27 de septiembre de 2018

SEYCHELLES: EL JARDÍN EXÓTICO DE ROT MAN-YA DE MAHE

El señor Marc Marengo nos recibe en su casa dándonos la bienvenida a su exótico jardín. Durante más de tres décadas fue embajador de Seychelles, de los cuales los doce últimos los pasó en New York ejerciendo su profesión.

El ex - embajador, actualmente jubilado, viajó por más de setenta países y volvió a su país cuando su madre falleció, heredando la casa familiar. Ésta fue nombrada como “My mother’s place” en honor a su madre.  

Nos invita a pasar a una de las habitaciones donde se exhiben fotografías de él con distintas personalidades, la mayoría políticos. En medio de todas ellas, se encuentra una fotografía antigua de su adorada madre.

La casa es abierta al jardín, rodeada de plantas y flores de forma muy salvaje pero guardando un cierto orden. Realmente es un auténtico vergel con más de doscientas especies. Una vez por semana distribuye las flores a empresas y hoteles. Sólo dispone de una persona que le ayuda en su dedicación.


En la terraza nos sentamos a conversar y con la amabilidad que le caracteriza, nos facilita una crema anti-mosquitos, porque hay muchos, ya que estamos rodeados de vegetación. Nos ofrece un zumo de maracuyá.


Tras la charla nos enseña el jardín donde podemos apreciar una de las plantas más curiosas pues en el interior de la flor guarda unas semillas de color rojo y que esparcen en la tierra volviendo a crecer la planta, además sirve como carmín.

Subimos y bajamos por los pequeños montículos del jardín rodeando la casa. Otra flor muy llamativa es que al tocarla parece puro plástico. 

Una planta dispone de unas hojas que son medicinales, otras que huelen a jengibre, piñas enanas, flores con forma de coral...Es un encanto para los sentidos.


Nos enseña otra de las plantas que hay y corta su tallo, el cual contiene líquido dulce y nos dice que es el néctar de los colibríes, además de que se ven estos lindos pajarillos rondando por aquí aleteando sus alas compulsivamente.

Este es un paraíso para cualquier biólogo, incluso para nosotros que sin tener conocimiento sólo con escuchar las explicaciones del experto y ver las flores y plantas tan llamativas, vale la pena visitar este hermoso lugar.


Al marchar, el señor Marengo nos entrega tres flores con tallos gruesos como cañas de bambú, le damos las gracias y nos encaminamos hacia Anse Royale, a 1,5 km de la casa.



Nos encontramos con la iglesia d
el pueblo y deposito las hermosas flores en recuerdo y honor a mi madre, fallecida hace unos pocos meses …

26 de septiembre de 2018

SEYCHELLES: LAS PLAYAS DEL NORTE DE MAHE

Esta mañana salimos desde Victoria con el autobús de la línea 9 a la playa en dirección al noroeste de la isla, donde se encuentra el Parque Marino de Port Launay. 



Se tarda unos 45 minutos en llegar, pero hay que decir que los conductores en general suelen ir a toda pastilla por estrechas carreteras que suben y bajan montañas. 

Más bien nos parece un trayecto divertido en montaña rusa pero el paisaje es espectacular, de gran frondosidad y un verde intenso.


A medida que recorremos con el autobús la costa, las playas parecen más bonitas y salvajes.

Cuando bajamos nos encontramos con la playa principal donde se encuentra ubicado un Resort ocupando una parte de la misma pero la playa es pública y nos damos un buen chapuzón. 


El Parque Marino de Port Launay es ideal para hacer buceo y snorkeling por sus arrecifes, además es famoso por el avistamiento de tiburones ballena. 

Bajo la sombra de un árbol takamaka y después de darnos un paseo, nos apetece tomar un coco que nos prepara un señor muy agradable y con toda la gracia adorna con un hibiscus el fruto recién cortado. 

 

Volvemos hacia el autobús que nos lleva a Anse Mouche. 


