13 August 2010

LITUANIA:LAS IGLESIAS DE VILNIUS Y LA REPUBLICA DE UZUPIS

Fecha del viaje: Abril 2010
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Empezamos el día desayunando en el refectorio del convento donde nos alojamos. Hoy realizaremos la visita por la ciudad, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Empezamos el recorrido por las "Puertas del Amanecer". Junto a ella nos topamos con la iglesia católica de Santa Teresa, de precioso estilo barroco.

  
Atravesando un largo pasadizo, entramos en  la capilla de Santa Ana, destino famoso de  miles de peregrinos de los países del este. Tal es su fervor que antes de entrar al pequeño recinto los feligreses se arrodillan rezando en las escaleras que le preceden sin apenas ver a la venerada virgen. Ya dentro observamos la bella imagen respetando el silencio.Podemos ver desde una de las ventanas la calle más antigua de la ciudad, la Ausros Vartu Gatvé. Todo el casco antiguo se encuentra adoquinado.
  
  
Seguimos la calle y nos encontramos la Iglesia del Espíritu Santo, que pertenece a la comunidad ortodoxa rusa, donde los fieles rezan arrodillados en el suelo con ausencia de asientos, siguiendo la buena costumbre a su religión.


Nos dirigimos hacia a la plaza del Ayuntamiento y nos encontramos con un pequeño mercadillo con pintores exponiendo sus obras, pero como es muy pronto, a la vuelta nos detendremos. La gente pasea en la fria mañana y al ser Semana Santa, las mujeres llevan cestos de mimbre con huevos de pascua pintados a mano.


Otro de los lugares que merecen la pena visitar es la Universidad de Vilnius, que data de 1579. El interior contiene trece patios que se comunican todos ellos entre si, conteniendo grandes edificios restaurados. El que más nos llama la atención es El Observatorio, que se encuentra adornado con motivos del zodíaco.


En el patio principal se encuentra la Iglesia de San Juan, donde hay una torre con su campanario del siglo XVII, pero esta permanece cerrada. Visitamos los patios restantes y la biblioteca que contiene una valiosa colección de manuscritos antiguos y una de las más grandes colecciones de mapas de toda Europa.


Ya en la Plaza de la Catedral, se erige el grandioso edificio blanco impoluto donde nos llama la atención la torre del campanario que se encuentra separado del mismo. En 1989, desde esta plaza se formó una gran cadena humana de dos millones de lituanos, letones y estonios, alcanzando hasta Tallín (Estonia) en protesta de la entonces ocupación soviética, recuperando en 1991 la independencia para los tres países, dándose a conocer como las Repúblicas Bálticas.
  

A unos metros subiendo por la colina de Gidiminas, podremos apreciar una bella vista de la ciudad. El recorrido que seguimos nos llevará hacia las Iglesias de Santa Ana y San Bernardo, las más llamativas de la ciudad, construidas con treinta y cinco tipos diferentes de ladrillo rojo. Cuenta la historia que cuando Napoleón conquistó la ciudad, las vio tan hermosas que quiso llevárselas a París...no me extraña que tal pretensión fuera una característica de su afamada locura...


Desde aquí visitamos el lugar más curioso de la ciudad. Al otro lado del rio, se encuentra la República de Uzupis, nacida en el 1998 y es el barrio donde artistas y bohemios manifiestan su arte como quieren.


En medio de un paraje bucólico, cruzamos el puente adornado de candados con escritos de los  nombres de los enamorados y sus fechas de enlace dejando constancia de su amor.



En varias zonas del barrio hay banderolas de la República de Uzupis y del Tíbet. Incluso en otro de los puentes hay papeles azules doblados como si fueran ofrendas deseando buenas nuevas, como en las entradas de los templos orientales. 


Pero lo más curioso son sus habitantes, los que viven en este barrio que se consideran aparte de Lituania y tienen elaborada una Constitución propia con 47 leyes y cuentan con su presidente Vytautas Ratlcevicius. La mayoría de las leyes (expuestas en paneles dorados en una de sus calles) están escritas en diversos idiomas donde reclaman el derecho a vivir en paz, libertad  y amor. Una  bonita idea dado los tiempos que corren...