13 January 2011

ALEMANIA: RUINAS ROMANAS EN TRIER Y LA CASA-MUSEO DE KARL MARX

Fecha del viaje: Diciembre 2010
Extracto de Mi Diario de Viajes:

Después de visitar Luxemburgo, cogimos un tren para conocer la ciudad de Trier o Tréveris, ubicada a orillas del río Mosela. Trier fue antigua ciudad romana y como tal forma parte del Patrimonio de la Humanidad por tener en pie La Porta Nigra, una gran puerta de entrada a la ciudad y ser la mejor conservada del mundo, emblema de la ciudad.


También visitamos solos las KaiserThermen, unas termas de grandes dimensiones en medio de la nieve.



Saliendo de las termas y paseando entre jardines, nos encontramos con el Kurfürstliches Palais, antiguo Palacio con estilo barroco en el ala sur (1757-1761).



Pero en Trier descubrimos otras interesantes sorpresas como la Casa de los Reyes Magos, bellamente ornamentada, y otras edificaciones de arquitectura típica alemana.



Pero lo que no recordábamos es que Karl Marx nació un 5 de Mayo en 1818 en esta peculiar ciudad y al enterarnos no pudimos dejar pasar la oportunidad de visitar la casa donde nació el padre del Comunismo.


Marx vivió durante bastantes años en esta casa acomodada de dos plantas de estilo barroco y construida alrededor de 1727. El edificio donde nació se encuentra el museo, la biblioteca y centro de estudios se ubica en otra calle adyacente a unos metros del mismo.



Después de varias renovaciones y reconstrucciones, la casa fue comprada por el Partido Socialista de Alemania (SPD) en 1928. Durante el periodo del Socialismo fue desposeída y posteriormente devuelta en 1945. En la actualidad pertenece a la Fundación Friedrich Ebert desde 1968.


Un recorrido interesante nos llevó a descubrir datos sobre la historia comunismo pasando por manuscritos, libros y objetos personales de Marx, incluso frases que sentencian la síntesis del movimiento comunista y que forman parte de nuestra sociedad a dia de hoy como "Trabajadores del mundo, uníos" o bien "La religión es el opio del pueblo" pero que ya no son compartidas con tanto fervor en la actualidad como antaño.

   

Entramos en la Dom St.Peter, con estucos barrocos y vidrieras y la Konstantin Basilika, de grandes dimensiones.


Nos acercamos al Haupt Mark (Mercado Central) donde se encontraba ubicado el Mercado de Navidad, lleno de tiendas de objetos para decorar los belenes y abetos, además de puestos de comida, vino caliente...En una pequeña glorieta se encontraba un grupo de adolescentes entonando canciones navideñas.