Los bosquimanos, también conocidos como pueblo "San", son los habitantes indígenas más antiguos de África.
Queríamos conocer su forma de vida y en Ganzhi pudimos contactar con una persona de Trail Blazers que nos llevó hasta ellos. Eran tres jóvenes y una abuela de unos 72 años. Se presentaron y realizamos la caminata con ellos, lo que denominan "circuito cultural".
El desierto del Kalahari abarca una extensión de 52000km2 y en la zona cercana Ganzhi nos dijeron que vivían unos 200 bosquimanos de los 60000 que hay repartidos en el país.
El poblado se encontraba a 16km de Ganzhi adentrándote en el desierto más 4km de pista. Nos acompañaba una guía que nos hizo de traductora al inglés.
Pertenecían a la etnia Naro y nos explicaban en su idioma (acompañados de los típicos chisqueos) los beneficios de las plantas y sus tácticas de caza pues tienen un profundo conocimiento de su hábitat.
Uno de ellos nos hizo una demostràción lanzando una flecha a lo lejos que contenía veneno en su punta y echó a correr como un gamo para ir a buscar su presa. A veces al tener contacto con el veneno les ha producido diarrea y se curan hirviendo unas ramas bebiéndose su extracto.
La abuela y la chica joven nos explicaron los beneficios de las plantas que utilizaban para diversas situaciones.
Unas servían para curarse las heridas, para lavarse las manos, para la limpieza bucal, para constipados y dolores menstruales...etc.
Nos enseñaron una especie de rama espinosa que sirve por las noches para proteger las chozas de los animales colocándolas alrededor, además también sirven como repelente de mosquitos.
Los chicos nos mostraban cómo se consigue hacer fuego, frotando uno palito sobre otro con fuerza. Nos enseñaron como conservaban el agua para beber en un huevo de avestruz.
Finalizaron con unas canciones colocándose los chicos unas semillas grandes atadas a los tobillos y mientras bailaban ellas daban palmas y cantaban.
Una de las canciones era una nana. Normalmente cuando mecen a los bebés, utilizan unas ramitas donde colocan una especie de algodón para que se sientan más confortables y así poder dormirlos.
Las últimas las dedicaron a los animales de la selva como la jirafa, el leon…etc.
Una vez más fuimos testigos de una forma de vida ancestral que aún pervive en el tiempo.





























































