Es Sassari la segunda ciudad más importante de Cerdeña, después de Cagliari, con 120.000 habitantes.
Nos alojamos en el Palazzo Giardino junto a la Piazza Italia. Entramos con la clave obteniéndola de internet y para entrar en la habitación “Celestial” había que abrir de nuevo con otro código. Finalmente pudimos acceder y nos encantó por sus frescos pintados en el techo.
Dejamos las mochilas y nos fuimos a comer al Ristorante Gustivinhos unas hamburguesas con melanzane y un gelato ai cachi (helado de palosanto) en la heladería del Señor Tondoni donde no sirve con su alto gorro negro. Es uno de los mejores helados que comimos en Cerdeña.
Después de comer hicimos un recorrido con un itinerario marcado por la guía Lonely Planet y empezamos en el Duomo pero como nos hacían pagar la entrada sólo la vimos por fuera.
Es impresionante, de estilo gótico catalán y su fachada estaba recubierta de filigranas y nos sorprendió.
Justo enfrente se encontraba la Iglesia Santa Caterina. Subimos por la calle de Vitoria Emanuele jalonada de palacios barrocos como por ejemplo el Teatro Cívico.
También pasamos por el Palazzo Ducale, detrás del Duomo y seguidamente a la Piazza Tola donde había una escultura de Pascual de Tola, un afamado juez nacido en Sassari al que rinden homenaje. Lo que más disfrutamos fue visitar la Universidad que es de 1558, una de las más importantes de Italia y que contiene patios con un bello claustro.
En el primer piso accedimos al Aula Magna donde se rendía homenaje a Salvatore Satta coma un famoso juez que publicó varios tratados jurídicos. Nos quedamos un rato en la conferencia, admirando el empaque de la sala.
La fachada es de estilo clásico pintada en crema y rosa palo. En su interior había una placa de mármol con el diseño de la bandera de Cerdeña.
Finalizamos el recorrida con la Piazza Italia. En medio se alzaba la estatua de Vittorio Emanuele II, el primer rey que consiguió la unificación de Italia.
Haciendo referencia a la bandera de Cerdeña, esta proviene de la Corona de Aragón a finales del siglo XV, representa una victoria de los cristianos contra los musulmanes, por ello hay los cuatro moros representados en la bandera con los ojos vendados en cada cuadrado. En sardo se dice “cuatru morus”.
El sardo es el idioma diferenciado del italiano. Tiene un dialecto en Sasari, el sassariense, mientras que en la zona de l’Alguer se habla catalán bastante mezclado con palabras italianas y sardas.
Nos enteramos por unos policías que controlaban la estación de tren en Sassari que cada 14 de agosto, la ciudad de Sassari se transforma en un vibrante teatro de fe, música y tradición con la Bajada de los Candelabros, una de las fiestas religiosas más sentidas y evocadoras de Cerdeña.













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