Mostrando entradas con la etiqueta Pagodas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pagodas. Mostrar todas las entradas

5 de noviembre de 2011

VIETNAM : TEMPLOS Y MERCADOS DE HO CHI MINH

 

Recién llegados a Saigón, nos sorprendió encontrarnos con una ciudad caótica por la cantidad de motos que circulan de un lado a otro, pues se hace difícil cruzar las calles. Para pasear es mucho mejor el barrio de Hanoi, el casco histórico de Ho Chi Minh.




Visitamos el barrio chino de Cholón donde hay una comunidad de 2.000.000 de chinos viviendo. El taxi nos deja en la pagoda de Tam Son Hoi Quan, construida por los fieles de Fujian en el siglo XIX. Hay una ornamentación muy original y está dedicado a Me Sanh, diosa de la fertilidad y que suelen visitar las lugareñas para tener hijos.



La segunda pagoda que visitamos es impresionante. Se llama Tien Hau, construída a principios del siglo XIX. Se dice que Tien Hau podía viajar sobre los mares encima de una alfombra y trasladarse allí montada dónde le placiera. Su movilidad le permitía salvar a gente del mar. Es una diosa muy popular en Hong Kong y Tainan.





Paseamos por el barrio de las especies donde hay infinidad de herboristerías. El olor que desprende de ellas es agradable. Son herboristerías tradicionales milenarias de la comunidad china desde hace años.





Después de deambular un poco más por el barrio preferimos volver al centro del área que rodea a Dong Hoi. Salimos directo hacia el mercado de Bin Trangh, donde se mezclan frutas, vegetales, carnes, pescados, salazones, hay venta de comidas preparadas, cafés, souvenirs, ropas… etcétera.





Decidimos comprar una pipa de opio que está hecha de hueso de búfalo y tiene unos dibujos incrustados hechos a mano. La vendedora regatea pero le digo que conocemos lo que compramos y que tiene un precio muy caro, que nos ha de bajar más. Al cabo de un buen rato nos baja hasta el precio que queremos. 



En otra pequeña tienda compramos un pequeño barco hecho de concha que nos recuerda a la embarcación con la que navegamos por la Bahía de Halong con velas típicas antiguas.



Saliendo del mercado nos acercamos a la Catedral de Notre Dame, de la época colonial francesa.




Desde ahí nos vamos por el distrito 2 para localizar la Pagoda del Emperador de Jade, de los fieles cantoneses. A pesar de que ha costado localizarla, ha valido la pena visitarla.




En un lado a la izquierda había unos paneles de madera tallada que simbolizaba el mal, con representaciones del infierno y guardianes del demonio. 




Saliendo al exterior, había unas estatuas de mujeres haciendo el mal y el bien, cada una en lados separados. En los templos había varios devotos y muchos de los fieles se perdían por las salas destartaladas. Los niños jugaban wn el exterior.



Tras pasar un buen rato en el templo, decidimos coger un taxi para llevarnos al distrito 11 para ver el Templo Gíac Vieng. 




Nos quedamos encandilados por la atmósfera que se respiraba. El templo estaba cubierto de una espesa neblina de incienso. Aquí viven varios monjes, jóvenes que van en ropa de calle porque sus túnicas están tendidas y monjes más mayores.



Uno de ellos está enfermo y lo sacan en silla de ruedas al patio principal donde están rezando plegarias. Nos quedamos encantados con la música que suena de fondo. Hay monjas budistas que van de blanco con una cinta alrededor de su cabeza.Dentro del templo hay varios salas con muchas figuras de Budas y deidades varias.



Después paseamos un poco por el barrio donde nos paramos a tomar algo de beber en un chiringuito. 



Nos reímos con la señora que se encuentra en la tienda sentada pues empezamos a leer unas palabras en vietnamita. Tienen también servicio de alquiler de motos. 




Antes de volver hacia el centro para ir a cenar, hablamos con los niños y colegiales y al hacerles alguna foto incluso nos dan las gracias. 




Gracias a ti Vietnam por darnos tantas alegrías y sensaciones vividas, gracias por vuestras generosas sonrisas.





24 de octubre de 2011

VIETNAM : LA CIUDAD IMPERIAL DE HUÉ

 

Aquella mañana emprendimos camino hacia la Ciudad Imperial de Hué. Nos dirigimos hacia una de las entradas después de traspasar el puente que cruza el Río del Perfume y atravesamos una gran avenida hasta llegar al punto principal que se encuentra en la orilla norte del río.



Vimos ondear la torre de la bandera. Dicen que es el asta más elevada de Vietnam y que nueve de los cañones sagrados simbolizan la protección del reinado. Toda la ciudadela se encuentra rodeada por una muralla, estos cuatro simbolizan las cuatro estaciones.




Hay cinco cañones más al otro extremo que se encuentran en la puerta de Quang Duc y representan el agua, madera, fuego, tierra y metal. 



Estos cañones los encargó el emperador Gia Long con latón confiscado a los rebeldes de Tay Son.




Entramos al recinto imperial que se divide en varias secciones. La puerta de Ngo Mon con el pabellón Nga Phung, donde el emperador aparecía en ocasiones importantes, el Palacio de Tai Hoa (Palacio de la Suprema Armonía) con techo de madera y varias columnas. 



Aquí se celebraban recepciones oficiales. En el patio separaban dos zonas, en un lado los mandarines que eran los que administraban y los militares al otro.




Detrás de los palacios, en el recinto imperial, la Ciudad Púrpura prohibida es una ciudadela dentro de otra. Las guerras destrozaron prácticamente casi toda la zona. 




Era recinto amurallado de uso exclusivo para el emperador. Sólo se permitía la entrada de los eunucos que eran amenaza para las concubinas.



El Teatro Real también se encuentra en reconstrucción. Se representaban espectáculos de ópera, de danza y música. Detrás se encontraba la sala de lectura del emperador que estaba cerrada.



En la zona sur, después de hacer una pequeña parada en un chiringuito para beber una Coca Cola, alucinamos con un elefante que se aproximaba y que conservaba sólo un colmillo. Arriba iba montado un papá y su pequeña hija.



Contemplamos el bello templo restaurado de To Mieu, donde hay un pabellón de tres pisos, el límite de las construcciones de la ciudadela.




 

Contemplamos el bello templo restaurado de To Mieu, donde hay un pabellón de tres pisos, el límite de las construcciones de la ciudadela.



Justo enfrente había nueve ruinas dinásticas, cada una dedicadas a un emperador. La central es la que se dedica al soberano de la dinastía Gia Long. 




Detrás se encontraba la residencia de Dien Tho donde se exhibe una gama de fotografías antiguas dedicadas a los emperadores y sus súbditos y militares.



La residencia de Traong San, en 1844 el emperador Thien Tri la describió como uno de los veinte lugares más hermosos de Hué pero también se encontraba derruida.



Pasear y perderde por todo el recinto es una gozada. Es una jornada que ocupa todo el día viendo cada detalle.



Salimos del complejo para coger un ciclo cada uno y dirigirnos a la pagoda de Thien Mu.



Es un paseo de veinte minutos muy relajante. La pagoda se encuentra junto a unas hermosas vistas del Río del Perfume, a 3km de la Ciudadela de Hué.



La pagoda Thien Mu (Pagoda de la Señora Celestial) fue construída en 1601 y es uno de los edificios religiosos más antiguos y emblemáticos de Vietnam. En el centro se encuentra la torre octagonal de 21 mts. de altura. Cada uno de sus pisos se dedica a un Buda que apareció en forma humana.