7 de abril de 2017

UCRANIA: LA PASCUA EN KOLOMYIA

Una vez llegamos a la estación de autobuses de Kolomyia, buscamos la dirección al centro que se encuentra aproximadamente a un kilómetro. Vamos caminando donde nuestra intuición nos lleva pues el mapa de la guía Lonely Planet es minúsculo, no apto para viajeros miopes. 


"El Hotel Pysanka se encuentra  la vuelta de la esquina", nos dice un buen señor al preguntarle, así que estábamos ya cerca. Me parece que somos los únicos hospedados.


Visitamos el Museo Pysanka, dedicado a los huevos de Pascua, es un museo único en el mundo y   es muy tradicional en Ucrania ya que son muy religiosos. En el exterior hay un huevo expuesto en reparación, pero su interior forma parte de la exhibición. 


En el museo  podemos apreciar la forma artesanal que utilizan para pintar los huevos de Pascua.   



Salimos a la calle principal donde hay mucho ambiente pues es día de mercado. La gente pasea y compra verduras, pescados ahumados, salchichas, quesos frescos, leche y también hay puestos de flores artificiales, ropa, cestas de mimbre, huevos decorados y ramitas de sauce para la Pascua. 



El mercado le da mucho encanto a la ciudad pues no hay turistas.



Después del mercado visitamos el Museo de los Hutsules, situado en un viejo palacio del siglo XIX.


Los Hutsules es una etnia e la zona alta de las montañas en Los Cárpatos y guardaron sus costumbres durante siglos hasta los tiempos actuales donde aún siguen celebrando fiestas con sus cánticos, instrumentos y trajes típicos.


En el museo podemos ver todo su arte reflejado en bordados, lana, marroquinería, madera y cerámica, son auténticas reliquias artesanales. 



Los Hutsules hacían una dieta especial a base de champiñones, queso y cultivaban maíz por lo que se dedicaban a preparar la "mamaliga" que es una masa de polenta.  



Algunos Hutsules bajan de la montañas a vender queso fresco.  Siempre han sido muy independientes y así se han mantenido hasta día de hoy.

UCRANIA: EL MONASTERIO DE LAS CUEVAS DE KIEV

En las afueras de Kiev, podemos encontrar un conjunto de monasterios que se consideran los más importantes de todo Ucrania, llamado el Pecherskaya Lavra. Es un lugar de gran fervor y peregrinaje.

Varios de ellos se encuentran ubicados en cuevas, por lo que fueron declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1990.



Antes de entrar pagamos también por la cámara. Los ucranianos son muy religiosos y obligan a las mujeres que se cubran la cabeza con un pañuelo. 


Nos deleitamos con la belleza de estos maravillosos monasterios e iglesias de la zona alta.
Se encuentran haciendo misa y cantando, hay tanta gente que siguen la misa desde fuera.


Nos alejamos por un pequeño sendero donde hay diversos puestos de venta de miel y queso. 


Lo más destacado es visitar las cuevas o grutas donde se encuentran los monjes momificados de los siglos XII y XIII exhibidos en su propio sarcófago,  en medio de la penumbra. El itinerario da respeto pues caminamos alumbrados con pequeñas velas para poder ver el camino a través de túneles subterráneos.


Sólo dejan pasar a los que van a rezar. Uno de los monjes guardianes me dice que también me he de cubrir el pantalón. Vaya pinta que hago, entre el pañuelo, el faldón y la vela en mano, parezco una auténtica devota.


Me paro a rezar por la delicada salud de mi madre. Aunque no sea creyente, creo que la religión está en uno mismo y a veces necesito encontrar la fe en estos lugares tan místicos.


Caminamos por otros recovecos donde están limitados por medio de señalizaciones pues vemos a auténticos fieles rezando pero salimos enseguida para dejarlos en su intimidad.


Saliendo de las cuevas nos dirigimos a otra zona donde hay un hermoso sendero que se une a un túnel de madera y nos lleva a otras iglesias, algunas de ellas permanecen cerradas.


Pasamos por un parque donde hay el Monumento a los Caídos y un obelisco mirando al rio Dniéper, que atraviesa la capital.



Volvemos caminando hacia el metro para dirigirnos al centro. Allí cogemos un funicular antiguo y muy peculiar.  En un par de minutos nos lleva hasta el Monasterio de San Miguel, que es el patrón de la ciudad y contiene cúpulas doradas. Pintado de un color azul intenso se diluye con el cielo. 


Dicen que "donde fueres haz lo que vieres" así que aprovechamos como hace la gente local y nos sentamos a tomar el sol y a contemplar la belleza de este monasterio.


