Mostrando entradas con la etiqueta Graffitis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Graffitis. Mostrar todas las entradas

3 de julio de 2025

COLOMBIA : EL BARRIO DE LA CANDELARIA EN BOGOTÁ

 

Llegamos desde Santa Cruz (Bolivia) de buena mañana a la capital colombiana, Bogotá. 



Como disponíamos de unas horas de tránsito, aprovechamos para visitar la ciudad dejando las mochilas en una taquilla del aeropuerto y cogimos un taxi.



Bogotá se encuentra rodeada del Cerro Montserrate, una montaña con una altitud de 3152 mts.s.n.m. y cubierta de un verde frondoso.




Nos dejaron cerca de la Plaza Bolívar. Primero de todo fuimos a desayunar a “La puerta falsa” pero era minúsculo y estaba casi lleno así que optamos por ir a la cafetería “La puerta de la Catedral” un lugar emblemático donde desayunamos unas arepas con huevos revueltos con jamón y queso y unos cafés.



Nos dirigimos hacia la plaza Bolívar, en el centro histórico de la ciudad, donde se encontraban algunos edificios importantes como el Palacio de Justicia, el Capitolio Nacional, la Casa del Cabildo Eclesiástico, el Palacio Arzobispal y la imponente Catedral Basílica Metropolitana de Bogotá.



Paseamos por los alrededores y quisimos visitar el Museo de Botero.



En el año 2000 el artista Fernando Botero donó al Banco de la República una colección de arte de 208 obras, 123 de su propia autoría y 85 de artistas internacionales.




Con esta colección el Emisor fundó el Museo Botero, ubicado en el barrio La Candelaria, centro histórico de Bogotá, en una casona colonial que funcionó hasta 1955 como Arzobispado de la ciudad, y que fue restaurada y adecuada como museo por el Banco de la República, bajo los preceptos y la curaduría del propio maestro Botero.




Desde el 1° de noviembre del 2000 la colección ha estado a disposición del público. 




Una colección que reúne a artistas tan destacados como Picasso, Leger, Renoir, Monet, Dalí, Giacometti, Beckmann, Freud, Calder y Bacon, y que ubicó al Museo Botero entre las cinco colecciones públicas de arte internacional de mayor importancia en América Latina.




Además, la entrada era gratuíta, conteniendo una amplia colección del pintor colombiano que curiosamente había fallecido el año anterior, en el 2024.



Después paseamos por el barrio de la Candelaria, famoso por sus grafitis y casas coloniales pintadas de llamativos colores.




Con sus calles de piedra empinadas y el día que hacía con llovizna y nuboso, parecía un lugar melancólico detenido en el tiempo pero estaba lleno de vida. 



Nos encantaron los graffitis mostrando las inquietudes y sentimientos de la gente.





El barrio de La Candelaria es hablar de la historia de Bogotá. Fue el lugar donde fue fundada la ciudad en 1538 y toma su nombre de una capilla católica emplazada en honor a la Virgen de la Candelaria.



Colombia es un país que visitamos hace 22 años justo cuando nos casamos pero aquella vez fuimos al Caribe colombiano. De todas formas nos hace falta otro viaje para conocer Colombia más a fondo.


15 de mayo de 2024

BIELORRUSIA: PRIMERAS IMPRESIONES DE LA CAPITAL, MINSK


Pryvitannie siabry! (Hola amigos). Y por fin llegamos a Bielorrusia!

 


Después de coger el vuelo en Estambul, aterrizamos a las 0300am en Minsk, pasamos el control policial (no hace falta hacer visado si vienes por vía aérea) y tras las preguntas de rigor, (no llevábamos el seguro obligatorio ni nos lo pidieron) nos sellaron el pasaporte. 



En otro control de policía nos hicieron depositar en una mesa todo el dinero que llevábamos encima y pasamos el equipaje sin problema. Todo ok!  



En una oficina de cambio de moneda en la planta superior, una funcionaria nos atendió de  mala gana poniendo problemas a los billetes,  finalmente nos cambió 200eu. a regañadientes, listo, spasiva y que te den. 



