me embargaba por unos días y creo que fue el lugar perfecto, pues esta ciudad me cautivó.




En el Hostel Downtown, ubicado en el centro, me entregaron la tarjeta para entrar en la habitación que compartí con cinco personas más. Las instalaciones de duchas y baños eran impecables. El desayuno muy completo y todo por 50 euros por noche, por ser Copenhague estaba muy bien.




La cama era cómoda y me tocó la litera de abajo. Había un cajón para colocar debajo la mochila. Los demás viajeros eran parejas de veinteañeros y otra persona que iba sola. Los salones comunes con sofás y mesas se utilizaban para tomar el desayuno, la tarde era para escribir, leer o conversar. 




A las tres de la tarde y nada más llegar a Copenhague fui caminando hacia el Nyhven, el lugar más emblemático de la ciudad, que es el antiguo puerto donde antaño deambulaban marineros y prostitutas y es centro de carga y descarga de los barcos. 




Tardé unos 15 minutos en llegar andando desde el Hostel. El puerto era precioso, flanqueado con casas de bonitos colores que tocaban casi al agua del canal, con pequeños hoteles y muchos cafés antiguos de madera y restaurantes. 




Como empezaba a lloviznar cogí un barco cubierto que salía a las 16hrs y que recorrió navegando por los canales más llamativos de la ciudad durante algo más de una hora. 




Pasamos por varios puentes y canales acercándonos hacia el Gran Canal donde se podía ver edificios emblemáticos como la Ópera (Operahus) la gran biblioteca Real Danesa (Den Sorte Diamant) la Bolsa, etc...





Pasamos a canales más estrechos donde se encontraban las casas más tradicionales de estilo residencial con sus barcas. Aunque llovía, salía el sol y tras los ventanales que se podían abrir, pude admirar el lindo paisaje.





Ya a la vuelta, dejó de llover y bajando del barco me dirigí hacia el Ayuntamiento. Es un gran edificio construido en ladrillo rojo y que ocupaba gran parte de la Plaza de Copenhague.





Justo al lado, había una estatua de Hans Christian Andersen, el personaje más famoso de Dinamarca, admirado por casi todos los niños  y que me acompañó parte de mi infancia literaria. 




Justo enfrente me encontré con el Tívoli, el parque de atracciones más antiguo de Europa y que visité al día siguiente porque empezaba  a anochecer y era hora para buscar un restaurante para cenar.  

15 de octubre de 2016

NAMIBIA : SKELETON COAST Y CAPE CROSS



En el horizonte vemos un barco varado, una de tantas embarcaciones que quedaron atrapadas en esta costa fantasmagórica. El Skeleton National Park se extiende en unos 500 kilómetros hacia la costa de Namibia, llegando sus dunas al mar. 



Dibujando un mapa en la arena, Gordon nos explica que las corrientes y las altas presiones hacen que apenas llueva en Namibia y que el mismo desierto que llega hasta el mar, rechaza el clima húmedo. 

 


Todo ello, unido a las grandes nieblas, este lugar se convirtió desde hace siglos en un cementerio de barcos, pues sus aguas se hicieron prácticamente innavegables. 

 


Seguimos hacia Henties Bay para tomar un café. Esta población es un lugar de veraneo donde la gente suele venir a pescar, montar a caballo...etc.

 


Nos adentramos en el Dorob National Park. En una playa solitaria podemos apreciar plantas del desierto que contienen agua y plancton depositado en la arena. 

 


Percibimos alguna huella de hiena marrón que se ha acercado a la playa para cazar focas y vemos algunos esqueletos de foca y de otros animales que yacen en la arena. 

 


Encontramos unas salinas y una poza de agua concentrada de sal en formas de piedra que alguien ha depositado aquí por si nos las queremos llevar como recuerdo. 

 


Llegamos a Cape Cross donde se encuentra la colonia de leones marinos mas grande de África pues aquí suelen habitar unas 200.000 focas. El ruido es ensordecedor y el olor muy acentuado... 

 


El espectáculo es sorprendente. En medio de la playa yacen las focas machos, hembras y sus bebés. Los machos suelen pesar de 200 a 300 kilos. 


Las hembras de 60 a 70 kg y. paren al cabo de 9 meses entre el período de mediados de noviembre a mediados de diciembre, siendo sobre el día 10 el momento cumbre de los alumbramientos. 



Las mamás amamantan a sus crías de 1 a 2 meses y al siguiente años en enero y febrero vuelven a copular. 


 


Los bebés buscan a sus madres llamándolas y éstas les contestan. Una cría no puede ser amamantada por otra madre pues estas les rechazarían. Algunas focas disfrutan del baño dejándose llevar por la corriente y las olas...