17 de octubre de 2022

TANZANIA: EL PARQUE NACIONAL DEL LAGO MANYARA

 

El Parque Nacional del Lago Manyara se encuentra bastante cerca de la población de Karatu, donde nos alojamos, así que no era necesario hacer el madrugón como en las anteriores jornadas.



Tiene una superficie de 325 km, de los cuales dos tercios los forman las aguas del Lago Manyara. Se estableció como Coto de Caza en 1957, convirtiéndose en Parque Nacional en 1960. Más tarde, en 1981 fue declarado Reserva de la Biosfera.  





La palabra “Manyara” es el nombre de la planta “Euphorbia Trirucalli”. Los masais utilizan esta planta para construir las empalizadas para cercar al gnado, pues es más resistente que las ramas de las acacias espinosas. En la entrada al parque hay un ejemplar de esta planta.




Salimos alrededor de las 8 am y al llegar al parque, Mandela pagaba los permisos mientras esperábamos en el 4x4. Seguidamente entramos en una zona de bosque con matorrales, atravesando ríos para luego dirigirnos hacia el lago.




Este hermoso parque se caracteriza por tener distintos hábitats lo que consigue una gran variedad de fauna y flora en una zona pequeña. Es una región semiárida donde se pueden ver selvas de agua subterráneas, zonas pantanosas, cañaverales, praderas, bosques de acacias, baobabs, arbustos espinosos y fuentes termales sulfurosas.




El paisaje que rodea al lago es algo desolador. Los árboles habían muerto, se echaron a perder debido a la subida de agua salada.




Por la carretera nos encontramos a un grupo de babuinos, pasamos un manantial y un río. Nos apeamos del coche en una zona próxima al lago dando un paseo por la orilla. 




En el trayecto de la sabana vimos cebras, gacelas Thompson, monos comiendo de un árbol saltando de rama en rama y otros por el suelo comiendo semillas que habían caído de los frutos. Otros simios andaban peleando y gritando como locos.





Más allá vimos a un grupo de búfalos pastando y en un pequeño riachuelo vimos al ave martillo y un lagarto, los dos andaban pescando.





Era la hora del picnic, salimos del coche para pasear donde habían unas canoas para a quien le apeteciera adentrarse en el lago.



Después salimos a media tarde hacia Arusha, teníamos aún un poco de trayecto y pasamos por un mercado masai. 




Nos acercábamos a la gran ciudad y pasamos por el barrio musulmán donde había una gran mezquita, mujeres con velo y muchos nombres árabes en las tiendas con mucho tráfico invadido de tuc-tucs.




Finalmente llegamos al alojamiento de Arusha, el Themi Valley donde nos esperaba nuestro amigo Hamza.

TANZANIA: EN EL CRÁTER DEL NGORONGORO

 

Después de pasar un buen rato esperando para conseguir los permisos, iniciamos la entrada al parque por la Seneto Gate. El cráter del Ngorongoro fue inscrito en la lista de Patrimonios de la Humanidad en 1979.




Ya desde lo alto el cráter se veía espectacular. Tiene 19 km de ancho y 264 km2 de superficie. Las paredes del anfiteatro oscilan entre 400 y 600 metros de altitud. 



Bajamos por una carretera llena de vegetación y observamos la ladera del volcán. En esta zona predominan grupos de ñus, cebras, gacelas Thompson, algunos leones y hienas, además de rinocerontes, fagoceros y otras especies.




Una vez en la base nos aproximamos a la zona de bosque donde se encontraba el lugar donde hicimos pic-nic.  Encontramos a dos elefantes que comían de los árboles. Nos dijeron que los milanos nos robarían la comida pero no vimos a ninguno y salimos del coche.




Nos fuimos a otra zona donde vimos copular a una pareja de leones. Dicen que el león suele hacerlo unas 40 veces al día y claro dura pocos segundos cada vez que lo hace, sino ¡pobre leona!



Seguimos con el 4x4 y vimos más animales como cebras, avestruces, búfalos, más elefantes… Nos encaramamos en la cresta del cráter y allí vislumbramos un enorme grupo de ñus y más cebras. Cerca del lago se encontraban los flamencos rosas.



En la zona boscosa nos encontramos con un gran grupo de babuinos que son la caza favorita de los leones al ser su carne sabrosa pero estos primates se enfrentan a ellos y raramente los leones pueden cazarlos.




