10 de abril de 2013

ALBANIA : LAS RUINAS ROMANAS DE BUTRINT

 

Desde Saranda quisimos visitar las ruinas del Parque Nacional de Butrinto. Se encontraba a 25km y cogimos el primer autobús que salía de la estación. 



Debido a su ubicación estratégica, Butrinto ha figurado en la historia mediterránea desde la Primera Guerra del Peloponeso en el siglo V a. C. hasta las Guerras Napoleónicas en el siglo XIX. Sus monumentos, construidos durante diferentes períodos históricos, reflejan esta larga y compleja historia.



El complejo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992 y en 1999 se amplió para incluir su entorno como parte del Parque Nacional de Butrint, dada su riqueza ecológica.



Butrinto es un lugar mágico. Su atmósfera especial se debe a la combinación de arqueología y naturaleza que no se encuentra en ningún otro lugar del Mediterráneo. Se encuentra a unos 3 km del estrecho de Corfú, en una pequeña colina, rodeada por las aguas del lago Butrinto, conectado con el mar Jónico por el canal de Vivari. 




Al sur, se encuentra a una distancia que impide la vista, salvo algunos pequeños pueblos albaneses. Al norte y al este, el lago y la tierra están rodeados de altas montañas. La isla de Corfú impide la vista al oeste.




La torre veneciana data del siglo XVI y, junto con la fortaleza triangular al otro lado del canal Vivari, se utilizaba para almacenar aparejos de pesca, principal fuente económica de Butrinto en aquella época. La torre es un edificio cuadrado de dos plantas con torreta.





Se accede a ella mediante una escalera y un puente que se alza en el lado este. Justo delante de la torre se encuentran las ruinas de unas termas romanas del siglo II con habitaciones climatizadas y una sala octogonal en el centro, la primera de muchas construcciones de este tipo que se pueden ver en la antigua ciudad.




El templo de Asclepio está dedicado al dios de la medicina, Asclepio. Asclepio era un antiguo sanador tan hábil que incluso podía resucitar a los muertos, hasta el punto de que Zeus lo mató en un ataque de celos. Su culto era muy popular en la antigüedad.




El templo está delimitado al sur por una muralla de bloques del siglo III o IV a. C., que sirvió como línea defensiva inicial de la ciudad.

 


Tras la muralla de la ciudad, a la izquierda, se encuentran varias murallas que datan desde el período helenístico hasta la Antigüedad tardía.




Alrededor se alzaban pequeños templos, arcas, estelas de dedicación y bases para estatuas, y en el lado norte se alzaba una pila de abluciones de ladrillo. Esta era la entrada pública al teatro.



El templo de Asclepio ocupa un lugar destacado en una enorme terraza construida con bloques sobre el teatro. Sus ruinas se pueden ver desde la orquesta. Esta es una típica disposición helenística de templo y teatro, con los dioses observando desde arriba.




El Teatro Butrinto data del siglo IV-III a. C. Las cavea, o zonas de asientos, están excavadas en la ladera al estilo griego y se apoyan en los lados este y oeste sobre muros de bloques llamados analemas. Los asientos están divididos en una sección superior e inferior por un pasillo semicircular llamado diazoma.




El gimnasio es uno de los complejos más enigmáticos que data de los siglos I y II. Parece una fuente romana de ladrillo, rodeada de habitaciones, con mosaicos de aves acuáticas y una copa de cántaro sobre los nidos. Es probable que tuviera alguna función religiosa. 



En la Edad Media se convirtió en una iglesia y la losa con inscripción que ahora se encuentra bajo el agua se usó como altar.




La gran basílica data de finales del siglo V d. C. y es una iglesia basilical de considerable tamaño. Los muros de la iglesia se conservan hasta la altura del tejado, lo que la convierte en una de las basílicas tardoantiguas mejor conservadas de la región.




Estuvimos visitando el complejo toda la mañana admirando sus ruinas que se expandían en medio de la naturaleza. Un lugar mágico que nos trasladó a tiempos pasados.


