22 de agosto de 2010

LETONIA: ART NOUVEAU EN RIGA




Riga, Patrimonio de la Humanidad es en esencia la ciudad  más rusa de las tres capitales bálticas y que me perdonen los letones, pero así lo veo y lo siento en sus gentes, que suelen ser mucho más serios (y no me extraña pues hace un frio que pela) que los lituanos,  más abiertos y agradables.
  

Hoy nos centraremos en visitar la zona norte de la ciudad para ver los numerosos edificios Art Nouveau. En la capital hay más de trescientas fachadas, así que Riga se situa en el número uno de Europa, por lo que voy a disfrutar enormemente... 


 Edificios como la Embajada de Italia y Rusia son dignos de admirar.




Construcciones donde la gente vive en casas de inmensa capacidad, como auténticas mansiones. Otros  inmuebles se destinan a oficinas.¡Que placer trabajar en edificios como estos! aquí el dia a dia debe ser menos duro...



Casas que parecen de cuento, por ejemplo una de ellas me recuerda a la famosa casa de  Hansel & Gretel, los niños del cuento de los Hermanos Grimm..aunque esta no es de chocolate jajaja!


A destacar, el arquitecto Mijail Eisenstein (es el padre de Sergei, el magistral director de la película El acorazado Potemkin) donde la mayoria de sus obras se encuentran situadas en la calle Elizabetes. Pero ante tanta preciosidad no hay que perderse los detalles que decoran a estos magníficos edificios.




Sus estatuas aparecen con expresiones como si quisieran comunicarnos algo...
¿Serán mudos testigos de la historia?


El recorrido dura unas dos horas y lo empezamos en Alberta Iela adentrándonos por una de las avenidas donde se encuentran las construcciones más emblemáticas de la ciudad... finalizando en Mesaru Iela donde vemos el edificio más famoso de Riga, La Casa de los Gatos, que  pertenecia a un acaudalado mercader (se ve uno de los  felinos en la azotea). 
 


13 de agosto de 2010

LITUANIA:LAS IGLESIAS DE VILNIUS Y LA REPUBLICA DE UZUPIS



Empezamos el día desayunando en el refectorio del convento donde nos alojamos. Hoy realizaremos la visita por la ciudad, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad. Empezamos el recorrido por las "Puertas del Amanecer". Junto a ella nos topamos con la iglesia católica de Santa Teresa, de precioso estilo barroco.

  
Atravesando un largo pasadizo, entramos en  la capilla de Santa Ana, destino famoso de  miles de peregrinos de los países del este. Tal es su fervor que antes de entrar al pequeño recinto los feligreses se arrodillan rezando en las escaleras que le preceden sin apenas ver a la venerada virgen. Ya dentro observamos la bella imagen respetando el silencio.Podemos ver desde una de las ventanas la calle más antigua de la ciudad, la Ausros Vartu Gatvé. Todo el casco antiguo se encuentra adoquinado.
  
  
Seguimos la calle y nos encontramos la Iglesia del Espíritu Santo, que pertenece a la comunidad ortodoxa rusa, donde los fieles rezan arrodillados en el suelo con ausencia de asientos, siguiendo la buena costumbre a su religión.


Nos dirigimos hacia a la plaza del Ayuntamiento y nos encontramos con un pequeño mercadillo con pintores exponiendo sus obras, pero como es muy pronto, a la vuelta nos detendremos. La gente pasea en la fria mañana y al ser Semana Santa, las mujeres llevan cestos de mimbre con huevos de pascua pintados a mano.


Otro de los lugares que merecen la pena visitar es la Universidad de Vilnius, que data de 1579. El interior contiene trece patios que se comunican todos ellos entre si, conteniendo grandes edificios restaurados. El que más nos llama la atención es El Observatorio, que se encuentra adornado con motivos del zodíaco.