En su interior hay auténticas maravillas, frescos y reliquias con rebozados en pan de oro, lástima que no dejan fotografiarlo.

          

8 de noviembre de 2016

NAMIBIA:EL RITUAL DE BELLEZA DE LAS MUJERES HIMBA

La etnia más popular del país la localizamos al norte de Namibia, entre la población de Opuwo y las Epupa Falls, lindando con el sur Angola. La palabra "himba" significa mendigo, pues a través de los años esta etnia ha pasado penurias subsistiendo en el desierto con el escaso ganado, la caza, pasando  sequía y sufriendo distintas guerras... 



Actualmente con las visitas del turismo reciben algún que otro producto de necesidad y se ubican en pequeños poblados con sus rebaños aunque continúan siendo semi-nómadas. 


Antes nos acercamos al supermercado para comprar algunos productos básicos. Para mi sorpresa veo en corrillo unas mujeres himba dentro, van cubiertas con unas telas para tapar sus pechos.


Jonathan nos acompaña para visitar este poblado pues sabe el idioma de los himba, el herero, legado de haber convivido conjuntamente en el pasado con los herero. Nos enseña algunas palabras. "Perivi" es el saludo inicial que significa ¿ cómo estás? "Oukepa" es gracias. 


Los himba viven en comunidades aisladas, estas son llamadas "kraal". Las casas están hechas de paja, madera y adobe. Cada poblado tiene a un jefe que también ejerce de guía espiritual.Una vez llegamos hablamos con el jefe de la tribu, le entregamos los productos adquiridos y seguidamente nos da permiso para entrar. Para los namibios, los himba representan una forma de vida y respetan su cultura. 


Entramos en una de las chozas con Ana, una himba de 20 años que tiene un bebé llamado Beauty. 


La joven nos enseña los enseres de belleza y nos muestra como preparan su aseo personal. Pican la piedra y con la arcilla lo mezclan con grasa de leche de cabra. Esto les protege y les embellece la piel permaneciendo impregnado durante días y les hidrata. También con ceniza se desinfectan el cuerpo.


Las mujeres están preciosas con ese color tan bonito achocolatado. Van con los pechos al aire y adornan sus cuerpos con collares y diversos abalorios de metal y piel de cabra. Se colocan trenzas que se pegan con arcilla acabando en cola de caballo.   


Para las niñas se les coloca dos trenzas que divide la cabeza. A lo largo de las etapas de la vida sus peinados irán cambiando.


Hay bebés con ojos maravillosos y casi siempre sonríen a pesar de las duras condiciones de vida.


Algunas mamás se encuentran vendiendo recuerdos para el turismo. Quizás los himba hayan perdido algo de la esencia de su cultura pero no sus rituales de belleza y vestimentas.

5 de noviembre de 2016

NAMIBIA: MUNDO ANIMAL EN EL ETOSHA NATIONAL PARK

La mejor época para visitar el Ethosa National Park es en octubre, incluso noviembre pues es en la época seca cuando los animales con la falta de agua se acercan en manadas a las charcas artificiales para que puedan abastecerse, pues esta zona quedó muy seca, después de casi seis años sin lluvia.
  

Nos adentramos al parque una vez pagados los permisos y comenzamos a ver cebras, avestruces, gacelas, ñús, rinocerontes negros... 



Circular por el parque está permitido desde que sale el sol hasta que se pone.



Nos dirigimos a la charca donde se encuentran elefantes, es apasionante verlos haciendo el ritual del baño, hay varios y mientras unos se retozan en el barro para depurarse de insectos, otros se bañan y con sus trompas se duchan. Cerca de ellos hay alguna avestruz y algún pajarillo.



En otra de las pozas que encontramos vemos a varios antílopes u oryx, estos animales aparecen como símbolo en el escudo de la nación. Son preciosos. 



Un poco más allá vemos a un león descansando bajo un árbol y al otro lado de la poza unos cuantas gacelas que tímidamente se acercan a beber con sigilo y sin bajar la guardia para no despertar al Rey de la selva.



Vemos un poco avanzando con el 4x4 a unas jirafas comiendo de las acacias, alargando sus cuellos de forma elegante para alcanzar las hojas de las copas de estos árboles. 



Ya cae el atardecer, observamos cerca a dos leonas con sus cachorros. Es un precioso entorno pues se refleja el sol en el agua cristalina y es todo más verde. Las leonas alternan los juegos con sus crías y se lavan, se lamen y me parece la estampa más hermosa del día.  


Llegamos a nuestro alojamiento, el Halali Camp para asignarnos la habitación, ver la puesta de sol, cenar y seguir viendo animales por la noche en la propia poza del campamento...