9 de abril de 2013

ALBANIA: GJIROKASTRA, LA CIUDAD DE LOS MIL PELDAÑOS



Llegamos a Gjirokastra, que se encuentra ubicada al sur de Albania, en el valle del río Drinos. El viaje desde Korça ha durado unas seis horas más dos de espera, ha sido tortuoso pero hemos disfrutado de los paisajes, la música exótica típica del país y hemos mantenido conversaciones con curiosos pasajeros.  




Disponemos de alojamiento reservado para asegurarnos de poder disfrutar del Hotel Kalemi, ya que dispone de pocas habitaciones. Es una antigua casa tradicional de estilo turco, donde uno se adentra de inmediato al pasado. 




La mayoría de las casas se construyeron en pleno periodo del Imperio Otomano. Nuestra habitación es preciosa, tiene una gran cama con chimenea, los techos de madera artesonados y unos largos asientos con ventanas que nos recuerda a las casas antiguas de Safranbulu en Turquía. 





Dispone de buenas vistas a las montañas y al castillo. En la terraza que hay arriba, se ve una bonita panorámica de Gjirokastra y su Ciudadela.





Una vez acomodados, la señora que regenta el hospedaje nos entrega un mapa del pueblo y nos indica donde estamos ubicados. 





Aprovechamos el día para visitar la Ciudadela que impresiona por lo bella y grande que es, pues fue declarada Patrimonio de la Humanidad en  el 2005 junto con Berat.




El castillo nos ofrece magnificas vistas pues desde aquí se domina toda la ciudad. Fue construido alrededor del siglo VI  y se utilizó como prisión, luego fue ocupado por los nazis y finalmente por los comunistas hasta el 1971. 




En el interior podemos visitar el Museo Nacional de Armamento de Albania, donde hay una amplia exhibición de cañones y todo tipo de armas. 




En uno de los recintos exteriores hay restos de una antigua avioneta de combate. 




Las casas y edificios que rodean a la Ciudadela son también de estilo clásico otomano. 




Son caras de mantener pues a pesar de que existen más de cuatrocientos edificios protegidos, estos se encuentran colapsados para su restauración en los últimos años.





Bajamos de vuelta para pasear por el pueblo y comprar algún que otro souvenir, la gente es amable y nos sonríe, nos preguntan de donde somos y cuantos días nos quedamos. 



Nos ayudan para poder cambiar euros, pues no existen las casas de cambio, así que en una de las carnicerías nos cambian moneda. 




Vemos trabajando a los artesanos y las pequeñas tiendas de recuerdos nos seducen por los textiles típicos.  Hay unos calcetines gruesos tejidos de lana que son dignos de museo. Me los quedo pues están tejidos con alegres colores y con formas romboides.  




Buscamos un lugar para cenar, pues ya nos apetece probar la gastronomía local. Pedimos unos mejillones fresquísimos de Saranda rebozados y bolas de arroz con carne y pimientos verdes fritos.





Acompañamos con vino tinto de la casa, todo delicioso. Nos sentimos entusiasmados por lo que hemos visto y compartido en el dia de hoy, mañana será una nueva aventura.  

5 de abril de 2013

ALBANIA : EL CASTILLO DE SKODRA

 

El castillo Rozafa está erigido sobre una colina rocosa en la entrada de la ciudad de Shkodra.




En los lados escarpados de la colina se elevan los muros circundantes que ocupan un área de aproximadamente 9 hectáreas. 





En el período antiguo, los muros eran poligonales, de los cuales aún se conservan rastros en la actualidad.



El castillo recibe el nombre de Rozafa en la Edad Media, durante la cual fue ocupado a veces por los eslavos y a veces por los bizantinos.




Dentro de sus murallas se conservan varios ambientes como guarniciones, almacenes, un edificio administrativo, etc.



La superficie interior está dividida por los muros de tres patios, con puertas entre ellos. El tercer patio, que es más pequeño que los demás, se encuentra en la parte más alta de la colina.



En sus muros exteriores, hay salientes rectangulares que reemplazan a las torres, mientras que en el muro exterior, las torres son más densas.





Dentro del castillo hay varias habitaciones conectadas a una torre circular, un almacén y un edificio de tres pisos de la época veneciana.




El segundo patio ocupa la parte central y más grande del castillo, separado del primer patio por un muro transversal sin torres.



