5 April 2009

IRAN: LA REGION DE KERMAN Y LOS KALUTS

Fecha del viaje: Octubre 2008
Extracto de Mi Diario de Viajes:


Nos encontramos en Kerman, ciudad del desierto del suroeste de Iran. Desayunamos queso,huevo frito,mermelada,pan,miel,zumo de naranja y un buen café para empezar con energía el día. Dejamos nuestras mochilas al cuidado de los hermanos Akhavan que regentan el hotel del mismo nombre pues por la noche dormiremos en un pueblo de la región que se encuentra en pleno desierto.


Antes de emprender nuestro viaje nos acercamos a comprar el billete de vuelo interior que saldrá de Bandar Abbas a Shiraz en los proximos días. Aquí te das cuenta que el país funciona en muchos de los detalles que vemos. Nos sale baratísimo, al igual que cualquier transporte público lógico porque aquí el fuel es muy bajo de precio y tienen para dar, vender y regalar, aunque los iranís se están empezando a quejar pues dicen que hace cinco años era mucho mas barato.

Nos acercamos al bazar E-Sar-Tasani que se encuentra en el corazón de la ciudad y es uno de los bazares más antiguos de todo Irán y tiene 1200 metros de longitud. Nos adentramos en el y nos encontramos con el Ganj Ali -Khan Square, una plaza construída durante el período Safávido con jardines. 




Visitamos el Hamman E-Ganj Ali-Khan restaurado y utilizado solamente como museo, aunque puedo imaginarlo en la época del Sha de Persia cuando la gente podía disfrutar de los placeres de sus baños.Sus estancias están ampliamente decoradas de lindos mosaicos predominando los amarillos y azules.





Una familia de Yadz se quiere hacer fotos con nosotros, están de vacaciones y como les llamamos la atención por ser turistas extranjeros accedemos gustosamente y aprovechamos para hacer lo mismo.


Cruzamos la plaza y nos encontramos las tiendas de latón y cobre con los artesanos trabajando. Me compro en un puesto un par de pañuelos para ir cambiando pues aquí no hay forma de desprenderse del velo y la gabardina hasta las rodillas, era algo para lo que ya me había mentalizado antes de venir. Por supuesto que he regateado con la dependienta y en farsi le iba diciendo los numeros, junto con otras palabras cuanto cuesta,es caro, mas barato ... y con las risas me lo ha dejado por el precio que queria. Gracias y adiós en farsi.


Nos dirigimos a otro de los sub-bazares llamado E-Vakil de unos ciento cincuenta años de antiguedad. Finalmente nos acercamos a la sección de verduras y especias que se encuentra al aire libre y terminamos en el Jameh Mosque, mezquita del Viernes.

Volvemos de nuevo al hotel y de nuevo nos ofrecen te y galletas rellenas de higo que están deliciosas mientras esperamos a nuestro guía Iraj que ya conocimos el día anterior para hacer la excursión por los Kaluts y visitar la región de Kerman.


Salimos sobre las 13hrs hacia Shadad, la principal población donde empieza el desierto y donde hay que inscribirse pues es el punto de control. Iraj nos dice que a unos 40 km se encuentra la frontera con Afganistán y los Kaluts tienen una longitud de 145 km. y ocupan un ancho de 45 km.

Ya en el desierto, pasamos por varias poblaciones en total son unas 30 o 40 donde viven unas cincuenta familias aproximadamente en cada uno de los pueblos a muy corta distancia entre si.

A medio camino paramos para observar los pozos de reserva de agua subterráneos que abastecen a los habitantes de la zona: los Qnats, aquí no pagan impuestos de agua pues los hombres del desierto consideran que esta es es una fuente natural y a cada familia le corresponde un porcentaje dependiendo de su estatus. Más rico eres más agua te corresponde. Vaya! algo tenia que haber, ya no me parece tan bien... Bajamos a una de las reservas más grandes del país. Hasta hace unos pocos años la gente tenía que ir con cántaros a buscar el agua. Los Qnats más antiguos de Irán se encuentran primero en Shiraz, Kerman y Shadad respectivamente.





