En el puerto de Bonifaccio contratamos un barco y realizamos un bonito recorrido por las islas Lavezzi admirando su bello paisaje.
Hay varias islas que componen este archipiélago:
Isla Lavezzu: Es la isla principal y la única que se puede visitar a pie. Está completamente deshabitada y carece de servicios (no hay baños, papeleras, tiendas ni fuentes de agua).
La isla se recorre a través de senderos delimitados que protegen la flora local. En el centro se encuentran dos cementerios marinos y un monumento que conmemoran la tragedia del Sémillante, una fragata francesa que naufragó en sus arrecifes en 1855, provocando la muerte de más de 800 soldados y marineros.
También se puede divisar su histórico faro.
Al ser reserva natural, está estrictamente prohibido salirse de los senderos marcados, recolectar conchas o piedras, y dejar cualquier tipo de basura en la isla.
Podíamos bajar y quedarnos unas horas tomando el sol pero el lugar era tan desértico que preferimos seguir nuestro paseo.
Isla Cavallo: Conocida popularmente como “la isla de los multimillonarios”. Es la única habitada del archipiélago y es de carácter privado, con villas exclusivas y acceso restringido a propietarios o huéspedes de su hotel de lujo.
Otros islotes: Ratino, Piana (a la que a veces se puede acceder a pie desde tierra firme con marea baja), Porraggia y Sperduto.
Ya volviendo nos aproximamos hacia los acantilados de Bonifacio, donde se apreciaba las casas de la parte alta encaramadas en la roca, formando una espléndida estampa.
















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Te agradezco dejes tu comentario.GRACIAS.