21 March 2009

IRAN: LAS MUJERES BANDARI EN EL MERCADO DE MINAB

Fecha del viaje: Octubre 2008
Extracto de mi diario de viajes:



Nos encontramos en Bandar Abbas, que se localiza en el sur de Irán tocando al Golfo Pérsico. Llegamos ayer con autobús nocturno desde Kermán y visitamos la ciudad que no tiene apenas interés pero tiene mar y después de viajar durante varios días por ciudades y pueblos del desierto, nos apetecía llegar hasta aquí pero el calor también es sofocante.





Bandar significa puerto en persa. Lo recorrimos paseando y vimos llegar unos cuantos barcos, sobre todo lanchas, parece ser que es un lugar importante de “negocios” es decir, de contrabando, según nos comentaron. También recorrimos el bazar y nos sorprendió la diversidad de culturas donde conviven árabes de Qatar, de los Emiratos, Bahrein, también de Afganistán, Pakistán… etc. La mayoría de sus habitantes hablan bandari, un dialecto del farsi.


Pero el motivo real de llegar hasta aquí es porque deseábamos visitar el Panjshambe Bazaar, un mercado que tiene lugar en Minab cada jueves.Nos dirigimos a los “saaris” que son unos coches taxi compartidos que hay que buscarlos un poco pues no hay parada que lo indique. Preguntamos a los locales y nos indican dónde dirigirnos. Llegamos a Minab sobre las nueve, y nos ayudan a encontrar el mercado que se encuentra a unos dos kilómetros de la ciudad. En este momento el mercado se encuentra ya en pleno apogeo.


El mercado de Minab se encuentra a unos 80 kilómetros de Bandar. Parece ser que es uno de los mercados más llamativos de todo Irán. Son las siete de la mañana y el sol aprieta pues este lugar es uno de los más calurosos de todo el país y hay un alto grado de humedad.







En el mercado encontramos una gran explanada donde podemos ver a las mujeres Bandari vender sus productos locales. Es un mercado con mezcla de estilo africano e indio donde la mayoría de mercancías se exhiben en el suelo. Los vendedores se acercan de los poblados de los alrededores y ofrecen carne, frutas, dátiles, verduras, telas, pañuelos, burkas, zapatos, ropa, alfombras… También hay la sección de pescado en una zona cubierta. También venden utensilios de plástico y menajes de cocina.




Las mujeres Bandari viven en la zona del Golfo Pérsico. Utilizan un tipo de "burka” que son unas llamativas máscaras tapando gran parte de la cara que no cubre el chador a excepción de los ojos, que es el único punto de conexión al mundo exterior.



El color predominante es el rojo pero también se permiten variaciones como negro y otros colores mezclados, adornándolas con lentejuelas. Debajo de la máscara llevan incluso un velo para ocultar la barbilla y la frente. Algunas llevan un tipo de máscara fina negra o marrón que les permite ver las facciones pues están realizadas en tela de seda. Debajo del chador utilizan pantalones ajustados a los tobillos.


Me fijo en las manos que están tatuadas y algunas las llevan pintadas con henna. Algunas fuman el “qalyan” mientras venden sus productos.

Este tipo de máscaras se introdujo como accesorio de belleza con la llegada de los portugueses hace unos quinientos años.

Muchas mujeres llevan el “shamat” que es una pieza de sari indio en alegres colores azules, naranjas, rosas y floreados. Otras llevan el típico chador de diversas partes del Golfo y del resto del país que es el típico velo negro sin crear formas evidentemente.


Intento contactar con las mujeres Bandari para comprar algo y así poder familiarizarme con ellas. Al principio creen que soy una turista iraní debido a mi vestimenta pues con mis cuatro palabras aprendidas en farsi intento comunicarme con ellas aunque enseguida me descubren y se quedan un poco desorientadas pensando de donde he salido. Me pongo en cuclillas para hablar con ellas pues todas están sentadas en el suelo, a excepción de algunas que van paseando.




Puedo decir que sus ojos son impresionantes llenos de magnetismo. Me encantaría poder ver sus caras, acceden a que les haga alguna foto aunque no es fácil pues son muy tímidas, las toco y algunas se ríen, me dejan coger a sus bebés, otras mujeres quieren lógicamente que les compre algo.

Miro las telas, compro henna, les pregunto donde puedo encontrar las máscaras rojas pues me quiero llevar alguna de recuerdo, me indican dónde están pero cuesta encontrarlas pues el mercado es grande, al final las localizamos.

Una mujer muy mayor que lleva como un burka de seda marron , al verme comprar las máscaras me ayuda a colocarme una. Aprovecho para ponérmela pues quería por unos momentos saber lo que se siente, camino con ella unos metros... sin comentarios.

Nota:Este relato también ha sido publicado en:
http://blog.elrincondeltrotamundos.com/?p=2775

También este relato fue finalista en el Concurso de Relatos Viamedius en 2010:
http://www.porviajeros.com/?p=1646