Un taxista después de regatearle la tarifa  nos llevó x 100byr (29eu) a la capital, a casi 50km.del aeropuerto. 



Hicimos el check-in a las 0400am, descansamos unas horas en el Willing Hotel que reservamos por su web.



El hotel se encontraba ubicado en un barrio alternativo, con graffittis en los muros de unas antiguas fábricas y cercano al centro, un halo de libertad para la gente joven. 



Desayunamos en uno de sus cafés y comenzamos a recorrer la ciudad.



Nos dirigimos por la vulika Lienina, pasamos por el Estadio de fútbol. Llegamos a la estación de trenes y autobuses  para ver y preguntar por los horarios a Mir y Brest. 



Ya hacia el centro por la Avenida de la Independencia, vimos edificios emblemáticos como la casa del gobierno con la estatua de Lenin, el antiguo KGB, el edificio de correos... 



Todos se encontraban bellamente restaurados (esta avda. es tentativa de Patrimonio de la Humanidad por su riqueza arquitectónica).



Entramos en los famosos almacenes Gum, con un interior fastuoso pero con ropa bastante anticuada a la venta.



En uno de los pasos subterráneos para cruzar las avenidas, le compramos a una viejita entradas para ver un espectáculo de ballet (20 eu x persona platea fila 10) en los próximos días y poder ver el interior del Teatro de la Opera Bolshoi, aunque también hacen visitas guiadas aparte. 



El casco antiguo se encontraba repleto de iglesias. Era un lugar agradable para pasear o salir de copas por la noche. 



Más allá, junto al rio Svislach, se encontraba el barrio de las Lágrimas y el Palacio de la Ópera.




Primeras impresiones muy positivas de un interesante país anclado en la era soviética.  




A pesar de no saber apenas ruso, la gente ayuda como casi siempre y vamos saliendo al paso.

30 de abril de 2018

DINAMARCA: LA CIUDAD LIBRE DE CHRISTIANIA

Caminando hacia la zona este de Copenhague, bastante alejado del centro, me aproximo al barrio bohemio de Christiania, donde vive gente alternativa, artistas y donde los hippies campan a sus anchas. Aunque suelen pagar  sus impuestos igual que todo ciudadano danés,  disponen de sus propias leyes.



Primero recorro el Christianhavn, donde se ubica un gran canal con  sus barcos.  En algunos de ellos viven familias. Tiene un encanto especial, alrededor hay bares y cafeterías, incluso a ras del agua donde la gente se anima a entablar conversación y ver la vida pasar.



Buscando la entrada de la “Ciudad libre de Christiania”, veo a lo lejos una iglesia que permanece ahora cerrada pero siguiendo el muro de la calle Princesa se localiza enseguida.



Traspaso el cartel que a modo de bienvenida indica “Welcome to Christiania” y paseo por sus curiosas calles (algunas son del siglo XIV) que están asfaltadas con adoquines. En otras zonas es simplemente tierra o de asfalto normal.



Las casas son de alquiler y se paga en función del espacio. También los inquilinos pagan sus recibos de luz y agua. El terreno ocupado pertenece a la misma comunidad de Christiania.



Todos los graffitis son de gran colorido y muchos de ellos reivindicativos. También encuentro interesantes esculturas. 



En los alrededores hay infinidad de bares  a rebosar. Y es que aquí las bebidas son más baratas que en el resto de la ciudad debido a que están libres de impuestos.



También paseo por la zona donde se vende droga blanda de forma legal en pequeñas casetas. El olor a marihuana me lleva hasta allí pero opto por no hacer fotografías para no molestar …




En este barrio conviven unos 1000 residentes y el ambiente dista mucho del que se ve en el centro de la ciudad. Aparte de artistas y hippies, hay bastante gente racial, incluso indigentes que parecen haber vivido aquí toda su vida.



En una de sus calles hay una nave que es un gran almacén donde venden productos ecológicos y todo tipo de suministros, parece todo muy bien organizado. Veo hasta bombones de color amarillo…me llama la atención.




Christiania es un lugar que hay que visitar pues te da otra visión muy diferente de los daneses que viven en el centro…