En el patio principal se encuentra la Iglesia de San Juan, donde hay una torre con su campanario del siglo XVII, pero esta permanece cerrada. Visitamos los patios restantes y la biblioteca que contiene una valiosa colección de manuscritos antiguos y una de las más grandes colecciones de mapas de toda Europa.


Ya en la Plaza de la Catedral, se erige el grandioso edificio blanco impoluto donde nos llama la atención la torre del campanario que se encuentra separado del mismo. En 1989, desde esta plaza se formó una gran cadena humana de dos millones de lituanos, letones y estonios, alcanzando hasta Tallín (Estonia) en protesta de la entonces ocupación soviética, recuperando en 1991 la independencia para los tres países, dándose a conocer como las Repúblicas Bálticas.
  

A unos metros subiendo por la colina de Gidiminas, podremos apreciar una bella vista de la ciudad. El recorrido que seguimos nos llevará hacia las Iglesias de Santa Ana y San Bernardo, las más llamativas de la ciudad, construidas con treinta y cinco tipos diferentes de ladrillo rojo. Cuenta la historia que cuando Napoleón conquistó la ciudad, las vio tan hermosas que quiso llevárselas a París...no me extraña que tal pretensión fuera una característica de su afamada locura...


Desde aquí visitamos el lugar más curioso de la ciudad. Al otro lado del rio, se encuentra la República de Uzupis, nacida en el 1998 y es el barrio donde artistas y bohemios manifiestan su arte como quieren.


En medio de un paraje bucólico, cruzamos el puente adornado de candados con escritos de los  nombres de los enamorados y sus fechas de enlace dejando constancia de su amor.



En varias zonas del barrio hay banderolas de la República de Uzupis y del Tíbet. Incluso en otro de los puentes hay papeles azules doblados como si fueran ofrendas deseando buenas nuevas, como en las entradas de los templos orientales. 


Pero lo más curioso son sus habitantes, los que viven en este barrio que se consideran aparte de Lituania y tienen elaborada una Constitución propia con 47 leyes y cuentan con su presidente Vytautas Ratlcevicius. La mayoría de las leyes (expuestas en paneles dorados en una de sus calles) están escritas en diversos idiomas donde reclaman el derecho a vivir en paz, libertad  y amor. Una  bonita idea dado los tiempos que corren... 

4 de agosto de 2010

LITUANlA: EL CASTILLO DE TRAKAI



Hoy visitamos el castillo de Trakai que se encuentra a unos 30 km de la capital, Vilnius. Para llegar hasta aquí cogemos un autobús que nos deja a unos dos kilómetros de la fortificación.




Atravesamos el pequeño poblado siguiendo en línea recta donde podemos ver casas pintadas en colores pastel de planta baja mirando a los tres lagos.




A un lado del camino, a la derecha, se encuentran las ruinas de un pequeño castillo que pertenecía a los karaitas, una antigua comunidad que procede de Turquía, pero originaria de Bagdad. Es una comunidad judaica. En la zona aún viven doce de las familias donde preservan todavía sus costumbres. En total son unas 60 personas. Tienen su propia casa de rezos y también algún restaurante con comida típica. Paseando se respira paz y sosiego.






Finalmente vemos a lo lejos el castillo que se encuentra en medio de una isla. Esta magnífica edificación del siglo XIII pertenece a la época de los Caballeros de la Orden Teutónica. El castillo fue fundado por el héroe nacional de Lituania, Gediminas, allá por el año 1320 y fue el centro de residencia de la monarquía durante el siglo XIV.





Su construcción es de ladrillo rojo. El lugar es idílico, apenas hay turistas en esta estación del año, incluso el agua que rodea a la fortaleza se encuentra medio helada. En verano hay actividades para coger barcas y realizar otros deportes acuáticos y excursiones a caballo.






Entramos en el recinto, podemos visitarlo sin necesidad de guía. En su interior podemos disfrutar de los objetos que hay expuestos: monedas antiguas, armaduras, mobiliario, objetos de caza, pipas antiguas...etc.






