28 March 2009

ITALIA: ESCAPADA A VENECIA

Fecha del viaje: Agosto 2008
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Es la tercera vez que aterrizo en la ciudad de Venecia pero a pesar de que no me gusta repetir lugares ya visitados anteriormente (quizás porque quedan tantos por ver) deseaba esta vez conocerla mas a fondo y disfrutarla fuera del circuito turístico.



Antes recomiendo comprar un ticket de varios días para moverse con vaporetto por todo Venecia y las islas (aunque me da la sensación que la mayoría no va con billete pues hay muy pocos revisores que lo piden). Este billete lo conseguimos en el embarcadero de Piazzale Roma, en Santa Croce, saliendo del autobús que viene del aeropuerto.



Visitar la ciudad en pleno mes de Agosto parece de locos y evitar la masa de turistas es inevitable pero si nos alejamos sólo un poco del circuito turístico, después de visitar el Palacio Ducal, El Campanile, la Basílica de San Marco y el Puente de los Suspiros, todo se hace mucho más relajante.La Plaza San Marco es ideal verla iluminada por la noche pues no hay casi nadie!




Los “sestieri” de Castello, San Polo y Canareggio son los barrios más llamativos y que aún conservan ese carácter tradicional que le dan a la isla un encanto particular. Santa Croce y Dorsodouro, están más alejados del centro y sólo fuimos de paso, son barrios de conexión de trenes, barcos y autobuses.


Nos alojamos en Castello, en un pequeño palacete algo caro pero a cinco minutos de la marabunta. Aquí ya todo cambia, calles laberínticas muy estrechas con pequeños restaurantes, comercios y numerosos canales. A destacar el Arsenal y la Iglesia de San Zaccaria con pinturas de Bellini y Tintoretto en una pequeña plaza.



En San Polo, hay que ver la zona del Puente de Rialto, visitando por supuesto el Gran Canal y cruzando también el puente de la Academia hecho en madera. En los alrededores hay que perderse por su bullicioso mercado. Aquí también se encuentra La Scuola Grande di San Rocco, es el único museo que visitamos y es muy recomendable, ubicado en un palacio. Destacan las pinturas de Tintoretto. Te dan espejos para que no te coja tortículis por mirar constantemente al techo.


En Canareggio hay un pequeño barrio judio y sus sinagogas pero también es un lugar muy concurrido por la gente joven, muy animado con cafés y restaurantes. Visitar la isla de San Giorgio Maggiore que se encuentra justo en la isla de enfrente del Palacio Ducal y ver las maravillosas vistas.



Visitar al menos una de las Islas de la laguna, si no hay más tiempo, elegir Burano, vale realmente la pena. Hay casas bajas pintadas en vivos colores y con canales también. Hay diversas tiendas de encajes y restaurantes. Con el vaporetto se tarda unos cuarenta minutos desde San Marco y desde Burano se puede enlazar a otras islas. Desde Burano, podemos ir a Torcello a través de un pequeño puente. Pasamos por Murano pero es una calle llena de tiendas de cristal y poco más.




Comer en Venecia no es tan caro, o sí dependiendo de lo que uno busque y quiera comer con más o menos calidad. Hay que evitar la zona del barrio San Marco, precios muy inflados para el turista.Los venecianos acostumbran a sentarse en los bares con las terrazas frente a una iglesia o en una plaza tomando el sol, leyendo y bebiendo el vermut típico así que “donde fueres haz lo que vieres” y tómate un spritz. Está buenísimo!





Acercarse a la Playa del Lido: es una extensa playa con casetas de color azul, pues si viajais en pleno verano es una buena idea para mitigar la calor y ver el ambiente playero.




Es inevitable comprar una máscara veneciana. Hay infinidad de tiendas pero también diferentes calidades. Lo mejor mirar bastante antes de comprar. También recomiendo comprar artículos para escribir como pequeñas libretas, carpetas, plumas…etc.


Es mejor por la noche hacer el trayecto en góndola pues sale más barato y es más romántico, además, no hay tanto tránsito. Se puede regatear a los gondolieri pero con su saber hacer es casi imposible bajar más el precio.



Volveré de aquí a unos años pero en invierno pues creo que es la estación más romántica a pesar de que no me gusta el frío y la humedad...