23 de febrero de 2021

SUDÁN : LA MONTAÑA SAGRADA DE JEBEL BARKAL

 

Desayunamos de buena mañana y nos despedimos de Cristoff, el francés que conocimos ayer en la casa nubia y de los dueños que nos acogieron estas dos últimas noches. Seguidamente nos dirigimos hacia la montaña sagrada de Jebel Barkal y nuestra intención era dormir en Karima. El trayecto pedregoso se convirtió enseguida en desierto de  arena.



El camino era largo pues distaban unos 320 km desde Soleb. Paramos en  Karima para tomar un café con jengibre en un mercado donde lo preparaban para los lugareños. Era un lugar de reunión que invitaba a la charla.



Cuando llegamos, mi amiga y yo salimos escopeteadas del coche para curiosear y se armó el escándalo pues al ver que dos chicas extranjeras se dirigían hacia allí, no paraban de sonreírnos y todos querían que les fotografiáramos.




Proseguimos nuestra ruta  por el desierto  y le pregunté a nuestro conductor Razhid si estaba casado a lo que me contestó que sí y  que tenía dos hijos de cuatro  y nueve años, que su mujer también trabajaba porque la vida estaba muy cara en Sudán.



Razhid viajó también por varios países de África como Marruecos, Egipto, Sudán del Sur (para hacer expediciones y ver cómo viven los Nuba en las montañas, pasando por la bella ciudad de Kassala, un parque nacional de leones y poco más). Estuvo en Uganda por período de un año aprendiendo y haciendo de guía.



Paramos a comer en un chiringuito donde nos dieron fuul  (una mezcla de judías) tortilla de queso de cabra y bolitas de falafel (garbanzos).




Llegamos a las magníficas Pirámides de Jebel Barkal  y su montaña sagrada. Las pirámides datan del año 700 u 800 A.C. Se dividen en dos grupos: zona norte y sur. Pertenecen al Reino de Napata, los antiguos faraones negros o también el llamado Reino Kush.



Las pirámides no son muy grandes, miden unos 12 metros de alto y tienen forma de triángulo isósceles. Paseamos hasta el templo dedicado al Dios Amón que se ubicaba bajo la misma montaña de Jebel Barkal, donde la famosa cobra.







Más allá se encontraba la entrada principal del templo de Amón-Ra, el Dios del Sol, con sus columnas de jeroglíficos del año 800 A.C., más modernos en sus diseños con formas geométricas. Aquí se encontraba la Dinastía 25, la de los faraones negros.



En el templo de Mut permanecían en pie dos de sus columnas  que contenían dos caras en forma de extraterrestres. 



Fuimos a buscar la parte más fácil para subir la montaña sagrada y en el último tramo trepamos hasta llegar a su cima. Una vez arriba nos encontrábamos en una planicie y pudimos contemplar unas hermosas vistas con el tramo del río Nilo y el pueblo de Karima a lo lejos. Al otro lado contemplamos las ruinas del templo que acabábamos de ver y el oasis.



Jebel Barkal era un centro neurálgico del Reino de Napata y fue saqueada por faraones egipcios. La puesta de sol ya estaba a punto de esconderse tras las pirámides, nos sentamos para contemplar la bella estampa junto con otros turistas locales que eran de Port Sudán. Esta montaña sagrada fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2003.



Ya empezaba a refrescar y bajamos por una pendiente del otro lado de la montaña sagrada, era una duna gigante de arena por la que nos deslizamos con los pies descalzos. 



Fue un placer sentir la arena tibia en los pies…    



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