Hacía tiempo que deseábamos visitar el Parque Nacional del Teide. Situado en el centro de la isla de Tenerife, es el espacio protegido más grande y antiguo de las Canarias y el más visitado de España y Europa.
Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2007 y alberga el majestuoso volcán que con sus 3715 mts. de altitud s.n.m. es el pico más alto de España y el tercer volcán más alto del mundo desde su base oceánica.
Su impresionante paisaje de coladas de lava, cráteres y colosales formaciones como los Roques de García lo convierten en un entorno de aspecto extraterreste es único.
Su observatorio astronómico es considerado por la Comunidad Científica como uno de los puntos de observación de estrellas más importantes del mundo.
Primero paramos para ver el Pico Viejo, situado a 2000 mts., después ne haber superado el bosque de pinos canarios entre los 1000 y 2000 mts., cubierto de nubes de la llamada “panza de burro”.
Esta es una corona que cubre el cielo por toda la isla y que mantiene un clima protegido por las finas lluvias, dando origen a un verdor en sus valles que caracteriza a esta fértil isla.
Subimos hasta los 2300 mts. donde se encontraban las formaciones rocosas volcánicas, situadas en la base del volcán desde donde partía una ruta circular y nos aproximamos al Roque Chinchado o Dedo de Dios.
Exploramos la zona y pudimos apreciar los diferentes colores de las rocas: rojo por el óxido, amarillo por el azufre y el gris cobalto.
Estando más de 2.300 metros de altitud en el parque las temperaturas en esta época (octubre) suelen oscilar entre los 10 y 18 grados.
Nos quedamos un buen rato contemplando las magníficas vistas y luego fuimos a comer en el restaurante del mismo parque y tomamos un secillo menú casero que consistía en rancho canario y pollo al salmorejo.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Te agradezco dejes tu comentario.GRACIAS.