5 de abril de 2013

ALBANIA : EL CASTILLO DE SKODRA

 

El castillo Rozafa está erigido sobre una colina rocosa en la entrada de la ciudad de Shkodra.




En los lados escarpados de la colina se elevan los muros circundantes que ocupan un área de aproximadamente 9 hectáreas. 





En el período antiguo, los muros eran poligonales, de los cuales aún se conservan rastros en la actualidad.



El castillo recibe el nombre de Rozafa en la Edad Media, durante la cual fue ocupado a veces por los eslavos y a veces por los bizantinos.




Dentro de sus murallas se conservan varios ambientes como guarniciones, almacenes, un edificio administrativo, etc.



La superficie interior está dividida por los muros de tres patios, con puertas entre ellos. El tercer patio, que es más pequeño que los demás, se encuentra en la parte más alta de la colina.



En sus muros exteriores, hay salientes rectangulares que reemplazan a las torres, mientras que en el muro exterior, las torres son más densas.





Dentro del castillo hay varias habitaciones conectadas a una torre circular, un almacén y un edificio de tres pisos de la época veneciana.




El segundo patio ocupa la parte central y más grande del castillo, separado del primer patio por un muro transversal sin torres.



Dentro del castillo hay cuatro tanques para recolectar agua, cuadrangulares y cubiertos con bóveda, desde los cuales se tomaba agua a través de las bocas de pozos circulares. 




El primer patio se comunica con la entrada principal del castillo, frente a la cual, entre los años 1407-1416, se construyó un patio fortificado, un sistema de murallas con curvas afiladas que ocupan la parte oriental del castillo. 




El patio consta de una torre cuadrangular de 10 metros de ancho y 20 metros de largo, cuyo piso inferior está cubierto con una bóveda cilíndrica que se extiende desde la entrada.



Deambulamos por sus patios y miradores desde donde se contemplaban unas hermosas vistas de la ciudad, los ríos y el lago.




Cuando ya caía el sol nos fuimos a la ciudad a cenar a una taberna típica de 1696 y degustamos la gastronomía local.


30 de noviembre de 2012

VENEZUELA: UN PARAÍSO EN EL ARCHIPIELAGO DE LOS ROQUES



Después de visitar los lugares más exuberantes de Venezuela como el increíble Salto del Ángel, la    vegetación del Parque Nacional de Canaimá, los tepuis de La Gran Sabana, y las bellas y calmadas aguas del Delta del Orinoco, aún nos quedaba un plato fuerte para degustar, las maravillosas islas de Los Roques.




Este archipiélago de más de 350 islas, el parque marino más grande de Latinoamérica. se encuentra a 176 km del aeropuerto de Caracas, de donde salen pequeñas avionetas de doble hélice. El lugar se ha ganado el apodo del nuevo “Triángulo de las Bermudas” debido a la existencia de casos de desaparición de aviones y no saber más de ellos, como si se los hubiera engullido la tierra. Uno de los casos fue la desaparición del modisto italiano Missoni, con todo su equipo. Son hechos que nos hacen pensar que si en estas tierras algo hay de místico y espiritual, por esa proximidad tan profunda con la naturaleza, no sería extraño que hubiera un punto de conexión o una atracción magnética hacia el centro de la tierra. Estudiosos del tema aun no han conseguido averiguar exactamente lo ocurrido con estas desapariciones.
 




Después de aterrizar en una playa de arena blanca en la capital, Gran Roque, pagamos la tasa de entrada al Parque Nacional de los Roques. Buscamos alojamiento en el centro y nos alojamos en http://posadaelparaisoazul.com.ve/ en régimen de media pensión. La casa está pintada de blanco y revestida en madera, nos envuelve por su claridad y su comodidad. Arriba hay una terraza chill-out con hamacas y asientos en blanco. Hay dos gatos que ronronean para que los acaricie. Durante los tres días siguientes visitamos las islas de Noronsky, Crasquí, la de las Estrellas, Boca de Cote, Franciskí, Isla Tortugas, Noranquises y Cayo de Agua.




En el puerto los lugareños se organizan para colocarnos en lanchas que nos llevan hacia las islas para pasar el dia entero en las playas, nos montan las tumbonas y parasoles, todo en plan comodidad al máximo, incluso para los que hacen pensión completa les llevan unas nevera con el lunch preparado y las bebidas fresquitas. Nosotros nos traemos mucha agua y fruta.




Realmente es una delicia visitar estas islas, son un remanso de paz, de increíble belleza, sus aguas son de distintas tonalidades de azul que contrastan con el blanco impoluto de la arena. Por lo tanto, hay que llevar gafas de sol y broncearse con alta protección. Alguna de las playas como Cayo de Agua, es de película, digna de postal.





Apenas hay turistas, sobre todo en las islas que se encuentran más alejadas. En alguna de ellas nos encontramos con pescadores que viven en casas humildes e incluso nos hay algún chiringuito donde se puede pedir langosta pues te la cocinan al momento, eligiendo uno mismo la pieza recién pescada.




