Nuestro alojamiento en Kasane se encontraba junto a la vera del río Chobe, a unos 9km del Parque Nacional Chobe.
Antes de embarcar vimos a dos facoceros pulular por el jardín comiendo las semillas que caían de los árboles. Por ese motivo cuando anochece cierran la valla para que ningún animal pueda entrar.
Salimos del mismo embarcadero del hotel surcando las aguas del río Chobe (o Kuando como se le llama en Angola donde comienza el río terminando en Mozambique).
La experiencia fue fascinante. Es uno de los ríos más impresionantes de Botswana donde se puede ver una gran diversidad de fauna y concentración de vida salvaje y lo más importante, se observan muy cerca.
El Parque Nacional de Chobe se estableció en 1968 y abarca aproximadamente 11700 km2, (más grande que el Líbano), incluyendo llanuras aluviales, pantanos y bosques.
Aquí pudimos observar grandes manadas de elefantes, (hay más de 100.000 en el parque), búfalos e hipopótamos, también cocodrilos, impalas, muchos tipos de aves.
Se han registrado unas 460 especies en el parque, convirtiéndose en un paraíso para los ornitólogos.
Al día siguiente pudimos realizar dos Game Drive y Jay, nuestra conductora-guía nos fue llevando por diversas zonas del parque. Vimos grupos de impalas, monos, babuínos, elefantes, kudus, gallinas de Chobe, chacales.
Finalmente vimos al rey de la selva, un leon durmiendo la siesta con su harén de leonas.
Se encontraban en un pequeño promontorio con vistas a un valle. Otra vino de lejos a unirse al grupo mostrando carantoñas a una de ellas. Todo un espectáculo.




















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Te agradezco dejes tu comentario.GRACIAS.