La mayoría de recién casados viene a realizar sus fotos de bodas con el castillo como telón de fondo  siendo testigo del feliz enlace.

20 de julio de 2010

PORTUGAL: ESCAPADA A COIMBRA Y ALCOBAÇA



Después de pasar el fin de año en Lisboa llegamos a la ciudad de Coimbra que se encuentra a dos horas en tren desde la capital. A pesar de ser la tercera ciudad del país en importancia, tiene un aire provinciano con sus callejas empedradas y casas blancas. El río Mondego separa los barrios de La Alta y La Baixa.




Nos alojamos en el Hotel Astoria, un magnifico edificio ubicado en el centro de la ciudad, junto al rio. Es un lugar que recomiendo para el descanso, con un aire clasico de los años veinte y sus habitaciones son espaciosas y cómodas. Tiene ese encanto de los hoteles antiguos que tanto me gustan. 

Información del hotel:

En Coimbra hay que destacar sobre todo  la Universidad, una de las más antiguas de Europa, fundada en el año 1290. Esta se encuentra ubicada en un promontorio, en la Cidade Alta.

Se puede visitar de forma libre todo el recinto con varios patios interiores. A destacar: La Sala dos Capelos, donde se celebran las ceremonias académicas más importantes y La capilla San Miguel que alberga un impresionante órgano de 1733. La mayoría de los edificios son de estilo barroco  y neoclásico. 



Desde el mirador se puede ver una panorámica de la ciudad.

 


Visitamos la magnífica Biblioteca Joanina, compuesta por dos pisos y tres grandes salas que se separan por arcos y estanterías lacadas en verde y rojo y se encuentra alumbrada con luces tenues. Sólo podemos entrar con visita  guiada y para mi desdicha no permiten hacer fotos.




 Para más información:   


Otros monumentos a destacar son La Se Velha (Catedral), la Iglesia de la Virgen del Carmen, el Monasterio de Santa Cruz... y al otro lado del rio Mondego, el Convento de Santa Clara, el jardín Quinta das Lágrimas, el puente peatonal Pedro e Inés... que nos devolverá de nuevo a la Cidade Baixa.




Entrada la noche disfrutamos en un buen restaurante del típico bacalhao  y vinho de la zona y después de cenar fuimos a una capilla para escuchar  los fados típicos de Coimbra, cantados solo por hombres. ¿Curioso verdad?




Al día siguiente fuimos a la pequeña y tranquila ciudad de Alcobaça, donde visitamos el imponente Mosteiro de Alcobaça, patrimonio de la Humanidad, una abadía cisterciense. Hay numerosos claustros y salas museo donde se guardan maravillosas reliquias entre otras obras de arte.






Para más información: 


Realmente creo que valió la pena viajar por pequeñas ciudades de Portugal  porque siempre despierta curiosidad al viajero que busca un poco más allá de ciudades conocidas como Lisboa y Oporto.   

27 de junio de 2010

LÍBANO: TRAS LOS PASOS DE KHALIL GIBRAN


Nos levantamos a las siete para salir hacia Bcharré, la población más importante de Quadi Qadisha (Valle de Qadisha) declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1998. Este valle largo y profundo, se sitúa a los pies del Monte Al-Makmal. El río santo, Nabor, lo atraviesa en unos 35 km y tiene sus fuentes en una gruta situada por encima de donde se encuentran los últimos cedros sagrados del Líbano y en donde existe una importante colección de monasterios enclavados en la rocas.




Como llegamos muy pronto al puesto de taxis compartidos, nos hacen esperar en un garaje para que el taxista nos lleve con más gente. Nos ofrecen café libanés (igualito que el turco, con el poso espeso en el fondo de la taza). Los aromas que me vienen ahora son del albaricoque, justo detrás de nosotros hay varias cajas almacenadas de esta deliciosa fruta que se van llevando los trabajadores del mercado de frutas y verduras de enfrente. Nos ofrecen un puñado a cada uno, para que no nos aburramos, así que ya nos vamos  desayunados. Les damos las gracias en árabe "sucran".