Después de ver cientos de animales nos dirigimos hacia el Marera Valley Lodge para llegar un poco pronto y disfrutar del paisaje. Se encuentra en el pueblo de Karaatu, de donde es Mandela, nuestro chófer, aunque el vive en Arusha.




Nos decía que es descendiente de yemenitas aunque es bantú, tiene las características propias de su etnia, es muy alto, delgado y fibroso. Nos comentó que los yemenitas vinieron hace muchos años a vivir a su pueblo pero es católico. Vaya mezcla más interesante. Es un buen hombre y lleva 25 años trabajando para la empresa.   



Después del check-in y de agasajarnos con un zumo de bienvenida, nos acompañaron a la habitación. Disponía de una amplia habitación con terraza y una vista preciosa a los cafetales del Valle de Karatu. A la hora de cenar, habían adornado todas las mesas de flores, incluida la nuestra pues todos son parejas de recién casados y nosotros lo celebramos por llevar tantos años compartiendo tantas experiencias juntos.

 


Nos traen un pequeño aperitivo de tomate relleno de una pasta que pica lo suyo, menos mal que hay algo de pan para y sopa de remolacha. Hay un buffet donde podemos escoger cordero, pollo, pastel de verduras, patatas al horno… opto por el pastel de verduras. De postre tartaleta de limón. Mañana no hace falta madrugar pues tenemos el Parque del Lago Manyara muy cerca…


16 de octubre de 2022

TANZANIA: EL PARQUE NACIONAL SERENGETI

 

Esta mañana nos levantamos para desayunar a las 7am y salir hacia el Parque Nacional Serengeti, pasando por Mto Wa Mbu, (en swahili significa Río Mosquito) una población rica en frutas y verduras ubicada en el vergel del Lago Manyara.



Antes de llegar al parque pasamos por un mirador donde se podía una magnífica vista del inmenso cráter Ngorongoro y cruzamos la entrada del mismo donde hay que pagar el transfer del Serengeti.



Atravesamos la carretera del Ngorongoro entre tupidas montañas de vegetación y ¡atención! pinchazo de la rueda trasera.



Un amigo de Mandela venía unos kilómetros atrás y se paró para ayudarnos. Es de Kanatu, el mismo pueblo que nuestro conductor y así pudieron repararla pues Mandela no llevaba el gato adecuado para semejante rueda.¡Ay Mandela! Aprovechamos ese rato para tomar el lunch.



Media hora después entramos en el Serengeti y comenzamos a ver jirafas, cebras, leones. También una hiena llevando un pedazo de carne en la boca y dos más detrás siguiéndola. 



El .Serengeti forma parte de  la lista Patrimonios de la Humanidad desde el 1981. Es uno de los parques más grandes de África. 



Gacelas Thomson, kudus, avestruces, más leonas, hipopótamos dándose un baño en una charca, topis, búfalos… Estos animales se encontraban en una planicie infinita en la zona de Seronera, al sur.




Justamente en el mismo parque se rompió la segunda rueda ¡esto ya se empezaba a convertirse  en un clásico!  Aunque siempre llevan dos ruedas de recambio, tuvimos que ir al taller del parque para que las repararan.




Y es que estas carreteras se encuentran en muy mal estado con piedras punzantes y el gobierno se niega a dar permisos de asfaltado. El resto del día fuimos con sólo las cuatro ruedas.



Lo que más nos gustó fue ver los hipopótamos en que retozaban en una gran poza y se les oía los sonidos que emitían resonantes. Mandela nos decía que estos animales llegaban a comer por la noche más de 60 kilogramos de hierba y luego vienen a la poza. Hay tantos que es todo un espectáculo.




Por la tarde seguimos viendo animales en manada, sobre todo leonas con sus cachorros. Antes de llegar al campamento, Mandela se empeñó en que viéramos algún leopardo porque sabía el lugar donde se podrían encontrar, en una zona concreta y en la copa de los árboles.



!Y vaya si lo encontró! Pudimos ver un leopardo que se puso a caminar hacia nuestro coche porque parecía que le estábamos acechando y nos observaba controlando nuestros movimientos.   




