Desde Kasane fuimos a ver el puente de Kazungula que se encontraba a unos 10km de distancia. Dejamos el taxi y caminamos unos 15 minutos hasta el puente.
Este imponente puente que atraviesa el río Zambeze es un cuatrifinio, único en el mundo pues une las fronteras de Zimbaue, Zambia, Namibia y Botsuana.
Cuando entramos vimos una guarnición militar y pudimos hacer una foto de lejos, sin impedimento. Nos acompañaron un jóven guía y su amigo. Ellos vivían en Kasane.
Su construcción empezó en el 2014 y justo en el 2020 fue inaugurado en plena época del Covid, cuando multaban a la gente si salía de casa sin permiso previo.
Este puente facilita el transporte de mercancías entre Sudáfrica y la República Democrática del Congo. Anteriormente este trayecto se realizaba en un ferry y a día de hoy se encuentra en desuso.
Ahora mismo se encuentran trabajando para terminar una vía férrea justo en medio del puente para terminarlo en el 2028.
En el lado izquierdo del puente pudimos ver la isla de Impalila y se podía divisar a unos búfalos pastando en la hierba.
En este mismo lugar se unen el río Chobe con el Zambeze y justo enmedio la isla Impalila. El puente se puede cruzar andando, también hay carril de bicicletas y se puede divisar muy bien el resto de fronteras.
Las relaciones gubernamentales entre Botswana y Namibia son buenas por lo que permite a sus ciudadanos cruzar la frontera con la Identity Card. No así con Zambia que requiere pagar un visado. Nos dijeron que en Botswana no es obligatorio realizar el servicio militar pero sí pueden hacer la carrera militar y trabajar en Sudáfrica como soldado.
Al volver hacia Kasane cambiamos algo de pulas y nos fuimos a la comisaría de policía pues allí mismo se encontraba un curioso baobab tal como habíamos leído.
Pedimos permiso para fotografiar el baobab pues años atrás había servido de prisión.
Antes de que existieran cárceles modernas en la zona, sus grandes cavidades naturales y aberturas en forma de ventana se utilizaban como celda de detención provisional (pudiendo albergar hasta a unos 14 prisioneros) mientras esperaban ser trasladados a otros centros.
Posteriormente fue utilizado como estafeta de correos y de reclutamiento de trabajadores.
Se podía entrar dentro de su tronco donde había inscripciones históricas y cavidades adaptadas para dar ventilación y luz. En el exterior había unos paneles explicativos.
Fue una sensación única el poder permanecer allí unos minutos...














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