Se puede hacer buceo con tubo o incluso inmersión con bombonas. Se alquilan lanchas o barcos para navegar durante uno o varios días por las islas.Las estrellas de mar abundan a la vista están. 





Disfrutamos nuestras últimas horas de la naturaleza y el sol en este lugar único en el mundo. Si existiera el paraíso, este sería el lugar que más se le pareciera.
  

18 de noviembre de 2012

VENEZUELA : EL DELTA DEL ORINOCO



Después de descansar unas horas en "La casa del Lobo" y desayunar con el Sr.Wolf y familia en una panaderia típica, partimos hacia el embarcadero de Puerto Ordaz. El Sr.Wolf es de origen alemán y en su  época fue un gran viajero.Una de sus hazañas fue cruzar el Amazonas durante meses en una pequeña lancha donde convivió con las tribus indígenas. Lleva más de veinte años en Venezuela.Se despide de nosotros deseándonos buen viaje y sus dos preciosas hijas nos dicen adios agitando las manitas. Emprendemos pues una nueva aventura: esta vez por el  Delta del Orinoco. 




Navegamos por el delta, es impresionante ver lo majestuoso y enorme que es pues abarca una extensión de 40.000km, parecido al tamaño de Bélgica, son cientos y cientos de kilómetros de agua, jungla y manglar divididos en 375 ríos.





Tras dos horas de navegación nos alojamos en el “Orinoco Queen”, el campamento del Sr.Wolf, que se encuentra en medio del delta. Nos dan la bienvenida los trabajadores y nos ayudan con nuestro equipaje. Son indios waraos, la tribu de indígenas que vive en el delta. “Warao” significa “hombre con curiara”. La curiara es la barca que fabrican con el tronco de un árbol ahuecado.   
 



  
Las cabañas están construidas justo encima del agua, en forma de palafitos. Es un lugar precioso y salvaje para disfrutar de estos tres proximos dias. Dejamos nuestras mochilas e inspeccionamos el lugar…y nos sirven el almuerzo, comida sencilla pero suficiente. 
 




Nuestra primera excursión por los caños del delta nos muestra la riqueza en flora y fauna. Luis, nuestro guia,  nos ayuda a localizar los monos aulladores y monos capuchinos entre los árboles, también observamos a los tucanes que emiten un sonido muy característico. Las aves que podemos ver son los zamuros, una especie de buitre, el abujene, un pájaro precioso de color amarillo y negro que imita los sonidos de los pájaros, también vemos culebras, garzas, guacharacas que son una especie de gallina de agua... Nos acercamos a uno de sus nidos y nos observan expectantes defendiendo a sus crias lanzándonos sonidos amenazadores. Nos alejamos para no seguir molestando.





Luis nos enseña el árbol jabón, frota unas hojas húmedas entre si y sale espuma. Nos enseña la flor de coco de agua abriendo la vaina dándole un ligero golpe y como por arte de magia aparece la flor en forma de hilos rojo y amarillo. 




Visitamos una comunidad “warao”.Su forma de vida es muy precaria. Los niños se encuentran jugando dentro de una curiara y las madres están echadas en las hamacas. Uno de los bebes se encuentra llorando, esta enfermo con la barriga hinchada y se le ve desnutrido. Le pregunto a la madre a través de nuestro guía si ha ido al medico con el. Y nos dice que el medico está muy lejos y que lo único que tiene es fiebre.




El moriche es la palmera local y sus troncos sirven para construir las casas.De sus hojas se fabrican fibras para hacer cestos y hamacas. Aqui viven bajo un techo de palmera y un fogón para cocinar a orillas del rio. Hay una zona común de hamacas para descansar. Al otro lado hay troncos de madera para construir curiaras. Dos de las mujeres nos enseñan la artesania, compro un par de pulseras y un collar de semillas. Siempre me gusta comprar algo de artesania indígena.




Volvemos a nuestro campamento satisfechos de todo lo que hemos visto y aprendido. Nos han preparado una deliciosa cena. Al acostarnos nos impresiona oír el murmullo de los monos aulladores que van y vienen como si fuera un viento huracanado. La magia de la naturaleza…  

11 de noviembre de 2012

VENEZUELA: GRAN SABANA, TIERRA DE TEPUIS Y LEYENDAS

Llegamos a la terminal de autobuses de Santa Elena de Uairén de buena mañana. Aquí nos esperaba Ricardo, nuestro guia, colombiano de nacimiento y corazón pero gran conocedor de la Gran Sabana, y Marieddy, la bella mujer que gestiona la agencia Adrenaline Expeditions C.A.

Desayunamos un café para despejarnos del viaje nocturno y comemos una pasta rellena de dulce de leche en una de esas ricas panaderias que hay por todo Venezuela. Contentos de haber llegado, y emocionados poque vamos a pasar tres dias por Gran Sabana, uno de los lugares más antiguos del planeta y que nos apetecia conocer. Es Santa Elena también la base para el trekking de seis dias para el monte Roraima.
  
