16 July 2011

ARMENIA: LOS MONASTERIOS DE DILIJAN

Fecha del viaje: Abril 2011
Extracto de Mi Diario de Viajes:


Estos días nos alojamos en Dili Villa Guesthouse, una casa particular de un pintor, Ghazard, que nos mostró su hospitalidad y nos enseñó sus innumerables cuadros repartidos por su casa espaciosa edificada en distintos niveles y que se encuentra ubicada  entre montañas, a tan solo unos cientos de metros de la plaza principal.
  

Con Ghazard hemos compartido noches de charla y probado diferentes licores y vozkas de la zona. También nos acompañó para mostrarnos el recién inaugurado Museo de Arte y Etnográfico, del que es director y nos invitó gustosamente a una visita guiada por la galería acompañándonos una bella rusa muy agradable que nos comentaba de forma breve y concisa cada cuadro que veíamos dándole cierto énfasis cuando mostraba cuadros de pintores rusos.


Los obras que vImos expuestas se recuperaron después de la Perestroika pues se requisaron en la segunda guerra mundial. Poder abrir este museo en Dilijan ha supuesto todo un reto para Ghazard que influyó en la gestión e incluso restauró algunos de los cuadros expuestos. Es este un pueblo de larga tradición artística.    


Pero Dilijan esconde ricos tesoros en su alrededor, como lo monasterios de Haghartsin y Goshavank, a tan solo media hora en coche y que a pesar de su mal estado de conservación le da un cierto encanto por encontrarse ubicados en medio del bosque.  Hasta aquí llegamos con Garagin, un carismático taxista del pueblo que nos recogió recién llegados y que en días posteriores nos acompañó con su Lada para hacer las excursiones de alrededores. Curioso era ver el sistema de llenado de gasolina, que tardaba más de 15 minutos en llenarse y teníamos que esperar apartados del coche al ser un método de lo más arcaico.



Sin ser creyente, quise comprar dos velitas para desear larga salud para nuestras familias pues quería hacerlo en el primer monasterio que visité en  Armenia. Y es que Armenia te envuelve con su halo místico, porque es aquí donde se encuentran los monasterios más antiguos de la historia cristiana de Europa.Aquí también vimos los primeros katchkars, las cruces de piedra sagradas.



Al día siguiente visitamos dos monasterios, el de Haghpat y Sanahin, pertenecientes al siglo X y declarados los dos Patrimonios de la Humanidad. Se encuentran ubicados en la  cima del Gran Cañón de Debeh. Para llegar hasta aquí rodeamos pueblos de montañas con lindos valles. En alguno de ellos viven comunidades rusas como en Lermontov. El cañón Debeh es magnífico y el paisaje es profundamente frondoso.




El primer monasterio, el de Sanahin, data del año 928. En el suelo de piedra se encuentran tumbas como si fueran alfombras y perfiles humanos esculpidos en ellas. 


Aquí se creó una librería y una escuela de medicina que tuvo todo su esplendor en el siglo XII. Sanahin significa  “más antiguo que este” refiriéndose a su vecino  al otro lado del cañón, el de Haghpat. Al final del complejo se encuentra un pequeño cementerio.




Subimos hacia el monasterio de Haghpat  que se encuentra más adentrado en la montaña. El refectorio, la torre y la biblioteca son dignos de admirar. En los pequeños agujeros que vimos en el suelo se resguardaban los libros de la humedad. 



Nos sentimos atraídos por el canto del pope que se encontraba en el interior dando misa. El incienso arrojado suavemente por los monaguillos nos impregnó y sentimos el lugar como místico. Muchos domingos, según la tradición pagana, se ven palomas, pollos, incluso corderos sacrificados en las puertas de las iglesias y monasterios.