10 de junio de 2023

TURQUÍA : LA BELLEZA SURREALISTA DE LA CAPADOCIA I


Desde Ankara salimos de la otogar y en unas 4 horas llegamos a Göreme. El autobús iba con muchos turistas chinos, además la Cappadoccia es una zona de las más turísticas del país.



Una vez localizamos el Cave Melik Hotel de Göreme, dejamos las mochilas en la habitación y tomamos unos frutos secos que nos habían dado en el autobús.



Seguidamente  nos fuimos por la tarde al Museo al aire libre de Göreme, que se encontraba a 3 km de aquí. Pasamos por la carretera donde allá había un reclamo de scooters y de caballos. Llegamos a la entrada donde nos cobraron €16 por persona.


El paisaje era empinado con pináculos y formas pétreas originales, erosionadas por el viento y le daba un encanto especial pero había demasiada gente y bullicio.



Para entrar en las iglesias los allí presentes iban hablando en voz alta, sin respeto. Menos mal que no se podían hacer fotografías porque si no hubiéramos tenido que esperar un buen rato para cada iglesia.



En las bóvedas y algunos muros había todavía frescos con las caras borradas, signo del paso de los musulmanes. Las diferentes formas de las piedras calizas unas blancas y otras rojizas hacían que este lugar fuera especial.



El parque al aire libre se puede visitar en unas dos horas con mucha calma y paciencia. Pero era nuestra primera toma de contacto con el lugar y volvimos contentos a nuestro hotel- cueva de Göreme.



Por la noche fuimos noche al Göreme Restaurant y pudimos probar el vino de la zona, que lo servían caliente y tomamos unas albóndigas con trigo bulgur, ensalada de col roja y blanca y pimiento verde, todo muy rico, pero bastante caro.



El postre nos lo hicimos en una cafetería popular de la plaza pidiendo chai con baklava. Volvimos hacia la habitación y nos relajamos saliendo a la terraza para ver la ciudad iluminada.



Al día siguiente desde el Cave Melik Hotel de Göreme salimos caminando hacia el Valle Rosa y el Valle Rojo. 



Por un bello paisaje atravesamos un sendero de subidas y bajadas, por donde iban también los “cars” que utilizaban los visitantes y que rompía un poco la tranquilidad del paseo aunque enseguida nos volvimos a encontrar solos con el paisaje.





Pasamos por pequeñas iglesias y a pesar de que algunas se encontraban deterioradas, los pináculos sobresalían por todas partes y en diferentes formas.





Después fuimos hacia Göreme volviendo por el camino que habíamos venido y allí cogimos un autobús que nos llevaba a Ürgup. 



Este era un pueblo con antiguas casas griegas otomanas y una plaza con restaurantes donde se podía ver la Colina de los Deseos de Temeni.



Nos sentamos a tomar una cerveza en la plaza con unas avellanas gigantes tostadas que nos vendió un comerciante y estaban riquísimas. 



Desde aquí tomamos el autobús de vuelta para que nos dejara en Vaguzeller. Eran tres chimeneas que les llamaban “Las tres Bellas” Estaban junto a un valle, eran muy fotogénicas.



Volvimos con el autobús a Göreme, descansamos un poco y nos fuimos a ver el Sunset View Point, justo arriba de nuestro hotel. 



Hacían pagar una entrada de €1 pero el lugar lo merecía, quizás lo que más disfrutamos del día por la maravillosa vista que nos ofrecía de los valles.



Por el camino se veía varios hoteles cueva. Incluso hasta vimos el arcoíris, era la mejor hora para hacer fotos pues las piedras de distintos colores se reflejaban con el sol, un lugar mágico.



Había pequeños senderos para caminar y desde lejos se distinguían los valles que habíamos visto por la mañana, al otro lado se veía el castillo de Urchisar…



La puesta de sol culminaba el día, era una experiencia única la que habíamos vivido.

7 de junio de 2023

TURQUÍA : LLEGADA A ANKARA


Llegamos con un vuelo de Barcelona hasta Ankara y nos alojamos en el Grand Sera Otel por una noche. Aprovechamos el día para visitar la capital.



Nos acercamos hasta el centro histórico y visitamos la Ciudadela y el Mausoleo de Atatürk.



La ciudadela se encontraba a unos 20 minutos andando desde el hotel. A medida que nos íbamos acercando al centro histórico, se veían a los artesanos cosiendo alfombras. 



También había diversas tiendas de souvenirs y finalmente llegamos al castillo y el Hisar, la Ciudadela.




Desde aquí, subiendo por unas escaleras accedimos a un recinto con vistas sobre la ciudad. 



Entramos por “la puerta del dedo” que es la entrada antigua, pasando por la mezquita y las casas antiguas.



El Castillo no se podía visitar debido a lo ruinoso de su estado. Compré a una buena mujer un pañuelo de algodón blanco con unas perlitas incrustadas en azul.



Empezó pidiéndome 200 liras turcas pero al final me lo dejó por 120, unos 6,7 €. Ella misma quiso colocármelo. La verdad es que iba bien para el sol y necesario para entrar en las mezquitas.



Seguimos caminando hasta llegar a una de las plazas donde había una fuente central con una escultura de un gran nenúfar por donde caía el agua y nos sentamos junto al café Tashbek. 



Nos sorprendió la gran colección de muñecas antiguas que albergaba en su interior.