De vuelta hacia el campamento Khati-Khati Tented Lodge descansamos un rato después de una ducha y nos fuimos a cenar a las 8 pm. Todo estaba muy rico pero nos encontrábamos tan cansados que nos fuimos enseguida a dormir. La tienda era muy amplia con una cama gigante, baño con ducha y había en el exterior  una pequeña terraza con sillas para sentarse.



A la mañana siguiente desayunamos y nos dieron a elegir en una mesa lo que queríamos llevarnos para el lunch. Seguidamente salimos temprano para hacer otro game-drive y volvimos a ver leonas y leones al acecho de una cebra, jirafas comiendo de las acacias, de nuevo leonas jugando con sus crías o simplemente tomando el fresco de la sabana…un placer observarlos de nuevo.




Cerca se encontraba el taller y recogimos la ruedas ya reparadas y emprendimos camino hacia el Ngorongoro…


14 de octubre de 2022

TANZANIA: EL PARQUE NACIONAL DE TARANGIRE


Cuando salimos de Arusha, nos despedimos de Hamza, el joven que regenta el Themi Valley Hotel y con el que tuvimos muy buena conexión durante nuestra estancia.




Contratamos un 4x4 con chófer para visitar los Parques Nacionales del Lago Tarangire, Serengeti, Ngorongoro y Lago Manyara. Acompañados de nuestro conductor Mandela, hemos podido presenciar los “Big 5”.




Dejamos atrás el Monte Meru y entramos en una carretera de llanuras con escaso tráfico una vez sales de la gran ciudad. Junto a la carretera vimos a los masais caminando, acampañados de burros cargados de bidones de agua, o pastoreando con las cabras. Algunas mujeres caminaban junto a sus hijos cargando en la cabeza grandes bultos.



Los niños nos saludaban pues áramos los “mzungus" Los adultos vendían sus mercancías a pie de carretera. En más de una ocasión Mandela paró para comprar alguna fruta o bebida refrescante.




Los masais son seminómadas que viven en poblados en los valles de Kenia y Tanzania. Veíamos a lo lejos las cabañas de adobe que mezclan con excremento de vaca, ramas y paja. A medida que avanzábamos, el paisaje se tornaba cada vez más bello.



Llegamos al primer Parque de Tarangire después de hacer una cola de media hora para la entrada. Aprovechamos para estirar las piernas y como había junto a nosotros un autobús escolar que visitaba también el parque, nos hicimos una foto con los colegiales que enseguida accedieron al vernos. 



Comenzamos a ver en medio del paisaje de la sabana baobabs, impalas, cebras, jirafas y elefantes, también elands, babuinos fagoceros y ñúes.





Vimos a los elefantes comiendo junto  a las acacias y en el Río Tarangire,  excavaban en la tierra para extraer agua para beber. "A partir de noviembre es cuando empiezan las lluvias" nos decía Mandela.



Paramos en medio del parque para hacer el lunch en Matete compartiendo asientos con una familia local que llevaban un perolo gigante para toda la familia. 




El padre de familia, después de lavarse las manos, iba sirviendo a toda la familia. Había pollo, banana y ensalada y comían con las manos. Y nosotros con nuestro lunch que contenía sandwich, huevo, galletas, fruta y zumo. 


 

Por la tarde vimos a una leona bajo unos matorrales que hacía la siesta, cebras, mangostas, gacelas y más elefantes con sus pequeños bañándose en otra zona del río más caudalosa y a otros purgándose con tierra que lanzaban por encima de sus cabezas.  



Finalmente llegamos al Roika Tented Lodge en medio de la naturaleza. Para llegar al restaurante teníamos primero que tocar un pito que iba incorporado en las llaves de la habitación para avisar a los vigilantes masai que nos acompañaron con linternas porque podía aparecer cualquier animal salvaje.



Como era el cumpleaños de Francisco cenamos ensalada de pepino y tomate, sopa de calabaza con jengibre y pimienta negra y tilapia con arroz de coco y verduras con salsa tártara y de postre sandía. Nos sentó de maravilla.



Volvimos a la habitación y sentados en la terraza pudimos ver fagoceros, kudús comiendo y mangostas. El ruido que emitían los animales en la noche era evocador, nos sentíamos agradecidos del día que habíamos vivido.



Al día siguiente nos dirigimos hacia el Parque Nacional Serengeti pero antes debñiamos cruzar la entrada del P.N. Ngorongoro...