Antes de empezar el tour del dia, Ricardo se aprovisiona de limones, coca-cola y  una botella de Ron Cacique de dos litros  “para por la noche tomar cuba-libres con un chorrito de angostura, que es mi especialidad y para que no falte en las tertulias nocturnas”, nos dice. Así que con estas provisiones ya tenemos juerga segura.


Empezamos el recorrido en el 4x4. Paramos en una loma donde Ricardo practica parapente con su grupo de amigos. Sale a volar a diario a excepción de los dias que tiene que trabajar como guia turístico.   


Bajando a pie desde la loma nos encontramos con un coche atascado en medio de la arena, así que sin dudarlo Ricardo les ayuda. Es obligación de buen sabanero ayudarse unos a otros en la carretera. Unos cuantos acelerones con el 4x4 empujando con una cuerda y gancho y ¡listos!



De ahí nos vamos a la Quebrada de Jaspe, un rio de aguas bajas que posee hermosas cascadas como decorado. Pero lo más llamativo es el color del suelo que es de piedra de jaspe, es de un tono rojizo profundo  y en otras zonas decorado con motas negras y anaranjadas que le da un toque muy exotico. Diríase que se asemeja a la piel de un leopardo.



De aquí nos dirigimos hacia el Salto Sarawapo, otro espectacular rio con cascadas y suelo chocolateado. Caminamos de nuevo sobre sus aguas contemplando admirados el paisaje. Aquí ya nos despendolamos tirándonos por un tobogán y cayendo a una pequeña poza, en otra zona nos lanzamos en una de las piscinas naturales, Ricardo se tira de espalda haciendo la voltereta en el aire y nos enseña una piscina hidromasaje.


Llegamos al Mirador de los Tepuis, donde hay una magnifica vista de la Sabana. Los tepuis son grandes mesetas recortadas con caída vertical y con la cima plana, es el típico paisaje del Parque Nacional de Canima. Aquí Ricardo, toma asiento para explicarnos la historia de los indios que habitaban la zona: “Matahui quiere decir quiero morir.. la leyenda dice que los indígenas, cuando uno de ellos quebrantaba la ley era expulsado de la comunidad, caminaban hacia el tepui y tardaban una semana en subir. Una vez allí, emitían el grito Matahui por propia convicción y se lanzaban al vacio…".

Nos acercamos a un pequeño montículo que hay junto a la carretera donde vemos plantas carnívoras. Son de grandes tallos y sus hojas de color amarillo, tienen forma parecida a las panochas de maiz. Junto a ellas hay unas minúsculas montañas que perfectamente parecen un escenario de paisaje lunar, como si fueran maquetas diseñadas para rodar una pelicula de ciencia ficción o del oeste. Incluso ha habido algún director que ha filmado en este lugar…


Llegamos al atardecer a San Francisco de Yuruaní, donde se encuentra la casa en la que nos alojaremos estos dias. Aquí vive una familia de la comunidad pemon,  los indígenas que habitan la zona. Ricardo, antes de todo habla con Rufina y Sebastián pues se encuentran con toda la familia reunida.Rufina es una bella mujer que pese a su estado emocional debido a la muerte de una hija hace escasamente una semana, justo el día de las elecciones, nos prepara unos macarrones que comemos con fruición. Esta familia es digna de admirar, ¡que entereza, que dignidad, que buena gente!



En el patio principal se encuentra una hamaca con una joven de la familia y su bebé. Los niños más pequeños corretean por el patio de la casa, juegan al corro de la patata como decimos nosotros. Y entonces curiosos se nos acercan al ver que nos encontramos con Ricardo, al que la familia considera como un hijo. Jugamos un rato con ellos, nos enseñan sus libretas del colegio, nos dicen palabras en su idioma, el pemón. Pero es este uno de los tantos dialectos de la comunidad, según la zona donde se encuentren en Venezuela.
  

Pero antes ayudamos a preparar los cubatas. Entrada la noche nos metemos en conversaciones profundas…hasta casi el amanecer. Ya colocaditos de tanto cuba libre nos vamos a ver las estrellas que se encuentran preciosas, nos encontramos arropados bajo ese manto de estrellas, vemos alguna estrella fugaz, escuchamos música rockera como telón de fondo del 4x4. Brindamos por tan magnifico dia en medio de una nebulosa de sensaciones y experiencias vividas.

Para finalizar la noche nos vamos a escuchar el ruido ensordecedor que emite la cascada del Salto Yuruani. Nos quedamos atascados con el 4x4 en uno de los socavones pero  conseguimos salir. Al llegar sentimos el ruido y nos podemos imaginar la magnitud del salto, asi que mañana iremos a primera hora para atravesar la cortina de agua detrás de la cascada…


Es Gran Sabana un lugar precioso que todo viajero no deberia perderse, podríamos quedarnos una semana o dos visitando diferentes lugares maravillosos llenos de mistica y leyendas.