Junto a las mesas de la terraza había también una gran tetera que funcionaba con fuego de leña. Expuesto en la misma plaza, los camareros escanciaban el té en vasitos.



Seguimos nuestro camino hacia el Museo de las Civilizaciones Anatolias y entramos. 




Había una gran explanada con jardines y ruinas romanas esparcidas por el recinto. 




La gente local aprovechaba para hacer una pausa y tomar un pequeño tentempié.



Pagamos la entrada que salía a unos 150 liras turcas que al cambio era unos 8,42 €.




Antes de ser museo, el edificio era un bebestén, es decir un mercado. La exhibición mostraba las distintas civilizaciones empezando por el Paleolítico y Neolítico. 




A continuación vimos la sala dedicada a la cultura asiria, la hitita y la frigia.




En la planta subterránea se podía ver todas las ruinas romanas localizadas alrededores de Ankara. Fue una gozada disfrutar de tanta belleza acumulada.



Saliendo del museo nos fuimos caminando hacia la mezquita Haci Bayram, lugar de culto y muy venerada por los fieles musulmanes. 



En los alrededores habían restaurantes y callejuelas con casas antiguas para pasear. Las casas han sido bellamente restauradas.



Desde aquí nos fuimos a una de las calles principales donde había taxis que nos llevaban al Mausoleo Anik Kabir, era el Museo de la Guerra de la independencia. 




Atatürk significa el padre de los turcos. Una vez en la entrada habia un bus lanzadera que te llevaba a unos 2 km para luego ir viendo todo el museo. La plaza, el mausoleo y el paseo de los leones.



Una obra magistral para un hombre que luchó por la independencia de su país y fue el primer Presidente de la República turca. 




Cerró las escuelas religiosas y abolió la sharia. Construyó la constitución y adoptó el calendario occidental.



Estuvo al mando durante 15 años después de la caída del Imperio Otomano.

2 de marzo de 2023

ECUADOR : EL MERCADO DE ANIMALES DE GUAMOTE

 

Hoy jueves fuimos a ver el mercado de Guamote. Salimos desde Riobamba hacia la estación terrestre con un taxi y desde allí con un autobús que nos llevaba en una hora y media. Guamote era uno de esos pueblos andinos con más arraigo a las tradiciones kichwas.




Una vez en Guamote, ubicado a 3150 mts s.sn.m., fuimos andando unos dos kilómetros hasta llegar al monte donde se hacía el mercado de animales. Corderos, puercos, llamas, alpacas y vacas en un entorno cercado donde los vendedores y compradores iban ataviados con sus trajes típicos.



Podíamos disfrutar del colorido que allí se eclosionaba, las mujeres iban con faldas de felpa con adornos en el bies, jerseys y con un chal por encima de los hombros de vivos colores.



Sus cuellos iban adornados de vistosas bufandas, collares, sombreros adornados con plumas, parecidos a los del Tirol. El cabello largo y lacio lo decoraban con cintas de colores y otros adornos.



Los hombres iban ataviados con ponchos de vivos colores o a rayas y con sombrero típico. Apenas había turistas alrededor y y disfrutamos la mañana haciendo fotos y hablando con la gente local.



Las mujeres no accedían fácilmente a dejarse retratar, había que camelarlas un poco preguntándoles sobre el ganado que vendían o por otros temas para que ellas se encontraran a gusto y dejarse fotografiar. 




Ninguna de ellas me pidió dinero.



Caminando de vuelta los 2km conversamos con una pareja de ancianos que bajaban como nosotros del mercado. Fidel y Consuelo se llamaban. 



Nos preguntaron cuánto costaba un billete de avión desde España. Nos comentaron que tenían un sobrino que vivió en Barcelona unos años pero que luego marchó a Estados Unidos y falleció allí.



Otras muchachas al oírnos hablar nos dijeron que les lleváramos a U.S.A y les dijimos que éramos españoles pero que en Europa aunque se ganaba más dinero aquí se vivía más tranquilo.



Llegamos a otro mercado que se encontraba en el centro del pueblo. Era el de las telas, cuero, collares, comida, herramientas… un mercado muy particular pues una zona tocaba a las vías del tren, que en su día realizaba el trayecto de Riobamba a Alausí.



Había también venta de pócimas, para el mal de aire o altura, para el mal de huesos, para hacer infusiones, especias, herbolarios y cremas varias, ropa, collares…etc.



Tomamos de vuelta el autobús en dirección a Riobamba y nos paramos en la Laguna Colta. Hicimos un paseo alrededor donde había totora y otras plantas, lo curioso es que siendo un lugar de recreo no había nadie y disfrutamos de aquel paraje para nosotros solos.




De vuelta hacia Riobamba bajamos en el centro y después de descansar un rato nos fuimos a cenar al restaurante “El delirio”, un precioso local ubicado en una antigua casa colonial y con un patio central con jardín de rosas y otras plantas.



Entramos y en una de las salas había decoración de máscaras tribales y vestimentas típicas. Escogimos mesa en otra sala junto a la chimenea. Tomamos sopa de cebolla, ceviche de corvina y un arroz con camarones para compartir. Todo muy sabroso.



Era un lugar emblemático pues aquí se hospedó Simón Bolívar, había varios cuadros de él y de la dueña de la casa Manolita Sáenz, la libertadora del libertador.