Llegamos al mediodía a la capital más popular del esquí, Bansko. Nos alojamos en una casa preciosa de madera llamada “Dedo Pene Inn Guest House” y nos hemos quedado prendados por la cantidad de detalles.
Nos quedamos en una habitación con vistas a las montañas del Parque Nacional de Pirin. Este parque fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1983.
La casa data de 1820 y tiene un fabuloso patio interior con infinidad de abalorios y retratos de la familia durante generaciones distintas fotografiados en blanco y negro.
Nos llama la atención los cencerros que hay colgados en los techos y porticones, incluso en una barra del pequeño bar. Hay también una antigua cámara de cine.
En cada habitación había un porche que daba a las montañas con asientos cubiertos de piel de cordero. Es un lugar idílico para relajarse contemplando las vistas.
Visitamos una de las casas-museo interesantes, la primera era la de de Neofit Rilski. Fue el fundador de la educación moderna en Bulgaria.
Nacido en Bansko, Neofit Rilski fue un monje, profesor y artista búlgaro que estudió enseñanza, pintura de iconos y griego en el Monasterio de Rila.
En 1835 publicó su primer libro de gramática del búlgaro moderno que se convirtió en una herramienta esencial para el desarrollo de la educación nacional.
La casa, posee un bonito jardín con alguna escultura moderna, rodea las diferentes estancias donde se ilustran aspectos de la vida cotidiana del siglo XIX.
La casa se distribuye en torno a un patio arbolado y en la planta inferior se encuentra la cocina y una habitación secreta donde la familia se escondía de las autoridades otomanas.
En la planta superior se encuentra una terraza con vistas al patio y habitaciones dormitorio y comedor al estilo otomano.
En una de ellas se recrea un aula similar a la que Rilski utilizó para sus alumnos con un sistema de cajas conteniendo arena para que así aprendieran a escribir, con los dedos o palitos.
También hay una gran sala donde se exhibían fotografías, cartas y textos que relacionan al famoso hijo de Bansko, considerado héroe nacional.
Después visitamos la casa Museo de Nicola Vaptsarov, poeta y luchador en contra del fascismo. Fue idolatrado de manera póstuma por el partido y gobierno comunista de Bulgaria.
Esta última casa es menos llamativa que la anterior pero contiene fotografías familiares y objetos personales, además de unas pocas habitaciones, entre ellas donde la madre del poeta le leía clásicos búlgaros cuando era niño.
Nikola fue arrestado y asesinado durante la II Segunda Guerra Mundial. Mientras esperaba ser ejecutado escribió este poema:
“La lucha es dura y despiadada.
La lucha es épica, como ellos dicen.
Yo caí. Otro tomará mi lugar.
Por qué señalar un nombre?
Después del pelotón de fusilamiento, los gusanos.
Así de simple es la lógica.
Pero en la tormenta estaremos contigo.
Mi gente, porque te quisimos tanto”
Para finalizar el día visitamos la Iglesia de Sveta Troitsa. Este edificio de 1835, originalmente dedicado al culto islámico.
Es la única iglesia de Bulgaria que exhibe tanto la cruz como la media luna en su fachada, lo que ilustra que las religiones pueden convivir en armonía e incluso compartir un lugar de culto.
Con su torre de 30 mts. es la iglesia más importante de Pirin y el símbolo de la ciudad.
Por la noche fuimos a cenar a una taberna típica donde nos trajeron ensalada de tomate con queso y pepino y probamos la salchicha con ajo y pan caliente relleno de queso, acompañado de un buen vino Chardonnay Villa Yambol blanco.

























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