19 December 2009

ARGENTINA: PUNTA TOMBO, LA PINGÜINERA MAS GRANDE DEL MUNDO

Después de un periplo de dos meses por Patagonia argentina y chilena y visitar por primera vez el Pacífico Sur en Nueva Caledonia y Vanuatu, pasando por Tokio, finalizado la ultima semana en Holanda para ver familiares y amigos... me encuentro de nuevo en Barcelona donde comienzo a poner orden a mi vida cotidiana, por lo que me ilusiona enormemente conectar de nuevo con todos vosotros. Seguramente tendréis muchísimos relatos y reseñas escritas que aún no he podido leer en estos días. Así que ya me pongo las pilas también para poder leeros en cuanto pueda. Agradezco los comentarios...y por preocuparos... sois un encanto de verdad. Arranco con mi nuevo post, espero que os guste.

Fecha del viaje: Octubre 2009
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Pasamos por la Estancia La Perla, una parcela privada atravesada por una carretera de pista. Hace unos cien años vinieron a vivir una familia italiana; junto a la estancia se encuentra el cementerio de dicha familia. Cercana a la finca vemos guanacos y ovejas.

Ya faltan veintidós kilómetros para llegar a Punta Tombo donde se encuentra el Pingüino de Magallanes. Actualmente esta especie se encuentra en peligro de extinción debido a que cada año mueren miles de ejemplares por los vertidos de petróleo y por el cambio climático que los hace desplazarse a más de mil millas al norte de sus lugares de anidación, en Patagonia. A pesar de todo ello, en Punta Tombo se ubica la pingüinera más grande del mundo: unos 500000 pingüinos la habitan.


Septiembre es el período de incubación y tanto el macho como la hembra se turnan para incubar ¡eso si que es ser padres, al fifty-fifty! Incluso apenas bajan a la playa para comer pues permanecen en el nido, sólo salen a defecar alejándose unos centímetros y caminando hacia atrás mirando hacia el nido. Si el color del excremento es blanco significa que hace pocos días que llevan incubando, si es de color amarillo es que llevan más de 15 días sin apenas comer e incubando constantemente los huevos.



Los nidos los hacen junto a los matorrales para evitar el punto de mira de las gaviotas. El pingüino de Magallanes también es conocido como pingüino asno por los sonidos que emite semejantes al rebuzno.



En el mes Octubre/Noviembre es el período de nacimiento de las crías y también la época más peligrosa para ellos pues amenazan depredadores como los armadillos y gaviotas blancas o pardas. Parece que este año se ha retrasado el invierno en Patagonia y siguen incubando durante estos días.


En el mes de Febrero las crías ya han crecido y se van a la playa. Así que este es el mes donde pueden encontrarse en la reserva 1.000.000 de pingüinos. Un curioso dato que me llama la atención y que desconocía es que no poseen piel, sino siete capas de plumas y entre ellas generan grasa para preservarse de las bajas temperaturas.


Ha sido una delicia poder contemplarlos de cerca. Por un camino de pasarelas de unos tres kilómetros nos recorremos la Reserva de Punta Tombo. Los vemos en sus madrigueras y en la playa, correteando de esa manera cómica que sólo sabe hacer un pingüino ladeando su cuerpo de izquierda a derecha y con sus alas abiertas.

Si te acercas demasiado a ellos vienen a curiosear e incluso te muestran su pico mordiéndote el goretex, así que mejor no molestarles...