Dentro del castillo hay cuatro tanques para recolectar agua, cuadrangulares y cubiertos con bóveda, desde los cuales se tomaba agua a través de las bocas de pozos circulares. 




El primer patio se comunica con la entrada principal del castillo, frente a la cual, entre los años 1407-1416, se construyó un patio fortificado, un sistema de murallas con curvas afiladas que ocupan la parte oriental del castillo. 




El patio consta de una torre cuadrangular de 10 metros de ancho y 20 metros de largo, cuyo piso inferior está cubierto con una bóveda cilíndrica que se extiende desde la entrada.



Deambulamos por sus patios y miradores desde donde se contemplaban unas hermosas vistas de la ciudad, los ríos y el lago.




Cuando ya caía el sol nos fuimos a la ciudad a cenar a una taberna típica de 1696 y degustamos la gastronomía local.


30 de noviembre de 2012

VENEZUELA: UN PARAÍSO EN EL ARCHIPIELAGO DE LOS ROQUES



Después de visitar los lugares más exuberantes de Venezuela como el increíble Salto del Ángel, la    vegetación del Parque Nacional de Canaimá, los tepuis de La Gran Sabana, y las bellas y calmadas aguas del Delta del Orinoco, aún nos quedaba un plato fuerte para degustar, las maravillosas islas de Los Roques.




Este archipiélago de más de 350 islas, el parque marino más grande de Latinoamérica. se encuentra a 176 km del aeropuerto de Caracas, de donde salen pequeñas avionetas de doble hélice. El lugar se ha ganado el apodo del nuevo “Triángulo de las Bermudas” debido a la existencia de casos de desaparición de aviones y no saber más de ellos, como si se los hubiera engullido la tierra. Uno de los casos fue la desaparición del modisto italiano Missoni, con todo su equipo. Son hechos que nos hacen pensar que si en estas tierras algo hay de místico y espiritual, por esa proximidad tan profunda con la naturaleza, no sería extraño que hubiera un punto de conexión o una atracción magnética hacia el centro de la tierra. Estudiosos del tema aun no han conseguido averiguar exactamente lo ocurrido con estas desapariciones.
 




Después de aterrizar en una playa de arena blanca en la capital, Gran Roque, pagamos la tasa de entrada al Parque Nacional de los Roques. Buscamos alojamiento en el centro y nos alojamos en http://posadaelparaisoazul.com.ve/ en régimen de media pensión. La casa está pintada de blanco y revestida en madera, nos envuelve por su claridad y su comodidad. Arriba hay una terraza chill-out con hamacas y asientos en blanco. Hay dos gatos que ronronean para que los acaricie. Durante los tres días siguientes visitamos las islas de Noronsky, Crasquí, la de las Estrellas, Boca de Cote, Franciskí, Isla Tortugas, Noranquises y Cayo de Agua.




En el puerto los lugareños se organizan para colocarnos en lanchas que nos llevan hacia las islas para pasar el dia entero en las playas, nos montan las tumbonas y parasoles, todo en plan comodidad al máximo, incluso para los que hacen pensión completa les llevan unas nevera con el lunch preparado y las bebidas fresquitas. Nosotros nos traemos mucha agua y fruta.




Realmente es una delicia visitar estas islas, son un remanso de paz, de increíble belleza, sus aguas son de distintas tonalidades de azul que contrastan con el blanco impoluto de la arena. Por lo tanto, hay que llevar gafas de sol y broncearse con alta protección. Alguna de las playas como Cayo de Agua, es de película, digna de postal.





Apenas hay turistas, sobre todo en las islas que se encuentran más alejadas. En alguna de ellas nos encontramos con pescadores que viven en casas humildes e incluso nos hay algún chiringuito donde se puede pedir langosta pues te la cocinan al momento, eligiendo uno mismo la pieza recién pescada.




Se puede hacer buceo con tubo o incluso inmersión con bombonas. Se alquilan lanchas o barcos para navegar durante uno o varios días por las islas.Las estrellas de mar abundan a la vista están. 





Disfrutamos nuestras últimas horas de la naturaleza y el sol en este lugar único en el mundo. Si existiera el paraíso, este sería el lugar que más se le pareciera.