9 March 2014

MACEDONIA: LA MEZQUITA DE TETOVO

Fecha del viaje Abril 2013
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Hoy, después de un desayuno a base de fruta fresca, yogur liquido, brownie delicioso y café, nos encaminamos con las mochilas a la estación para coger un autobús que sale hacia Tetovo en pocos minutos.

La ciudad está a unos cuarenta minutos desde la capital y es interesante sobretodo por su mezquita pintada. Se encuentra al noroeste del país y es la segunda ciudad más grande, después de Skopje.


A pesar de ser una ciudad industrial, nos paramos en el mercado callejero donde hay expuestos todo tipo de frutas, verduras, legumbres, quesos y miel. También pimientos secos, especies y frutos secos. Hay gran ambiente en la calle, vendedores ambulantes de gallinas y flores se suman al mercado.




Su localización ha sido harto complicada pero preguntando finalmente damos con ella. La mezquita Sarena Dzamija (en albanés) o Aladzha (en turco) pues al igual que todo el país, Tetovo cayó bajo el dominio del Imperio Otomano, fue construida en 1459 a orillas del río Pena. Conocida popularmente como La mezquita pintada, o La mezquita del Pachá como la conocen sus habitantes, es especial porque sus muros exteriores e interiores están pintados con frescos muy originales, es distinta a cualquier otra mezquita, incluso hay tejas de cerámica pintada. Se utilizaron más de 30.000 huevos para dar brillo en sus pinturas. Este es un precioso ejemplo de que la belleza es compatible con la originalidad.


Los guardianes que hay en el patio exterior nos acompañan y nos encienden por dentro las luces para que podamos apreciar tal maravilla, de la que se sienten orgullosos.


Dentro hay en una esquina un señor rezando y decidimos sentarnos en un rincón para no molestar. Preguntamos si podemos hacer fotos y entendemos que por supuesto haciendo un ademán con la mano.



En el interior, los dibujos mayormente son motivos florales en tonos verdes, rojos, amarillos y azules. Salimos al exterior para hacer también alguna foto pues es digna de llevarse un recuerdo. Vemos que sus frescos recubren todo el edificio y se asemejan a una baraja de cartas todas unidas.



Paseamos por el pequeño jardín que rodea a la mezquita y nos encontramos una pequeña tumba en forma de mausoleo donde se encuentran enterradas las dos mujeres que financiaron esta bella obra.


Un señor muy amable nos invita a la conversación en su idioma y nos hace comprender que está orgulloso y se siente agradecido de tener esta maravilla para poder venir a rezar. Se encuentra sentado al sol contemplando "su mezquita." Accede a hacerse una foto sonriendo, lleva el típico gorro musulmán, el kipá, tejido en lana. Se despide extendiéndonos la mano.


Justo al lado hay un antiguo baño turco, el hamman Abdurrahman que se utiliza como sala de exposiciones. Debajo vemos pasar el rio Pena que fluye con  gran caudal de agua.