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4 de noviembre de 2011

VIETNAM : LA COMUNIDAD CHAM EN EL DELTA DEL MEKONG

 

Hoy empezamos de buena mañana visitando el más grande e importante mercado de Kayran. Es un mercado flotante donde se venden mercancías a gran escala. Los barcos son grandes, la mayoría de ellos iban cargados con piñas y otros tipos de frutas. 




Bien temprano venden pollos pero cuando son las 8:30 h ya dejan de hacerlo pues empieza el fuerte sol. Kayran se encuentra a 6 km en barca desde Can Tho. También venden productos de agricultura.




 

Las barcas más pequeñas venden bebidas y frutas, estos se acercan más bien a las embarcaciones de turistas.



Después de una hora y media de paseo en barca nos apeamos y entramos en el mercado local donde aquí ya vemos directamente las mercancías y el mercado principal de pescado y carne junto con las verduras frutas y otros chiringuitos de venta de metal, plástico, etcétera…



Entrar en este mundo es una gozada para los sentidos por los aromas que desprenden las hierbas, especias, frutas, legumbres… 



En muchos puestos también se venden vísceras de carne de vacuno y en la sección de pescado encontramos ranas vivas, incluso despellejadas y anguilas, pájaros, patos troceados con el foie a la vista y degollados. Un sinfín de variedades culinarias.




La gente se deja fotografiar fácilmente y sobre todo las mamás con sus hijos y al enseñarles las fotografías les hace mucha gracia. 




Este es el mercado auténtico que andaba buscando pues los pequeñines cuando les acaricias se retraen y les da como vergüenza y miedo a la vez. Incluso el chico que viaja con la hongkonesa y que es canadiense de Vancouver nos decía que le tocaban el pelo de losbrazos. En realidad había muy poco turista y merecía la pena venir hasta aquí.




A dos horas de aquí nos acercamos a una granja de cocodrilos. En el río Mekong no existen los cocodrilos pero sí los importan de Malasia e Indonesia para criarlos y después utilizan la piel para fabricación de bolsos, zapatos, cinturones y monederos así como la carne que se utiliza para guisar.



Iba incluído en uno de los platos del menú que hoy probamos. Tiene un sabor parecido al pollo pero con más gusto. Los huesos se utilizan para venderlos a los chinos del barrio de Cholón y lo exportan a China.



En los países de Europa está prohibido comerciar con estos bellos animales. En Vietnam antes habían cocodrilos pero se han extinguido y por este motivo lo importan de otros países.




Volvemos de nuevo al autobús que en dos horas llegaramos a una reserva de aves donde se pueden ver hasta 100 especies de pájaros. Entre ellos la cigüeña blanca y negra.



La reserva es un magnífico lugar para pasear en barca y lo hacemos durante hora y media en barca motora. 




Es un paisaje precioso, muy frondoso con muchos tipos de vegetación. 




Es un santuario casi virgen pues muy poca gente se acerca hasta aquí. Sólo los que deseen ir más allá de la frontera pasando Camboya y así tener una visión más amplia de lo que es el delta convencional.




Aquí nos sentimos que el tiempo se ha dormido en esta zona del delta, la vida transcurre de forma más tranquila pero también es más pobre. 



Una vez instalados en el modesto Hotel de Chowk, salimos a dar un paseo y como tenemos un mercado cerca vemos gente vendiendo a pesar de ser ya las 18:00 h de la tarde.



Al día siguiente fuimos a visitar en barca la granja de pescado de una comunidad Cham de pescadores donde crían catfish y lo exportan. 



Desde hace siglos que hacen este trabajo y viven en el mismo delta con pequeñas casas palafito donde apenas hay lugar para el descanso o la lectura. Son simples casas que viven de la cría de pescado. Visitamos una de las piscifactorías más grandes de la comunidad. 




Nos enseñan cómo alimentan a los peces echándoles un pienso que fabrican de otros pescados pequeños, desechos de comida y algo de verdura.




El pez gato tiene el morro achatado y su carne es fuerte y deliciosa. Después visitamos al resto de las casas con sus pequeñas fábricas o criadores de pescado y visitamos una comunidad Cham. Son musulmanes y los niños y los niñas les enseñan en las escuelas el árabe.




Las niñas a temprana edad ya van tapadas con velo. La vida de los Cham es una etnia en vías de extinción, son muy pobres. Sólo viven de la pesca y las telas que tejen en seda y algodón.



El gobierno les da ayuda mínima para que puedan tener arroz y algún producto básico más. Cuando los entierran les cortan la cabeza y ésta la depositan debajo de la mezquita. Pero eso era hace años.