A pesar de la marea baja que hace casi imposible el baño, las barcas atracadas en la arena y un buque de guerra embarrancado forman un paisaje precioso e irreal.


Desde el bar restaurante que hay en la playa nos sentamos a beber unas cervezas  a contemplar el paisaje a ritmo de reggae.

25 de septiembre de 2018

SEYCHELLES : VITORIA, LA CAPITAL DE MAHE

Desde Baie Lazare, el autobús hacía el recorrido por la carretera de Les Canelles para llegar hasta Vitoria, la capital de la isla. 

Queríamos visitar el  centro y el mercado, que se encuentra a cinco minutos andando por la calle principal desde la estación central de autobuses.



El Sir Selwyn Selwyn-Clarke Market es un edificio de dos plantas muy colorido. En su planta baja se encuentra toda una variedad de pescados, frutas y verduras.


En la planta superior, habían restaurantes y tiendas de ropa y souvenirs. Paramos un rato para descansar del calor  y tomar una fritura de pescado y cerveza local.

Saliendo del mercado, nos topamos con el emblemático Little Ben, un reloj ubicado en una intersección del centro. Es una torre de hierro fundido en miniatura, imitando al Reloj de Londres en Westminster.

Muy cerca se encuentra la Catedral Anglicana de St.Paul, de estilo colonial, donde los fieles se reúnen u acuden al rezo. La mayoría de la población profesa  el catolicismo pero también hay protestantes, hinduistas y musulmanes en su minoría. 

A unos pocos metros visitamos el templo hindú de Sri Navasakthi Vinayagar, lugar de culto y que fue construido por la misma comunidad india residente en la isla. Su exterior es muy llamativo, construido de forma escalonada con esculturas de deidades y múltiples adornos pintados en color pastel. 



En su interior, los fieles se encuentran rezando y dejando ofrendas.

En dirección al muelle y antes de  coger el ferri hacia la isla de Praslin, se encontraba el Museo de Historia Natural. quizás uno de los museos más interesantes para visitar en la isla pero que dejamos para la vuelta a Mahe... 


24 de septiembre de 2018

SEYCHELLES: LAS PLAYAS DEL SUR DE MAHE

Ayer llegamos a la Isla de Mahe. Desde el aeropuerto teníamos servicio gratuito de transporte del Villa Therèse, el apartamento donde estuvimos alojados. 


Este se encontraba a tan sólo unos metros de Anse Royale, una playa magnífica al sur de la capital, para empezar nuestro viaje en la isla. 

Nos bañamos en la playa pero la corriente era fuerte y las olas nos tumbaban. Un señor nos comentó que estos días atrás había estado lloviendo, por ese motivo estaba el agua tan revuelta pero que en esta época suele hacer buen tiempo. 

Habían unas chicas que jugaban con las olas, se bañaban con algo de ropa, exhibiendo de forma recatada sus bonitos cuerpos y su piel morena. 


Los niños jugaban en la blanca arena,  todo transcurría de forma relajada. 


Al fondo de la bahía se encontraba la iglesia del pueblo y algunas embarcaciones.


Compramos pescado para cocinar por la noche. En el pequeño mercado junto a la estación de policía, se exhibía una amplia gama de verduras y frutas, incluso había puestos de comida sabrosa “take away” a precios económicos.

Hoy nos dirigimos a la parada de autobús que ofrece un servicio económico y recorre toda la isla.

Cogimos el número 6 que lleva a Baie Lazare, una de las más hermosas de la isla, pasando por montañas y por Anse Takamaka,  una bonita playa que ha dado nombre también al famoso ron local y que anoche probamos pues es delicioso. 

Bajamos del autobús y caminando unos minutos enseguida nos quedamos boquiabiertos por la maravillosa bahía que teníamos delante.


Baie Lazare­­­­ es la típica bahía de arena blanca con aguas de un azul profundo. Nos bañamos y paseamos dejando las mochilas en una palmera, aquí no hay casi nadie, así que aprovechamos el momento para disfrutar de la playa para nosotros solos.