Seguimos un poco más y al otro lado divisamos un antiguo Caravanserai de adobe prácticamente intacto. Antiguamente las caravanas de camellos cargados con sus mercancías venían a reposar en el trayecto de la Ruta de la Seda. Es sensacional encontrarse en este sitio sin nadie, sólo nosotros. Subimos a una de las torres con cuidado para hacer fotos.


En el interior las habitaciones están comunicadas entre sí de esta forma corría el aire y se mantenía fresco el ambiente. También otro de los motivos sería para vigilar todas las estancias.



Llegamos por fin a los Kaluts, el cielo está algo tapado pero no importa, hace mucho calor de todas formas. Cuando hay cielo despejado a pleno día las temperaturas suben a más de 50ºC.

Subimos al punto más alto del desierto y divisamos toda una panorámica de paisaje lunar. Quiero retener en mi mente esta imagen para que quede bien grabada. Iraj se sienta y dice que nos espera que el se pone a la sombrar. Es profesor de educación física y hace de guía por la región de Kerman y de todo el país en la epóca de vacaciones escolares.



Hacemos un recorrido por los castillos de piedra. Dicen algunos geólogos que hace millones de años el Mar Caspio estaba unido a esta zona desértica y en algunas de las rocas se puede percibir las líneas de sedimentación del agua marcadas. Pero es una de las tantas teorías que hay pues no se sabe bien el origen de estas formaciones rocosas.


Kalut proviene del Baluchi y significa "colinas", Luts quiere decir "sin vegetación alguna" por lo que la palabra en si describe bien el paisaje que estamos viendo.

Ya anochece pero dormir en los Kaluts está prohibido por lo peligroso de la zona cercana a la frontera con Afganistán desde donde se introduce uno de los mayores negocios del mundo. el contrabando de opio e incluso ha habido casos de rapto .Iraj nos comenta que una empresa japonesa quería montar un complejo turístico pero que sólo se quedó en una idea. Menos mal!.Así que esta noche dormiremos en casa de la familia de Iraj, en Shadad, el pueblo base.

Esta noche vivimos uno de los punto culminantes del viaje pues fuimos presentados a la familia de Iraj, sus suegros y cuñado pues Iraj no tiene padres. Entramos en una finca con palmerales y al entrar en la casa, que es de amplias habitaciones y toda llena de alfombras y poco mobiliario, nos cedieron el asiento más cómodo que es en el suelo con cojines para apoyarnos en los costados y enseguida nos trajeron te, galletas, pepino y granadas como aperitivo. Los hombres de la casa me dan el permiso para quitarme el pañuelo. Les doy las gracias. Es un alivio poder desprenderme de él por unas horas. Aunque cuando ya llevas viajando unos días se convierte en una prenda más de tu indumentaria diaria.


Al otro lado del salón colocan una especie de hule encima de la alfombra y preparan la mesa, cenamos todos juntos y nos hacemos una foto todos sentados alrededor de la "mesa" que es el suelo. Mientras conversamos nos pasamos las bandejas de estofado de pollo, arroz, patatas, encurtidos de olivas y pimientos avinagrados y ensalada de tomate. El arroz es de dos colores decorada con una especie de semilla roja parecida a la granada pero sin la pepita. De postre los mejores dátiles que he probado nunca.


Ya todos más distendidos charlamos sobre los lugares que hay en nuestro país, las fiestas tradicionales y sobre la familia, también por supuesto de Irán y sus costumbres incluso de política.Nos trasladamos de nuevo al lugar anterior para volver a tomar te y el hombre de la casa prepara las cenizas para encender su pipa... es la cultura del desierto. Me preguntan ante mi curiosidad si me quiero unir a ellos para fumar al igual que la señora de la casa que viene de la cocina, y se sienta con nosotros. Me enseñan a fumar ...Dos culturas unidas a una pipa....

Ya es tarde y nos vamos a acostar porque la conversación y las risas van cada vez a más... y tampoco se trata de irnos muy tarde pues mañana nos levantamos temprano. Dormimos en la terraza en un típico takht, un camastro de madera que nos han preparado con edredones bajo las estrellas y las palmeras de la finca.

Me quedo mirando al cielo sin pensar en nada...no tengo sueño... oigo grandes aullidos de los chacales y seguidamente a todos los perros ladrando en un gran radio alrededor de mi... vuelvo a mirar las estrellas y finalmente me duermo ...