Una de las casas está decorada con flores a la entrada, significa que hay dentro una pareja de recién casados, son flores amarillas y rojas. El amarillo significa larga vida y el rojo es el símbolo de la libertad. 



Compramos algún tejido en una de las tiendas donde se encuentra una mujer tejiendo ricas telas. Visitamos también la mezquita más grande de la zona.




Nos encontramos en una zona remota y con la comunidad Cham hemos aprendido de otras formas de vida aunque su día a día no sea nada fácil.


2 de noviembre de 2011

VIETNAM : UNA TRAVESÍA POR EL DELTA DEL MEKONG

 

A las 8:00 h de la mañana dejamos Ho Chi Minh para explorar durante tres días el Delta del Mekong. Es una excursión que contratamos con una agencia local de la capital.



Llegamos a My Thoto, la base del delta donde allí cogemos una embarcación de madera con sillas de ratán y donde nos hacen sentir como reyes.



En esta parte del Río Mekong se divide en 9 brazos principales. Cada población tiene un brazo donde lo denomina río y a continuación le da el nombre de la misma población. Así que nos encontramos con el My Tho River, uno de los brazos del Mekong.



Hacemos una primera parada para degustar miel que está deliciosa y lo mezclan con té y lima. Es una granja de abejas donde hay multitud de paneles y en el que nos dejan tocar y meter el dedo en uno de ellos.



Mientras, las abejas siguen trabajando y probamos directamente del panel. Luego nos convidan de nuevo con el polen que está buenísimo y para más emoción nos dan a probar la miel que fabrica la abeja reina que está exquisita. Nos dice nuestro guía que sirve para afinar el cutis de las mujeres.




Después de degustar todas estas delicatessen dentro de un jardín tropical cercano a Ben Tre, volvemos a navegar para ir a casa de los artesanos del coco. Aquí podemos comprobar cómo fabrican caramelos de coco, con chocolate y con la planta de lemongrass (de la lima que también utilizan mucho para cocinar).




Nos dan a probar también el licor de serpiente dentro de una enorme vasija con serpientes y escorpiones en su interior. 



Tomamos un chupito, es un licor que dicen potencia la virilidad. Lo probamos y está buenísimo. Para que este licor esté en su punto, las serpientes han de estar vivas e introducirlas luego pues ya con el alcohol se mueren.



Después de esta visita tan didáctica y emocionante dentro del vergel de árboles y plantas nuestro guía nos enseña la diversidad de frutas: el coco de agua, mango, la caña de bambú y la mandioca que era lo que comían los del Vietcong cuando la guerra de Vietnam pues no había arroz que comer.



Salimos de esta zona y vamos en un carromato con caballo para pasear por uno de los senderos que nos llevará al restaurante de frutas. Probamos el buoi (pomelo) el chonchón (rambután) du du (papaya) el Qui (fruta estrella) dua (piña) mang cut (mangostán) mit (fruta de jade) nham (longan) todas deliciosas y el tham long (fruta del dragón) además del shoai (mango).




Tomamos de nuevo el barco para ir a la entrada del restaurante donde vamos a comer y nos dan la bienvenida con una pitón. 



Rápidamente accedemos a que nos la pongan por encima para hacernos una foto juntos con la serpiente alrededor de nuestros cuerpos. Hay que agarrarla bien por la cabeza. ¡Qué sensación tocarla y sentir en tus manos cómo se mueve! Las serpientes nos dan respeto pero nos encantan.



Degustamos el almuerzo empezando por el pescado local al que llaman elefante y que está delicioso. Una chica con guantes nos lo prepara haciendo rollitos de arroz de papel con pepino y alguna verdura más y se mojan en una especie de salsa de cacahuete. A continuación nos sirven una sopa de pasta con un rico sabor a pescado. Más tarde nos hacen un banh, una especie de tortilla crujiente con fideos y gambas. Por último arroz con verduras que por el color que tiene se parece a la paella pero es más ligero. Finalizamos con un té verde y una pasta fina y crujiente dulce como si fueran barquillos pero planos.



Cogemos de nuevo la barca hacia el puerto y aquí tomamos ya un mini bus para ir a Cantho, la parte central del Mekong, donde nos alojamos. Una vez instalados, cenamos junto al río en un restaurante que fue en su día un antiguo mercado.



Nuestra cena se compone de un menú típico de 6 platos: rollitos, gambas a la plancha, pescado en clay pot, buey, pollo y postre regado con buen vino de Talat. 



Se pone un poco a llover pero al terminar damos un paseo por el muelle. La gente incluso por la noche hace gimnasia con música... Mañana nos levantamos temprano y seguiremos avanzando por otra zona del Mekong.