28 de abril de 2011
ARMENIA: LOS MONASTERIOS DE DILIJAN
27 de abril de 2011
GEORGIA : EL MONASTERIO DE DAVID GAREJI
26 de abril de 2011
GEORGIA : LA MURALLA DE SINAGHI
De buena mañana salimos hacia Balakan con un taxi que nos llevó hasta la frontera del control de pasaportes para enseñarnos la salida de Azerbaiyán. Cruzamos andando con nuestras mochilas de una frontera a la otra y los militares al vernos llegar se reían, nos miraron los pasaportes y nos hicieron pasar los primeros.
En el control de Georgia nos dieron la bienvenida al país. Desde el principio se notaba el carácter más distendido de los georgianos, en definitiva eran más risueños y cachondos que sus vecinos azeríes.
La vista desde la carretera era increíble, fuimos subiendo por las curvas donde se apreciaba la planicie del valle.
Una vez en tierra georgiana, contratamos un taxista para que nos llevara a Sinaghi, un pueblo pequeño vinícola de la región de Kakheti, que posee una muralla de 4 km (lo que queda de ella y varios torreones).
El taxista nos dejó en el Nana’s Guesthouse, situada en el centro del pueblo donde nos acogió la hija ni Nania. Nos alojó en una habitación sencilla pero cómoda, con balcón.
La casa era preciosa, de madera porticada con balcones estilo New Orleans. En el pueblo de calles empedradas se respiraba un ambiente tranquilo y vimos varias casas del mismo estilo con balcones porticados de madera que le daba un toque de elegancia al pueblo.
Contentos de llegar a Georgia, nos fuimos a dar una vuelta y bajando nos encontramos una parte de la muralla y la puerta de entrada. Más abajo se encontraba la iglesia de San Jorge.
Seguimos bajando y nos topamos con un restaurante mirador desde donde se podía apreciar todo el valle desde dentro de una de las más de 200 torres que había antaño.
Nos quedamos para saborear la llegada brindando con un buen vino georgiano tinto del Valle de Alazani de la región de Kaketi e hicimos una degustación de quesos y Catchapuri que es una especie de torta alargada rellena de queso. Brindamos como georgianos, una y otra vez por nosotros, por los viajes, por la salud, por el amor, por todo.
Después para bajar la comida hicimos un nuevo tramo por las murallas. Lo bueno del día fue lo relajados que nos encontramos después de pasar tanto estrés en los últimos meses en Barcelona.
Volviendo al hotel conocimos a la dueña de la casa, Nana. Preguntamos los precios sobre la excursión que queríamos hacer al día siguiente a David Gareji para que nos dejaran luego en un pueblo a medio camino y enlazar con Tiblisi.
Nana nos dijo que lo haríamos sin problema y que nos salía bien barato pues podríamos compartir el coche con dos personas más que también querían ir hacia la capital. Todo por 30 laris (unos 9 eu por persona). Así que sin dudarlo nos apuntamos para ir con los compañeros de viaje.
25 de abril de 2011
AZERBAIYÁN : EL PALACIO DE LOS KANES DE SHAKI
Desde Lahiç salimos a las 8:30 h camino de ismaililly. Aquí nos esperaba un taxista para llevarnos a Shaki. Fuimos atravesando bonitos paisajes de montaña.
En el pueblo histórico de Shaki nos alojamos en un caravasar, un edificio de alojamiento para comerciantes en la Ruta de la Seda que lo habían reconvertido en hotel.
Cuando llegamos al caravasar dejamos nuestras mochilas en la habitación que por €40 pudimos disfrutar pero al ser musulmanes no había habitaciones con cama matrimonial. Un empleado nos quiso enseñar las estancias del caravasar.
Dentro de la habitación hacía demasiada calor así que nos fuimos enseguida hacia el centro que se encontraba a 1 km y medio de aquí. Bajamos la calle principal pero no vimos nada particular que nos llamara la atención.
Como aún no habíamos desayunado nos fuimos a una casa de té y bombones, mermelada y frutos garrapiñados para degustar. Francisco se pidió también un narguile con sabor a limón.
Ya desayunados nos acercamos a la plaza principal y en una panadería compramos pastelillos para el desayuno del día siguiente. El típico es el halva que está buenísimo.
Nos fuimos al mercado donde aún permanecían los tenderetes abiertos. Vendían gorros, samovares, baúles, utensilios diversos de metal, etcétera.
Subimos poco a poco hacia el caravasar dejando lo que habíamos comprado en la habitación y desde allí nos aproximamos al palacio de los Kanes de Shaki.
Es el monumento más destacado y valioso del siglo XVIII en Azerbaiyán y fue construído entre 1752 y 1762 como residencia de verano de Hussein Khan Mushtad, nieto del gran Gadzhi Chelebi.
El Palacio se encontraba situado en medio de una fortaleza amurallada. Había un bonito jardín enfrente con cipreses de cientos de años y bellas flores.
La fachada principal estaba decorada con estalagcitas en plateado con ventanales de cristal. En el interior no nos permitieron hacer fotos.
Su exterior estaba decorado bellamente con flores y a pesar de ser un palacio pequeño con cuatro habitaciones principales, poseía unas vidrieras multicolores.
El señor que nos abrió las puertas nos vigilaba constantemente para que no hiciéramos fotos así que no hubo forma de llevarme un recuerdo de su interior. Los aposentos se encontraban dibujados enmedio de sus murales con cenefas de batallas y escenas de caza.
Cuando salimos del recinto vimos a un buen hombre que llevaba algo en una especie de funda, sentado cerca de donde pasamos y Francisco me comentó que este era el señor que salió fotografiado en el libro de Marc Morte “El Cáucaso, entre leyendas y Kalasnikov”. Enseguida lo reconocí pues estaba en la misma posición y de repente sacó de la funda un lobo disecado. Ante tal sorpresa le dimos una propina para la fotografía.



































