La gente entabla conversación enseguida y con las justas palabras en inglés   nos preguntan si somos americanos, les contestamos negando con la cabeza y sonriendo que somos españoles y se disculpan devolviéndonos la sonrisa por el error cometido. Nos preguntan que pensamos del pais pues se encuentran algo preocupados de su imagen en el exterior y necesitan saber como los vemos desde Europa...Finalmente marchamos con un taxi Mercedes de los años 50, por lo que se encuentra algo destartalado pero lo importante es que vaya tirando. Compartimos el taxi con dos libanesas que bajan a unos pocos kilómetros más adelante pero para asombro nuestro no nos  han dirigido la palabra en todo el viaje...ni siquiera un "salam maleikum" al montarse en el coche ni un " bye" como suelen decir aquí a los extranjeros: "alláh" ellas..!  




Llegamos a nuestro destino, pagamos al  taxista y con un "sucran" nos despedimos de el. Nos alojamos en el Palace Hotel que más bién se encuentra en ruinas, en obras y bastante destartalado a primera vista pero la habitación es cómoda y disponemos de una terraza que da al valle. Pero el precio hay que regatearlo como en casi todos los alojamientos... aquí redondean con el euro en dólares y no estoy dispuesta a tener que asumir la inflación del país... 




Finalmente al hacer ademán de marcharnos por no llegar a un acuerdo nos dicen que nos rebajan el precio pero que no lo digamos a nadie...y lo hacen porque nos alojamos dos noches. Luego nos damos cuenta que en el hotel somos los únicos huéspedes, Emprendemos la marcha tomando antes un gran zumo recién exprimido de naranja natural en un puesto de camino a la excursión del día.Nos encanta la fruta local, sabe tan bien!



El nombre de la aldea, Becharreh, significa "Templo donde mora Astarté" (la Venus fenicia), es centro importante de peregrinación de la diosa del amor. También es el pueblo natal de Kalil Gibran, el poeta más famoso de Líbano. Las obras literarias de Khalil Gibrán han sido publicadas en diversos países  y lenguas. Gibrán era cristiano maronita, una religión católica oriental. A dia de hoy se celebran misas en siriaco y  cantos que se escuchan con admiración.




Dicha religión proviene del monje San Marón, que optó por la vida monástica a orillas del río Orontes, en Siria. Y junto a él se unieron más de 800 monjes predicando la palabra de Dios por los campos de alrededores. Tras su muerte, le construyeron un santuario donde posteriormente creció un monasterio donde sus fieles partían para ganar  adeptos a su fe.



Nos adentramos en la casa donde vivió Khalil Gibrán, convertida en pequeño museo. Tiene un pequeño patio ajardinado, es una estancia austera desde donde se ve una preciosa vista del pueblo y la iglesia.


Seguimos subiendo por la ladera y nos encontramos el museo del gran poeta, ubicado en un antiguo monasterio carmelita enclavado en la roca. Aquí podemos apreciar una amplia exhibición también de sus pinturas y de los manuscritos en diferentes idiomas. Nos adentramos en una cueva que es la última habitación del museo donde descansan los restos del afamado escritor y algunos de sus enseres personales que tenía en su estudio de Nueva York.Vivió también en Paris y conoció a personajes famosos como Rodin, Yeats... los intelectuales de la época.


Después de su muerte sus obras recobraron importancia (como acostumbra a pasar). Su obra más famosa es la de "El profeta", una profesión de fe acerca del ser humano después de la muerte.También obras suyas son "El loco","El vagabundo", " El jardín del profeta"...




"It is well to give when asked, but is better to give unasked through understanding".